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sábado, 8 de diciembre de 2012

50 Lecturas de Ciencia Ficción y Fantasía

No hace muchos años, cuando aún no existía internet, los lectores lo teníamos un poco más difícil que ahora a la hora de elegir un libro, especialmente en un género como la Ciencia Ficción que nunca ha sido mayoritario. No había (o yo no conocía) en España programas ni espacios en prensa, radio o televisión dedicados a este tema y habías de limitarte a buscar entre lo que publicaba el Círculo de Lectores, sumergirte en alguna librería confiando a ciegas en el autor o la portada con el habitual "Prólogo de Isaac Asimov" o irte a alguna colección especializada entre las que las estupendas Orbis, Acervo o Destinolibro a veces te brindaban obras de las que difícilmente podías obtener reseñas pero que en ocasiones resultaron ser auténticas maravillas.

Volví a leer hace poco por tercera o cuarta vez "Yo Robot" y "La Fundación" de Isaac Asimov (mi escritor favorito), y gracias a una  entrada en este blog descubrí "El juego de Ender" de Orson Scott Card. Me pareció imperdonable por mi parte no haber conocido antes esta obra maestra así que me dije que no podía perderme más libros como éste por lo que empecé a buscar por la red con la idea de seleccionar lo más imprescindible de la Ciencia Ficción.

Me ha planteado bastantes dificultades ya que no es sencillo preparar una lista de este tipo, empezando por diferenciar claramente qué es y qué no es Ciencia Ficción (o Fantasía Científica como hay quien la llama). Hay muchas definiciones pero a mí me gusta pensar que es un género a caballo entre la realidad y la fantasía, lo que permite dar cabida a casi todo tipo de estilos en función de que nos acerquemos a uno u otro extremo y justifica el que pueda incluir, por ejemplo, “El Señor de los Anillos” aunque no pueda catalogarse como CF. Pero las fronteras entre la fantasía, el terror y la ciencia ficción no siempre son claramente distinguibles y últimamente esta distinción ha perdido todavía más su significado desde el momento que nos encontramos vampiros y hombres lobo en novelas románticas y zombies, mutantes o dragones en obras de ciencia ficción.

Centrándonos en el mundo que nos ocupa, los libros, a la hora de seleccionarlos se podrían tener en cuenta cinco criterios entre los muchos que habrá:
  • 1. Por votación o recomendación de los lectores. Me parece la opción más fiable y a la que suelo hacer más caso. Véase este blog.
  • 2. A discreción del redactor. Siempre es un valor subjetivo y en este caso sólo podemos confiar en su experiencia cuando es conocida la persona que ha realizado la recopilación.
  • 3. Listas de premios. Aquí puede haber de todo dependiendo de cómo se realice la selección de candidatos y la elección de los premiados.
  • 4. Por referencias. Hay listas que se basan para su selección en cuántas veces se ha recomendado o comentado un libro en artículos en prensa, otros libros, programas y hoy en día en blogs y webs de Internet.
  • 5. Listas comerciales o de superventas. Suelen ser las más habituales aunque no absolutamente recomendables. No hay más que ver que “Las sombras de Grey” y sus secuelas son los libros más vendidos. 
 Y todavía hay otros muchos criterios a tener en cuenta: 
  • La extensión: ¿cuentos cortos, novelas o ambos?, y cuál es el límite: ¿vamos a recoger 20, 100, 1001,... referencias? 
  • El estilo. En Ciencia Ficción se distinguen varios subgéneros, «hard», «soft», “aventuras espaciales” mientras que en libros de Fantasía hay otras tantas: terror, dragones y mazmorras, magia, fantasía heroica... 
  • El ámbito. ¿Libros del siglo XX, de la Edad de Oro de la CF, libros en español? 
  • El destino de estas listas. Si está dedicada a aficionados del género, a público juvenil o a lectores en general. 
Pues con estas ideas llevo varios meses dándole vueltas y al final me ha salido un refrito de todo. He tomado como punto de partida los 100 mejores según NPR (National Public Radio), una asociación americana de emisoras de radio públicas sin ánimo de lucro que pidió a sus oyentes el año pasado que eligieran los 5 mejores libros de Ciencia Ficción y Fantasía. Se recibieron 60.000 votos a 5.000 títulos, de los cuales los 100 más votados aparecen en esta página. 

