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viernes, 26 de abril de 2013

El funcionario prudente, Ricardo Ruiz de la Sierra

Tercer libro de recientísima publicación de este inconformista autor que, contra viento y marea, pone sus obras a disposición del público por todos los medios a su alcance. No disponible en papel todavía en las librerías debido a su auto-publicación, podemos encontrarlo en formato electrónico en Amazón en un precio muy ajustado de 5,15 euros para una novedad de apenas hace un mes. Desde que en 2001 este autor lanzara su opera prima «La triste reina», también auto-publicado y que ha sido ya reseñado en este blog, su continua afición por la escritura ha producido numerosos ensayos poéticos y colaboraciones en prensa, así como una obra de teatro titulada «El Sanatorio de Oficiales» que está en vías de ser representada. Un grupo de amigos nos reunimos con el autor ayer en la presentación oficial del libro, debatiendo aspectos del mismo aunque sin haber sido leído por la gran mayoría de los asistentes.

La historia que nos presenta el autor es una historia actual, de vivencias reales de muchos de nosotros y está articulado en torno a dos ejes principales que se suceden saltando de uno a otro en un ritmo vertiginoso y trepidante. De una lado la experiencia negativa del divorcio del protagonista engañado por su mujer en su propia casa y ante sus narices y de otro su día a día como funcionario público en el monasterio de El Escorial, aderezada con historias que permiten al autor adentrarse por recovecos de sitios y personas en diferentes lugares del monasterio, a los que tiene acceso en su condición de trabajador público. No sé puede decir mucho más sin desvelar muchas sorpresas y sobre todo el giro final, sorprendente, que no dejará a nadie indiferente.

El andamiaje en el que está basado la historia revela un concienzudo trabajo de preparación, en el que muchas piezas están engarzadas para construir un edificio sólido, quizá y pidiendo perdón por la comparación, como el propio monasterio, lugar donde se desarrolla la trama en el presente. Los continuos «flashbacks» a su rota historia familiar pasada irrumpen de forma continuada en el relato dejando un poso en el lector de comprensión y no de resentimiento, al revelarse como un pasado triste pero asumido y que se acepta para continuar en la lucha de la vida. El mundo del funcionariado, con sus entresijos y características peculiares, se nos descubre en toda su crudeza. También podemos aprovechar para enterarnos de algunos aspectos o ideas poco conocidas sobre Felipe II y su famosa «Real Fábrica».

Has varias características que llaman la atención. Está escrito en primera persona, de forma directa y sin ambages, con una prosa sencilla, clara y cuidada, casi poética en algunos momentos. Otro asunto es que no hay nombres, bueno alguno hay, pero los personajes no los necesitan para ser perfectamente identificados por el lector por sus profesiones, sus motes o sus intervenciones. Otra característica es lo escueto del relato. En una comparación fotográfica, el autor dispara el flash en la oscuridad y nos muestra la escena un segundo, pasando a continuación a otro asunto. Somos nosotros quienes debemos de adornar la historia y recrearnos en tratar de conservar esos instantes fugaces para hacernos nuestra composición. El autor huye deliberadamente de florituras que están muy en boga hoy en día y que sirven para recrearse en la acción y llenar de páginas los libros. En suma, un libro pequeño, pero muy denso, en donde tiene cabida multitud de reflexiones de diverso corte, psiquiátrico, psicológico, humano… suministradas a cuentagotas pero en gran número. El libro se lee rápido pero me quedo con la sensación, y es la primera vez que me ocurre con un libro, de que en breve tiempo tengo que leerlo otra vez, más despacio, recreándome en las situaciones y sacándole más partido. No se convertirá en un «best-seller» porque intencionalmente el autor ha escrito un libro poco comercial, un libro no convencional que pueda ser tenido en cuenta e incluido en los criterios propagandísticos de las editoriales, pero su lectura es muy recomendable si queremos aportar algo fresco, entretenido y constructivo a nuestra curiosidad lectora. Las nuevas tecnologías de internet nos permiten acceder a libros como este a golpe de ratón, de lo que deberíamos alegrarnos pues de otro modo sería muy difícil, por no decir imposible, que llegara a nuestras manos.

1 comentario:

  1. Parece una interesante propuesta, de estructura lacónica y contundente. Quizás le haga un hueco, este puente.
    Los autores tenaces en propagar su obra lo merecen.
    Un saludo.

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