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domingo, 17 de diciembre de 2017

Sangre, sudor y paz. La Guardia Civil contra ETA de Lorenzo Silva, Manuel Sánchez y Gonzalo Araluce

@VilaSilva De la biografía del primero de los autores de este libro, Lorenzo Silva, poco podemos añadir a lo reflejado en las numerosas reseñas de sus libros en este blog que pueden ser encontradas utilizando el buscador.

El segundo de los autores, Manuel Sánchez, es hijo y nieto de guardias civiles En la actualidad es Teniente Coronel de la Guardia Civil y en su ejercicio profesional ha estado presente en multitud de acciones contra ETA de las que se pueden destacar como más significativas la detención del terrorista francés Henri Parot y la liberación del funcionario de prisiones Ortega Lara que permaneció más de quinientos días secuestrado en un zulo. En su haber numerosos reconocimientos y medallas, tanto franceses como españoles. Ostenta en la actualidad el mando de la UCO-Unidad Central Operativa.

Gonzalo Araluce nació en 1987 en Madrid y se licenció en periodismo en la Universidad Complutense de Madrid, especializándose en temas se seguridad y terrorismo. Ha trabajado para varios medios de comunicación y es coautor del libro «Relatos de plomo. Historia del terrorismo en Navarra».

SINOPSIS

Desde el primer momento los autores avisan de que el relato contenido en las páginas de este libro no es neutral y está escrito desde el punto de vista de una de las partes de este terrible conflicto que asoló España y conformó su historia a lo largo de cincuenta años. Desde el primer asesinato de ETA en 1968 hasta la disolución de la organización en fechas relativamente recientes, un rosario de cerca de mil nombres han ido engrosando una larga lista de muertos por atentado entre los que se encuentran muchos militares profesionales, policías, políticos pero también civiles y niños. El pulso mantenido entre la organización vasca ETA y las Fuerzas de Seguridad del Estado, entre las que una labor destacada ha corrido a cargo de la Guardia Civil, queda reflejada puntualmente, nombre a nombre, acción a acción, en los vocablos de este libro. Las sociedades vasca y española tuvieron que lidiar durante muchos años con la situación que dejó además de las víctimas y los numerosos heridos un profundo surco en sus relaciones que en muchos casos no habrá sanado del todo. Aún a pesar de su anunciado partidismo, su lectura evocará numerosos recuerdos de la historia de España a los que ya cuenten con algunos años y se asomen a sus páginas. Un camino largo y duro el recorrido para llegar al estado actual en el que muchos de los familiares de las víctimas siguen teniendo secuelas psicológicas muy difíciles de superar.

COMENTARIO

Es inevitable por la cercanía en el tiempo a hacer referencia a otro libro: «Patria», de Fernando Aramburu, reseñado en este enlace, que desde un punto de vista de la ficción novelada trata el mismo asunto. Los 193.000 vocablos de «Sangre, sudor y paz» se leen con facilidad en un recorrido en mi caso recordatorio de muchas de las situaciones y los nombres que siguen poniendo los pelos de punta aún tras el mucho tiempo transcurrido. Los hechos tienen lugar en diferentes puntos de la geografía nacional y francesa y no dejan un nombre y una ocurrencia sin reseñar. Una historia documentada fielmente que servirá para entender en el futuro estos diez lustros de la historia reciente de España. Muchos de los hechos y su desarrollo son inéditos así como brutales testimonios de algunas de las propias víctimas supervivientes a los atentados o de familiares de fallecidos que rememoran los hechos. A pesar del tema, de lectura muy recomendable para fijar en la conciencia hechos que no deberían repetirse nunca.