También he tenido en cuenta otras listas, como los 70 mejores libros de ciencia ficción de menéame.net, así como los que han recibido alguno de los premios Hugo, Nebula o Locus, los más conocidos en el mundo de la Ciencia Ficción, de los que sólo quiero indicar que el premio Hugo se elige por votación popular, el Nébula por la Sociedad Norteamericana de Escritores de CF y el Locus por los lectores de la revista del mismo nombre, por lo que hay bastantes casos en que un libro ha recibido varios el mismo año. 

Respecto al punto 2 que indicaba anteriormente, por desgracia y por el momento sólo habré leído una tercera parte de estos libros así que me he fijado en la opinión y recomendaciones de Miquel Barceló, editor, traductor y escritor de CF, autor del estupendo libro Guía de Lectura de la Ciencia Ficción, magnífico para introducirnos en el género y que perfectamente puede utilizarse como libro de consulta al incluir referencias a los más importantes libros y autores de la historia. Su única pega es que se publicó en 1990 por lo que ha quedado algo atrasado al no recoger las novedades de los últimos 20 años pero, aún así, esta guía explica conceptos fundamentales para entender quién es quién en este género.

Y ésta es la lista que me ha salido:

  1. El juego de Ender, de Orson Scott Card
  2. Trilogía original de La Fundación, de Isaac Asimov
  3. El Señor de los Anillos, de J.R.R. Tolkien
  4. La guía del autoestopista galáctico, de Douglas Adams
  5. Neuromante, de William Gibson
  6. Fahrenheit 451, de Ray Bradbury
  7. Yo robot, de Isaac Asimov
  8. Dune, de Frank Herbert
  9. 1984, de George Orwell
  10. Canción de hielo y fuego, de George R.R. Martín
  11. Pórtico, de Frederik Pohl
  12. Un mundo feliz, de Aldous Huxley
  13. Mundo anillo, de Larry Niven
  14. Flores para Algernon, de Daniel Keyes
  15. 20000 leguas de viaje submarino, de Julio Verne
  16. Tropas del espacio, de Robert A. Heinlein
  17. Crónicas marcianas, de Ray Bradbury
  18. La mano izquierda de la oscuridad, de Ursula K. Le Guin
  19. El fin de la infancia, de Arthur C. Clarke
  20. Contacto, de Carl Sagan
  21. Los cantos de Hyperion, de Dan Simmons
  22. ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, de Philip K. Dick
  23. Cita con Rama, de Arthur C. Clarke
  24. La radio de Darwin, de Greg Bear
  25. La guerra de los mundos, de H.G. Wells
  26. El hombre del castillo, de Philip K. Dick
  27. Extranjero en tierra extraña, de Robert A. Heinlein
  28. Rebelión en la granja, de George Orwell
  29. Snowcrash, de Neal Stephenson
  30. Marea estelar, de David Brin
  31. Frankenstein, de Mary Shelley
  32. Los propios dioses, de Isaac Asimov
  33. La voz de los muertos, de Orson Scott Card
  34. La chica mecánica, de Paolo Bacigalupi
  35. La torre oscura, de Stephen King
  36. American gods, de Neil Gaiman
  37. El nombre del viento, de Patrick Rothfuss
  38. La luna es una cruel amante, de Robert A. Heinlein
  39. La guerra interminable, de Joe Haldeman
  40. Huevo de dragón, de Robert L. Forward
  41. La naranja mecánica, de Anthony Burgess
  42. Un fuego sobre el abismo, de Vernor Vinge
  43. Paladín de almas, de Lois McMaster Bujold
  44. La máquina del tiempo, de H.G. Wells
  45. El sindicato de policía yiddish, de Michael Chabon
  46. Las fuentes del paraíso, de Arthur C. Clarke
  47. Criptonomicon, de Neal Stephenson
  48. Cántico por Leibowitz, de Walter M. Miller
  49. Gabriel revisitado, de Domingo Santos
  50. La paja en el ojo de Dios, de Larry Niven

Por poner algún límite, finalmente he elegido 50 libros aunque ésta podría ser una lista interminable ya que aún con las restricciones autoimpuestas, había más de 240 candidatos. Además, de 10 veces que la hiciera me saldrían 10 distintas. 

El más antiguo es "Frankenstein" de 1818, incluído por ser considerado un precursor del género y el más reciente "La chica mecánica" de Paolo Bacigalupi, Premios Hugo y Nébula de 2010 entre otros. También hay un representante español, Domingo Santos con "Gabriel revisitado", reescritura de una novela anterior, "Gabriel". 

Salvo los primeros 20 o 25 que considero obras maestras imprescindibles para cualquier lector, el orden del resto no es demasiado significativo pero creo que se trata de una relación muy apañada que recoge bastantes autores, estilos y épocas diferentes. Espero que los disfrutéis tanto como yo lo estoy haciendo.

La mancha humana - Philip Roth

Escuchando la radio en uno de los interminables desplazamientos que nos impone esta ciudad escuché que alguien recomendaba esta novela. Decía de ella dos cosas: que es una "auténtica novela" y que es un retrato fiel del actual modo de pensar norteamericano.

Una de las cosas que más echo en falta en el carácter norteamericano es su falta de autocrítica, su arrogancia intelectual, moral y en los negocios. Ese creerse líderes del mundo y estar orgullosos de ello. Ese llevar su forma de vida a todas partes, como si fuera la única,  la mejor y más perfecta. La única viable, en definitiva.

Por eso, leer a Philip Roth es como escuchar la voz de la realidad que nos dice que no todo es tan perfecto. Que tras su defensa de la democracia y la igualdad, se esconde el racismo. Que tras su aparente religiosidad y defensa de los valores fundamentales, se esconde el qué dirán y las apariencias por encima de todo. Ese estúpido orgullo que hace mirar por encima del hombro a los que no son como ellos.
Philip Roth nos cuenta una historia de amor, de secretos y de violencia (no solo física), aprovechando para retratar una sociedad hipócrita que no duda en destrozar a un individuo que pronuncia una frase que se puede malinterpretar.


La noche en que Frankenstein leyó el Quijote, Santiago Posteguillo

@SPosteguillo. Hace ahora unos tres años que este autor se hizo conocido con su trilogía sobre Publio Cornelio Escipión. Lo recuerdo nítidamente por ser uno de los primeros libros que leí en edición electrónica. En este blog se han comentado sus cuatro libros anteriores y solo hay que darle al buscador del blog para acceder a ellos. Pero el título sugerente y chocante de este último libro rompía un poco con la tradición de novela histórica de romanos a la que nos tenía acostumbrados por lo que me causó un pequeño impacto solo con la lectura del título. ¿Es este nuestro Posteguillo o nos lo han cambiado?. La cosa quedó ahí hasta que ayer, ya bien entrada la tarde decidí hincarle el diente, sin saber lo que me iba a encontrar. Una agradable decisión que supuso unas muy pocas horas de lectura amena y entretenida sobre un tema, o mejor dicho, varios temas, sorprendentes. Santiago Posteguillo, filólogo, lingüista, doctor europeo por la Universidad de Valencia, es en la actualidad profesor titular en la Universitat Jaume I de Castellón. Muchos datos acerca de él y sus libros pueden encontrarse en su muy recomendable página web donde hemos leído que está preparando la segunda parte de la trilogía sobre Trajano que verá la luz en el otoño del año que viene.

El libro que nos ocupa está compuesto de una serie de relatos independientes sobre muchas curiosidades que rodean al mundo del libro y de las letras. Empezando por el primer uso del alfabeto en la clasificación, el autor nos desvela numerosas curiosidades surgidas a lo largo de la historia, muchas de ellas desconocidas al menos para mí, y que me han supuesto un rato de lectura ameno y agradable. Poco rato, bien es verdad, por que se me ha terminado el libro en un suspiro. Cuestiones como si Shakespeare es o no el autor de sus libros, quién fue el autor del Lazarillo de Tormes, como Alejandro Dumas solo impuso un toque de gracia en sus famosas novelas, como se publicó casi por azar el primer libro del mago Potter, el último vuelo de Saint Exupery, la piratería informática en tiempos de Dickens y unos relatos más para acabar con la visión del autor acerca del actual libro electrónico.