miércoles, 6 de diciembre de 2017

El balneario, de Carmen Martín Gaite

Carmen Martín Gaite es una escritora salmantina nacida en 1925 y fallecida en el año 2000. Licenciada en Filosofía y Letras por la universidad de Salamanca, comienza ejerciendo de actriz hasta que en 1950, con veinticinco años se traslada a Madrid y conoce, entre otros, a Ignacio Aldecoa que la introduce en los círculos literarios de la capital y a Rafael Sánchez Ferlosio con el que contraería matrimonio pocos años después. En 1955 publica esta su primera obra, «El balneario» con la que obtiene el premio Café Gijón. Continúa a lo largo de su vida publicando novelas y escritos al tiempo que colabora con numerosos medios como crítica literaria y escribe guiones para series históricas de televisión, al tiempo que ejerce de traductora de obras de conocidos autores extranjeros como Rilke o Brontë entre otros. A lo largo de su trayectoria cuenta con numerosos premios, entre los que podemos destacar el Premio Nadal en 1958 por «Entre visillos» que le lanzó a la fama, el Premio Nacional de Literatura conseguido en 1978 con «El cuarto de atrás» teniendo este como característica especial que es la primera mujer en conseguirlo y el Príncipe de Asturias de las letras en 1988. Su novela «Caperucita en Manhattan» se convirtió en el libro más vendido del año 1991; En 1997, tres años antes de su muerte, publicó «Lo raro es vivir» del que puede verse una reseña en este enlace. En 2002, la UNED publicó una semblanza de la escritora de cerca de treinta minutos de duración que puede verse en la plataforma Youtube en este enlace. La Agrupación Cultural Carmen Martín Gaite mantiene vivo su recuerdo y convoca anualmente un Certamen de Narrativa Corta para escritores de habla hispana coincidiendo con el aniversario del fallecimiento de la escritora.
 
SINOPSIS

Este libro ha sido publicado en varias ocasiones a lo largo de los años y en cada una de ellas se han ido añadiendo relatos hasta completar el número de diez presentes en esta tercera edición de 1977. Los títulos de los diez relatos son El balneario, Los Informes. La oficina, La chica de abajo, Un día de libertad, La trastienda de los ojos, Ya ni me acuerdo, Variaciones sobre un tema, Tarde de tedio y Retirada, escrito este último en 1974. Para hacerse una idea del contenido de los relatos lo mejor es leer con detenimiento el prólogo de esta edición firmado por Luis Alberto Cuenca. De ese prólogo se han obtenido las siguientes líneas. 

«El balneario» es, pues, una historia onírica que bien podríamos situar dentro de las fronteras de lo insólito, ese país que el checo Franz Kafka descubrió, conquistó y colonizó como nadie lo hizo antes que él, inaugurando un futuro en el que todavía habitamos.
«Los informes», se sitúa de lleno a la sombra de un costumbrismo naturalista, muy cerca de lo larmoyant, contándonos el drama de una chica de servir rechazada por ladrona (entonces no se llevaba lo de «supuesta») por la señora de una casa encopetada, a pesar del buen feeling que la chica tenía con Fernandito, el niño de la casa.
En «La oficina», tan siniestra por lo menos como la de Bartleby el escribiente o como la popularizada por La Codorniz, nos encontramos con perdedores como Matías Manzano y Mercedes García, maravillosamente dibujados por el pincel de Carmen, siempre dentro de la misma atmósfera asfixiante con que la escritora de Salamanca delinea las estrecheces de la clase media en sus relatos.
«La chica de abajo» no es otra que Paca, la hija de la portera, íntima amiga de Cecilia, la señorita del segundo, que la busca para dis - traer se y luego no la considera; no olviden el pañuelo, porque este cuento hace llorar lo suyo a los lectores sensibles (y hasta a los insensibles, si me apuran).
«Un día de libertad» lo escribió Carmen en el Puerto de Navacerrada (julio de 1953, poco antes de casarse con Rafael Sánchez Ferlosio), y cuenta en plan kafkiano, una vez más, el desgaste vital de una persona del montón, en este caso un individuo que decide romper con las ataduras laborales y luego se arrepiente de ese momento pleno, y efímero, de libertad.
En «La trastienda de los ojos» se hace hincapié en la importancia de la mirada. «Todo el misterio está en los ojos», defiende Martín Gaite en boca de Francisco, otra criatura perdida en la selva del mundo y en un marco de hiperprotección familiar.
La chica que protagoniza «Ya ni me acuerdo» es un ejemplo de todo eso: lo que para un ser humano constituye una jornada histórica, para otro puede significar un episodio borroso y sin interés.
«Variaciones sobre un mismo tema» cuenta el choque de Andrea, una chica de pueblo, con la gran ciudad. Quedarse, irse: cualquiera de las dos opciones habría significado para ella un fracaso.
En «Tarde de tedio» asistimos a una demostración palpable del vacío que envuelve a una mujer burguesa de cuarenta años que no sabe qué hacer con tanto aburrimiento como se agita –o, más bien, permanece inmóvil– en su interior
Y en «Retirada» el retrato de la misma mujer, en otra etapa de su tedio, se refleja en palabras que empiezan con la letra d como «desintegrar, derrota, desaliento, desorden, duda, destrucción, derrumbar, deterioro, dolor y desconcierto». Burla burlando, esas palabras, que aparecen en el relato a cuenta de una partida, jugada por la protagonista y sus hijas, al conocido juego «De La Habana ha venido un barco cargado de…», me parecen un resumen admirable de lo que viven y sienten los personajes de Carmen Martín Gaite.