Estos textos han ido apareciendo en el periódico Las Provincias en forma de entregas para desvelar el mundo secreto de los libros. Relatos cortos, interesantes, muy amenos e instructivos, un paseo fresco como música para los oídos en un viaje por la historia de los libros en una faceta hasta ahora desconocida de este autor. Puede ser uno de esos libros que no hay que leer con continuidad y que retomamos de vez en cuando, en momentos puntuales, entre lectura y lectura, para leer uno o varios capítulos. Como hemos dicho, son historias independientes que pueden ser leídas en momentos diferentes. Al igual que para el autor puede haber supuesto un descanso y un hacer-otra-cosa entre tanto romano, a nosotros nos puede venir bien para intercalar entre lecturas más enjundiosas. Muy recomendable y con numerosas pistas de grandes libros de la literatura universal que deberíamos de leer si no lo hemos hecho.

Como a todo conviene ponerle un pero, es un libro muy caro para lo ofrecido en su versión en papel y tremendamente caro hasta rayar lo prohibitivo en su versión electrónica.

viernes, 7 de diciembre de 2012

Isabel la Católica, Manuel Fernández Álvarez

En una entrada publicada hace un par de meses en este mismo blog de otro libro sobre la biografía de Isabel La Católica, mencionábamos a este autor, Manuel Fernández Álvarez, catedrático emérito de Historia Moderna y miembro de La Real Academia de La Historia, como gran experto y una referencia en la historia de España en la segunda mitad del siglo XV y todo el XVI, que es como decir desde los Reyes Católicos hasta Felipe II, una época de esplendor en la historia de España, aunque también de luces y sombras como reza el título de otro libro de este mismo autor. El tema está de moda en estos días en que ha finalizado la emisión en RTVE de la primera tanda de la serie sobre esta reina. Bien realizada y con cierto rigor en el fondo, la serie es muy recomendable porque puede complementar nuestros conocimientos de historia de una forma entretenida, eso si, de forma parcial por ahora, hasta el momento en que Isabel es coronada Reina de Castilla en 1474 a los veintitrés años.

Como no puede ser de otra forma, el libro narra los aconteceres de la reina Isabel desde su nacimiento en 1451 hasta su muerte en 1504. Toda una vida llena de avatares desde su niñez hasta su muerte en una época en que se escribieron dos grandes gestas de la historia de España, como son la finalización de la Reconquista y el descubrimiento de América. Pero hubo otras muchas cosas, intrigas, guerras fratricidas, la Inquisición, expulsión de los judíos, conquista de Melilla, problemas con Portugal y Francia, y un sinfín de hechos que son los mismos, no podía ser de otra manera, en todas las biografías que podamos leer de este personaje.

El autor narra la historia de forma amena y entretenida, ajustándose a hechos reales y documentados. Intercala entre sus párrafos textos complementarios de la época que dan una nota exótica con el lenguaje y la redacción del castellano antiguo. Al final del libro se encuentra una parte importante de información complementaria sobre la época. Nadie duda que Isabel es uno de los personajes clave en la historia de España y acercarnos a él y mejorar nuestro conocimiento de la historia es siempre agradable.

El propio autor nos dice “que se trata de un personaje importante, lo sabéis muy bien; puede que no haya otro igual en toda nuestra historia. Y que en su reinado ocurrieron grandes cosas, algunas de las que invitan a las recias polémicas, también lo sabéis perfectamente. Por eso he de confesaros que escribí este libro con el mayor cuidado. Pero también con gran ilusión, incluso con pasión a veces. Pues bien: yo quisiera que algo de esa ilusión y de esa pasión llegara hasta vosotros. Eso querría decir que mi tarea no ha sido en balde.”

Rescatando el final de la entrada anterior antes aludida, decir que la bibliografía sobre esta mujer y los personajes de su época es inmensa, pudiendo consultarse una relación en este enlace a la biblioteca Cervantes, que no es exhaustiva pero si muy completa.

martes, 4 de diciembre de 2012

Juegos de la edad tardía, Luis Landero

Se trata de la primera novela de este autor, publicada en 1989, resultando al año siguiente galardonada con el Premio de la Crítica y el Premio Nacional de Narrativa. Luis Landero nació en Alburquerque, Badajoz, en 1948, en el seno de una familia campesina extremeña, que emigró a Madrid a finales de la década de los cincuenta. A los quince años escribía poemas al mismo tiempo que trabajaba como mecánico en un taller de coches y chico de recados en una tienda de ultramarinos Se licenció en filología hispánica por la Universidad Complutense, ha enseñado literatura en la Escuela de Arte Dramático de Madrid y fue profesor invitado en la Universidad de Yale (Estados Unidos). Como ya se ha mencionado, se dio a conocer con la novela que comentamos, a la que siguieron Caballeros de fortuna (1994), El mágico aprendiz (1998), El guitarrista (2002), Hoy, Júpiter (2007, XV Premio Arzobispo Juan de San Clemente), Retrato de un hombre inmaduro (2010), y su reciente Absolución (2012), todas ellas publicadas por Tusquets Editores. Traducido a varias lenguas, Landero es ya uno los nombres esenciales de la narrativa española. Ha escrito además el emotivo ensayo literario Entre líneas: el cuento o la vida (2000), y ha agrupado sus piezas cortas en ¿Cómo le corto el pelo, caballero? (2004).

Los anhelos de una vida de intelectual que Gregorio Olías pretendió en su juventud estaban perdidos al haberse convertido en un oficinista gris que atendía el teléfono en una empresa de vinos y aceitunas. Un día, un vendedor destinado en un pueblo perdido contacta con él para hacerle un pedido y comienza un diálogo sobre la ciudad y sus eventos que llevará a nuestro protagonista a recrear una historia llena de mentiras. Desde el otro lado de la línea, Gil Gil Gil, convertido en Dacio Gil Monroy, alimenta la vanidad de Gregorio que desdobla su personalidad en la de Augusto Faroni, culto, poeta, escritor y triunfador, con una vida intelectual, profunda que solo existe en la mente de Gregorio y de su seguidor telefónico, que necesita alguien en quién volcar sus expectativas truncadas. El andamiaje de mentiras va creciendo hasta que Gil se presenta en la ciudad dispuesto a vivir la realidad de todo lo que hasta ahora era simple palabrería. Gregorio no se vuelve atrás y sigue adelante con su farsa llegando a situaciones esperpénticas, que alcanzan a su mujer Angelina, su madre y todo su entorno, llegándose a ausentar de casa y de su trabajo y maquinar una trama de persecución política solo existente en su imaginación y la de su admirador. La imaginación es gratis y la admiración incondicional hace ver las estrellas a pleno día.

Sería incapaz de decir si el libro me ha gustado o no, porque cuando trato de decidirlo paso del blanco al negro con suma facilidad. Por un lado hay que quitarse el sombrero ante la riqueza de vocabulario y el estilo impecable con que el autor acomete y desarrolla el relato, con un manejo espléndido del lenguaje que es, por momentos, verdadera música para el lector. Pero se podía haber buscado otra historia o hacerla un poquito más verosímil. Una idea central que se desgrana en matices infinitos, al convertir una vida real mediocre y anodina de un oficinista en una serie de hechos inventados dentro de una atmósfera irreal cada vez más complicada, haciendo gala de una desbordante imaginación que se adentra en lo absurdo. Personajes vulgares, sin resplandor en sus opacas existencias, se convierten en fulgurantes héroes actuales y reales con solo dejar volar la imaginación. Podemos ser, imaginar ser, lo que queramos, escapando del entorno negro que nos rodea. No sé si hubiera llegado al final de esta novela de no ser por la “obligación” del club de lectura pero me quedo con ganas de leer otras cosas de este autor. Al menos si la historia no me gusta preveo divertimento en la prosa.