COMENTARIO

Después del buen sabor de boca que recuerdo de «Lo raro es vivir», la lectura de estos relatos —escritos con mucha anterioridad— me ha dejado sentimientos encontrados. Hay que tener en cuenta que el formato de cuento o relato corto es muy especial y no da tiempo al lector a recrearse en los personajes y situaciones que se cierran en un pispas, sin dar tiempo a saborearlos. Destacaría la forma en que la autora da forma al costumbrismo de la época, con unas dotes de observadora aguda de lo cotidiano, reflotando detalles que pasan desapercibidos siempre debajo de una pátina grisácea. Intimista y femenina en sus relatos, Carmen Martín Gaite ya en aquellas épocas iniciales denotaba una sensibilidad especial que trasladaba de forma impecable a sus escritos de los que este libro es un ejemplo. Los personajes repasan sus vidas reales, y sus sueños, e inducen al lector a hacer lo propio y enfrentarse a cuestiones no resueltas. Recomendable en mi opinión la lectura de los cuentos de forma separada: la lectura del libro de forma continuada puede diluir los temas hasta no llegar a recordar alguno al cabo de pocos días.

lunes, 4 de diciembre de 2017

La lección de August, de R.J.Palacio

R. J. Palacio, cuyo nombre real es Raquel Jaramillo Palacio, nació en Nueva York donde reside junto a su familia. Es diseñadora e ilustradora y ha trabajado durante años en el campo de la ilustración para libros, soñando siempre con escribir el suyo, hasta que un día empezó a escribirle y este fue el resultado. «La lección de August» es su primera novela que fue publicada en el año 2012 pero en estas fechas de diciembre de 2017, el estreno de la película «Wonder» lo ha traído de nuevo a la actualidad.

August Pullman, «Auggie», nació con grandes deformaciones en su rostro debidas a un desorden genético conocido como disostosis mandibulofacial. Su familia, padres y hermana, se han preocupado de él desde su nacimiento y ha pasado casi una treintena de veces por los quirófanos para recomponer su aspecto. Su vida hasta ahora ha transcurrido prácticamente en casa, recibiendo clases de su madre y acompañado de su perrita Daisy y su gran afición a todo lo que se relaciona con La Guerra de las Galaxias. Solo familiares y amigos han compartido algunos momentos con él. Pero a sus diez años, los padres toman la decisión de que ha llegado la hora de enfrentarse a la realidad y asistir al colegio como un niño más, solo que él no lo es porque su aspecto le convierte en un foco de atención, y rechazo por lo general. Motivado por sus padres, ayudado por el director del colegio secundario Beecher y algunos niños elegidos que se lo muestran antes de comenzar las clases, comienza quinto curso de nuevas en un colegio nuevo con compañeros nuevos. Los comentarios y aislamientos no se hacen esperar en sus primeros días de enfrentamiento a la realidad, pero poco a poco August va aprendiendo lo que la vida le depara y consigue demostrar su inteligencia mientras solo algunos niños y niñas comparten su amistad. Tendrá que ocurrir un hecho grave en un campamento donde convergen alumnos de varios institutos para que todo quede atrás y nuestro protagonista alcance gran reconocimiento entre todos, chicos y grandes.

Se trata de un libro para público juvenil, muy jugoso, duro por momentos, que describe situaciones posiblemente reales en muchos de los colegios e institutos donde el acoso es corriente y está llegando a alcanzar niveles preocupantes sobre todo en su extensión fuera de las aulas a través de las redes. Podría ser una buena idea incorporarlo a la actividad escolar como una lectura obligatoria. La lectura es amena, a base de muchos diálogos y frases cortas, pero de gran verosimilitud y con una fuerte carga de aprendizaje que nos recuerda aquello de que «la belleza está en el interior» y no se puede juzgar a las personas por su aspecto físico y debemos de aceptar a los demás tal y como son. Recomendable lectura para adolescentes y entretenido para mayores que quieran asomarse por un momento a ese mundillo. Contiene multitud de frases y mensajes en favor de la tolerancia y la amistad que darán que pensar y llegarán sin ninguna dura a tocar la fibra de las personas por muy poco sensibles que sean.


He asistido a la película, estrenada en estos primeros días de diciembre de 2017, dirigida por Stephen Chbosky e interpretada en sus principales papeles por Jacob Tremblay en el papel de August, Izabela Vidovic en el papel de Vía, su hermana y Owen Wilson y Julia Roberts como los padres. Casi dos horas de delicia fílmica en la que muchos de los espectadores embargados por la emoción han tenido que tirar de pañuelo o de kleenex como se dice hora. Muy recomendable también, como el libro.

viernes, 1 de diciembre de 2017

El móvil, de Javier Cercas

Javier Cercas es un escritor y traductor español nacido en 1962 en Ibahernando, provincia de Cáceres, cuya familia emigró cuando contaba cuatro años a Tarragona. Desde muy joven despertó inclinaciones a la lectura y la escritura acabando licenciado y doctorado en Filología Hispánica por la Universidad Autónoma de Barcelona. Desde 1989 es profesor en la Universidad de Gerona y alcanzó gran éxito con su tercera novela «Soldados de Salamina» que mereció elogios de escritores contrastados como Mario Vargas Llosa, Susan Sontag o John M.Cotzee. Colabora con diversos medios, especialmente prensa escrita y sus libros han sido traducidos a más de veinte idiomas. Otros libros a destacar entre los suyos son «El monarca de las sombras», «Anatomía de un instante», un muy recomendado y detallado relato de los hechos del 23-F en España, un libro que tendré que leer de nuevo para escribir una reseña en este blog y «El impostor», reseñado en este blog y accesible desde este enlace.

Javier Cercas es hoy día un autor con proyección pero esta novela, «El móvil», fue su primer trabajo en plena juventud. En ella se narra la vida de Álvaro en el momento en que centra su vida en escribir la gran novela que destaque en el mundo de la literatura y le permita convertirse en un autor de renombre. Labora por las tardes en una oficina y dedica el resto de su tiempo a estudiar los propios vecinos del edificio en el que vive a los que convierte en los personajes de su novela. Álvaro se hace el encontradizo para intimar con ellos—la portera, un anciano, una periodista y un matrimonio—, les moldea, les extrae información y en un guiño a la realidad aunque la novela es ficción, llega un desenlace en el que los vecinos parecen seguir el guion que necesita el autor para finalizar su novela en el modo exacto en que quiere hacerlo.

Aunque la escritura de este autor ha evolucionado sobremanera desde los tiempos en que se publicó este libro, es una delicia la lectura de esta pieza condensada de muy escasa longitud que se lee en un periquete. Recomendable para personas que estén en proceso de convertirse en escritores como debió ocurrir al autor en aquellos años. Escueto, con los personajes justos, con las interacciones cuidadas y medidas para focalizar la trama de la novela y con un desenlace muy logrado. Ironía sobre el asunto de lo artístico y sobre las relaciones vecinales en donde se quiere manipular la realidad para ajustarla a unos fines. En los momentos finales el relato deviene inquietante y pone en guardia al lector.