Un par de párrafos extraídos del libro:

En cuanto se acostó Angelina, Gregorio se instaló en la sala y deslazó la caja de zapatos. Temeroso quizá de haber perdido el favor de las musas, o de no encontrar, agobiado por la responsabilidad y los años, el ardor de las pasiones juveniles, se concedió una tregua: despejó la camilla, cargó la pluma, aguzó el lápiz agrupó las virutas, numeró las páginas de la libreta -sin caer en la cuenta de que aquellos interminables preparativos eran los mismos que habían enredado a Gil en sus noches de bachiller autodidactoy quedó sometido a los caprichos de la inspiración.

Son hijas bastardas del grito y legítimas del susurro -cuchicheó-. De cintura para abajo se les condensan todas las neblinas. Tienen allí el alma en vinagreta. Son húmedas de por sí. Hasta las beatas adoratrices llevan bragas. Las hay blancas y negras, y de todos los colores y más que el arco iris. Se las quitan y se las ponen. Limpias y sucias. Suben una pierna y luego la otra, y se las ajustan a la horcajadura. También las monjas. Todas. Y eso durante siglos. Da escalofríos pensarlo, ¿eh? Imagínese, ilustre amigo, la reina con el caballerizo, el abad con la costurera, la marquesa con el mastín, la peluquera con el fresador, arriba y abajo, poner y quitar, y siempre lo mismo. No me negará estos hechos. Mire -y se llevó las manos a los bolsillos-. ¿Ve esto? -y fue dejando sobre la mesa una pelota de pimpón, tres avellanas, cuatro horquillas, una barra de labios, dos pinzas de la ropa y unas bragas marchitas-. Esto es todo lo que quedó en la fonda. ¿Ve? Todavía huelen -y se las metió a Gregorio en las narices.

domingo, 2 de diciembre de 2012

El último testamento de Oscar Wilde, Peter Ackroyd

Novela histórica, de perfecta ejecución
 exquisito relato de la vida de este
polémico escritor.
Puntuación 4/5

El autor en esta novela histórica situa a Oscar Wilde en los últimos años de su existencia, en la ciudad de París, escribiendo un diario fechado desde el 9 de Agosto a 30 de Noviembre de 1.900, donde malvive merced a los sablazos perpetrados a sus allegados, exiliado  y aborrecido de la sociedad inglesa, como un producto pernicioso y depravado del vicio de sus calles.
Allí lejos de Inglaterra, adopta el nombre de "Sebastián Melmoth" parapetando así su verdadera identidad.
Quien en otro tiempo fuera escritor, conferenciante y periodista reconocido, creador de modas literarias, pionero en estrafalarias actitudes y vestimentas, hoy, se guarece en otro país, víctima de sus propios errores y de  un proceso judicial en donde diseccionaron sus debilidades como persona y sus vicios sexuales y diletantes.
Escondido en París, decide iniciar un diario, con mera pretensión de entretenimiento y exhumación de recuerdos e ideas, en el que escribe, desde el presente, en primera persona, oteando su pasado, tropezando con las causas de su actual aflicción y del desmoronamiento de su vida.
En la novela, aparece su pérfida biografía, mostrando con sinceridad y sin eufemismos a los miembros de su compleja familia, su condición de bastardo, el alcoholismo de su madre, la frialdad paterna, sus conatos infantiles como extraño niño irlandés en la sociedad británica. Sus prejuicios hacia los ingleses se expresan en el diario con estas frases:
"No era popular, pero me aceptaban. Aunque estos eran hijos de Irlanda; después aprendí que los ingleses son capaces de reírse y golpearse al mismo tiempo sin el menor remordimiento. Este es el secreto de su triunfo como nación."
Van desfilando matices de su afilada pluma, sus primeros escritos y obras de teatro, su condición de referente en los círculos bohemios literarios y artísticos, en una nación que lo alaba y emula con la hipócrita cautela de la traición. Se confiesa víctima de su propio histrionismo en estos términos:
"al verme imitado comprendí inmediantamente que si quedaba atrapado en mi personalidad estética, ésta podría convertirse en un íncubo. La imitación no consigue cambiar al imitador, pero si al imitado."
Pero, mientras aventa recuerdos en el escrito, sigue contándonos su agrio presente, su precaria economía, el abandono y desprecio de los británicos hacía él, la camada de amantes que lo soportan y aprovechan su díscola fama, postreros carroñeros de su ingenio, de su devaluada condición de exitoso escritor. Un presente de un sabor acre, decadente, sin retorno.
Desentierra el recuerdo culpable de su esposa Constance y de su hijos, Cyril y Vyvyan, a los que repudió al escoger la alternativa del alcohol, de la vida nocturna y disoluta, en brazos de homosexuales, de amores adolescentes y mercenarios, incapaz de afrontar la monotonía y simplicidad de una vida marital convencional. Se abandona en una bacanal de lujo, vicio y desplifarro, sintetizado en estas líneas:
"Alquilé un cabriolé que me seguía a todas partes y, en mi huida de la vida doméstica vivía en restaurantes, hoteles y apartamentos privados. Solía sentarme en el Café Royal y discutía cosas improbables con personajes imposibles. Era vano y el mundo adoraba mi vanidad. Si hay algo que los ingleses admiran es el éxito..."
Narra la depravación de barrios londineses como Southwark y Clekenwell centricos y vergonzantes donde se solazaban en el desenfreno los miembros más escabrosos de la ciudad:
"Me entrego, por qué no admitirlo, a la compañía de la bebida y de muchachos; los chicos resultan más caros aunque, desde luego, son bastante mas maduros. En realidad la bebida me produce mejor efecto pues, según tengo entendido, impide que me vuelva aburrido. Algunas personas beben para olvidar; yo bebo para recordar. Bebo para comprender lo que digo y para descubrir lo que ya sé."
Incluye  en el diario, con dramático dolor, la escocedura del proceso judicial. Su procesamiento y condena, la  reclusión en los establecimientos penitenciarios de Pentonville y Reading, la infamia de los transporte, la tétrica arquitectura de las prisiones, las insalubres instalaciones, el trato degradante al que fue sometido. Denuncia la dispensa a los presos de vejaciones físicas y psicológicas. Narra la humillación de ser obligado a coser sacas de correos, la incomunicación en celdas de castigo, las secuelas físicas con un daño incurable en uno de sus oídos y la perdida de visión.