Me he acercado a su lectura por la recomendación del profesor de un taller de escritura de visionar la película «El autor», dirigida por Manuel Martín Cuenca, basada en este libro y estrenada en estos días de noviembre de 2017. Hay discrepancias entre el relato en la novela y el guion de la película que supongo estarán destinadas a la mejora artística de la misma y que no desvían significativamente el meollo de la trama. Como siempre comento, me gusta leer el libro antes de acudir a la sala, donde por cierto éramos tres personas en un día como los miércoles de afluencia mejorada por los precios especiales; no parece que la película vaya a tener mucho recorrido comercial, en mi modesta impresión. Disfrutarán más de la película aquellos que hayan leído el libro con antelación y aún más aquellos que tengan in mente el asunto de incorporar en sus vidas la escritura como afición o sustento.

sábado, 25 de noviembre de 2017

Longitud, de Dava Sobel

@DavaSobel Dava Sobel nació en 1947 en Nueva York y se graduó en arte en la Universidad del Estado de Nueva York en Binghampton. Doctora honoraria por otras universidades, se ha dedicado a la escritura y el periodismo científico divulgativo colaborando con empresas de la talla de IBM o el New York Times. Su trabajo en aras de la divulgación ha sido premiado en numerosas ocasiones. Entre sus libros podemos citar además del presente «El universo de cristal», «La hija de Galileo» y «Los planetas».

Al escueto título del libro, en algunos portales se le añade el texto de «La verdadera historia de un genio solitario que resolvió el mayor problema científico de su tiempo». El libro narra la historia del científico y relojero escocés John Harrison, un genio solitario cuyos logros fueron rechazados por la élite científica de su tiempo, pero que consiguió resolver un problema aparentemente imposible: descubrir un método que permitiera a los marineros determinar la longitud exacta de su posición en el mar. No se trataba de ninguna curiosidad excéntrica: antes de descubrir la longitud, los barcos solían desviarse tanto de su rumbo que los marineros morían de inanición o de escorbuto antes de haber alcanzado ningún puerto. Necesitaban mucha suerte para llegar a su destino, ya que ninguna nave contaba con métodos fiables para establecer su posición en alta mar. Millares de vidas humanas, la expansión político-económica y las crecientes fortunas de las naciones que flotaban en los océanos dependían de este hallazgo. En 1714, el gobierno inglés convocó un concurso y ofreció una elevada recompensa para aquel que lograra desarrollar un método capaz de determinar la longitud exacta. El reto de resolver el legendario dilema lo aceptaron científicos de la talla de Galileo, Newton o Halley. (Sinopsis tomada de la entrada del libro en la editorial Anagrama).

En una actividad de la Semana de la Ciencia celebrada hace unas semanas relativa a la Esfera Armillar, uno de los asistentes mencionó este libro como aclaratorio de muchos de los temas que se estaban tratando. Una maravilla, un diamante, eso sí, para aquellos a los que les guste la historia. John Harrison, un desconocido para mí, trabajó durante cuatro décadas para conseguir un reloj perfecto que funcionase sin desviaciones en todo lugar, especialmente en las extremas condiciones que podía presentar un barco en el siglo XVIII. A pesar de todas las trabas que sus contemporáneos, especialmente los científicos, le infligieron, su tesón y su valía quedó demostrada. Hoy día llevamos un GPS en cualquiera de nuestros móviles pero todas estas historias «del pasado» nos sirven para estimar más aquello que usamos sin ser conscientes de su enorme valía. Chapó para la autora y su narración de los hechos que te llevan a una atmósfera mágica de hace siglos y a la lucha de un hombre por materializar lo imposible. Sus relojes siguen funcionando hoy en día en diversos museos británicos Un relato mágico, muy recomendable, una fascinante historia de la Astronomía en sus comienzos. Habrá que asomarse a algún libro más de esta autora para disfrutar de lo lindo. 
 
El paralelo de latitud cero está determinado por las leyes de la naturaleza, mientras que el meridiano de longitud cero se mueve, como las arenas del tiempo. Con tal diferencia, hallar la latitud es un juego de niños, y determinar la longitud, sobre todo en el mar, un dilema de adultos, con el que se debatieron las mentes más esclarecidas del mundo durante la mayor parte de la historia de la humanidad.

… en 1714, del famoso Decreto de la Longitud, en el que el Parlamento prometía una recompensa de 20.000 libras a quien propusiera una solución al problema. En 1736, un relojero desconocido llamado…

El relojero inglés John Harrison, genio de la mecánica y pionero de la ciencia de la medición exacta del tiempo con aparatos portátiles, dedicó toda su vida a esta investigación. Logró lo que Newton temía que fuera imposible: inventó un reloj que, cual llama eterna, llevaba la hora exacta desde el puerto...