 El libro está escrito con la maestría característica de este autor, con su estilo fluido y contundente, administrando los datos biográficos y las conexiones con el supuesto diario, sin altibajos ni incurrir en el error de atormentar con muchas fechas y acontecimientos, matizando la diferencia entre el género de la novela y la biografía.
Se percibe que Peter Ackroyd es un erudito de la época y del personaje, y utiliza un estilo con una prosa en la que imposta a la perfección el estilo cáustico e incisivo de Oscar Wilde, con su inmersión y evocaciones mitológicas. Una demostración plausible de oficio y del profundo conocimiento de la obra del autor, en la que entrevera frases y expresiones de Wilde, con una sutileza y discrección sorprendentes, virtud esta, sólo reservada a grandes escritores como Ackroyd.

sábado, 1 de diciembre de 2012

Brooklyn Follies; Paul Auster

Bienaventurados los que aún no han leído este libro pues ahora ya esta avisados

Puntuación 2/5




¡ADVERTENCIA!
Esta reseña, puede herir la sensibilidad de los seguidores y acólitos de Paul Auster. Por favor, ABSTÉNGANSE de leerla.-

Nathan Glass es un maduro agente de seguros diagnosticado de cáncer de pulmón. Tras luchar contra la enfermedad y recibir la esperanzadora noticia de su mejoría, decide jubilarse y comenzar una nueva vida en el barrio que le vio crecer, Brooklyn. Allí intentará cauterizar las heridas de la enfermedad, de un conflictivo divorcio, la difícil y distante relación con una hija anodina, y, sobre todo, la tendenciosa soledad de su vida.
Deambulando por las calles de su antiguo barrio, recala en una librería de segunda mano, donde entabla amistad con Harry Brightman o Dunke, un individuo sarcástico, locuaz y retórico, con un pasado proceloso y delictivo en fraudes artísticos, personalidad aderezada por su condición de padre homosexual. Por casualidad, el sobrino de Nathan, Tom Wood, es uno de los empleados. Este familiar, hijo de una hermana fallecida, era un joven con grandes expectativas como "doctorando" en literatura americana. Ahora, arrumbado en la librería desempeña labores de archivo, después de un peligroso pasado laboral como taxista neoyorkino, tras el inesperado abandonó de la tesis doctoral, de la docencia y la investigación. Al desvelarse estas contingencias, Tom, habla de su hermana Rory, una niña despierta, prometedora y díscola en su infancia y actualmente con un tortuoso bagaje por el mundo de la pronografía, conocida como "Rory la Magnífica", la hostelería, la música, las drogas, las sectas religiosas y la maternidad. Sorprendentemente, como todas las concatenaciones de los argumentos en las novelas de este escritor, aparece en la novela Lucy, la hija de Rory, que con sus 10 precoces años, desciende en solitario del autobús, en un viaje desde Carolina del Norte hasta el mismísimo Brooklyn, para ser cuidado por Tom y Nathan. Tras estas viandas argumentales, antes expresadas, en la novela se suceden, una larga lista de situaciones, la mayoría de ellas rozando el absurdo y el límite de la credibilidad. Entre ellas, como lista enunciativa: fraudes en grado de tentativa y consumación, amorios previsibles de lángida semblanza, enigmáticas conversiones al lesbianismo, infartos, sabotaje de vehículos por cándidas niñas de 10 años, masturbaciones intempestivas, taimados intentos de seducción a camareras, un delirante pasaje de transformismo en un entierro, felaciones con propósitos de liberación religiosa, eso si, con el aliciente argumental de un enorme pene del reverendo, enamoramientos otoñales, herencias de fortunas en sorpresivos legados, y eso, si, aburrimiento, mucho, muchísimo aburrimiento.
Ahora entiendo a Miguel Angel cuando confesaba en este blog su incompatibilidad con la lectura de las obras de Umberto Eco o su frustrado intento de asimilar "en busca del tiempo perdido", de Marcel Proust.
Confieso mi ignorancia en materia literaria. Mis rudimentos son básicos, desordenados y precarios, pero si soy un ávido lector, dispuesto a zambullirme en cualquier tipo de libro y muy reflexivo con lo que leo y con las intenciones del que lo escribe y publica. Soy un maestro en saber lo que me gusta, entretiene, seduce o decepciona y escama.- Y con este libro, y sobre todo con este escritor, todo tiene un tufo de estafa editorial y oropel. Un escritor que me aburre hasta el hastío, con un estilo ramplón, tedioso, lineal, con supuestas sorpresas en la trama histrionicas y bochornosas. Las meditaciones y disgresiones del autor, exhaladas por sus personajes, son una seudofilosofía fútil e intranscendente, vacia de contenido, acuñada, imagino, en tertulias compartidas con sesudos intelectuales de su jaez o en profunda reflexión en la terraza del hotel tras recibir el Premio Príncipe de Asturias rodeado de adoratrices de muchos Ministerios y Consejerias.
Los personajes de la novela han sido alumbrados por el calibre del menguado cajón de sastre del escritor y deambulan por el relato con la misma torpeza arbitraria que por la imaginación del Paul Auster.
Como en este blog escriben y leen personas mucho mas versadas y con una mayor aptitud para la hermenéutica de la novelística norteamericana contemporánea, estoy preparado para la avalancha de opiniones contrarias a lo expuesto en esta mi entrada.
Pero como postrer alegato afirmo que A Dios pongo por testigo que nunca más leeré a Paul Auster....
Este tipo de libros, en mi opinión, junto con la nota de promisión y colorista del editor en la portada del libro, glosando las virtudes de la prosa por leer y las sorpresas narrativas por paladear en sus páginas, debieran de llevar impreso el siguiente texto admonitorio:
"-Advertencia-
Algunos lectores, en o tras la lectura de las páginas de este libro puede padecer alguno de estos síntomas, aislada o simultáneamente: somnolencia, tedio, perplejidad, sonrojo, enfado, decepción, incomprensión, estupor, aturdimiento, manifiesta intención de cerrar sus páginas, de darle usos alternativos al papel  o resetear el E-book, e incluso, en casos extremos, imperiosas ganas de encender la televisión."