En la actualidad, el H-1 se aloja y desempeña sus funciones (le dan cuerda a diario) en una caja de cristal blindado del Museo Marítimo Nacional (Inglaterra), aún en todo su esplendor y exento de fricción, haciendo…

martes, 21 de noviembre de 2017

Tantos lobos, serie BEVILACQUA Y CHAMORRO, de Lorenzo Silva

@VilaSilva La biografía y datos de Lorenzo Silva ya han sido comentados en varias ocasiones en este blog con motivo de las reseñas aparecidas de algunos de los libros de su extensa biografía: animamos al lector a usar el buscador para acceder a ellas. Este libro ha llegado a los lectores hoy 21 de noviembre de 2017 y la magia del mundo digital permite tenerlo al instante en un lector para proceder a devorarlo. En un precio contenido por debajo de los diez euros como compromiso de este autor que asume el mundo de lo digital en el tema de los libros aunque no deje de manifestar, como es lógico, su oposición a los enemigos de lo ajeno en este mundillo. Nuevas andanzas de los dos simpáticos picoletos Rubén y Virginia, más conocidos por sus apellidos Bevilacqua y Chamorro, un libro más que añadir a la larga serie de publicaciones de este prolífico autor. No quiero dejar pasar la oportunidad de mencionar mi preferido de este autor, «La sustancia interior» reseñado aquí que ya ha cumplido veinte años de su publicación y del que podemos ver una referencia en el propio blog del autor .

Como el propio autor comenta en los prolegómenos del libro, se trata de cuatro relatos de estos personajes que llevan ya más de veinte años entre nosotros y que tienen en común la juventud o infancia de las protagonistas, féminas, aparecidas muertas en diferentes circunstancias y en diferentes lugares de la geografía nacional. Dos de ellos ya habían sido publicados en prensa, aunque el autor manifiesta haberlos revisado y los otros dos son rigurosamente inéditos. Cuatro casos posibles, perfectamente verosímiles, que pudieran haber sido tomados de la vida real aunque ya se sabe que la fabulación que permite la novela los aleja de cualquier parecido con personajes o hechos reales.

Que voy a comentar de este autor a estas alturas. Mantiene el conflicto y la tensión del relato y la psicología de los dos simpáticos protagonistas sigue tan viva y chispeante como siempre. Y es que en algunos momentos ya no son dos, sino cuatro, pues el cabo Arnau y la guardia Lucía dejan sus destellos en intervenciones cortas pero enjundiosas apoyados desde Madrid por la también frecuente cabo Salgado. Sus comentarios entre ellos, con los jueces, interrogados o con los compañeros de los puestos en las que han tenido lugar los hechos no dejan de enriquecer los argumentos de las tramas y permitir al lector una sonrisa y un pensamiento de «cuanta razón le asiste». Me lo he devorado de un tirón en el mismo día de su publicación: sus poco más de treinta y cuatro mil vocablos me han sabido a poco y ya quedo a la espera de nuevas andanzas de estos personajes puestos al día, no solo en sus graduaciones sino en sus manejos de las nuevas tecnologías que el autor va introduciendo sin abusar.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Niebla en Tánger, de Cristina López Barrio

@crislopezbarrio Cristina López Barrio, madrileña, nacida en 1970, estudió derecho en la Universidad Complutense de Madrid. Simultaneó su trabajo como abogada especializada en propiedad intelectual con la literatura, dándose a conocer con una obra dedicada al mundo juvenil titulada «El hombre que se mareaba con la rotación de la Tierra (2009)», con la que obtuvo el segundo premio Villa Pozuelo de Alarcón. En 2010 publicó «La casa de los amores imposibles» con el  que pasó a la narrativa para adultos llegando a alcanzar cierto éxito y ver su libro traducido a quince idiomas. Con posterioridad ha publicado «El reloj del mundo (2012)», «El cielo en un infierno cabe (2013)» y «Tierra de brumas (2015)». Recientemente ha sido finalista del Premio Planeta 2017 con este libro «Niebla en Tánger». Más información biográfica y general sobre esta autora en el apartado «Quién soy» de su página web .

Flora Gascón, a la espera de un hijo que no llega, lleva una vida anodina en Madrid dedicada a la traducción de folletos de instrucciones de electrodomésticos y con un marido funcionario que parece quererla pero sin mucho ahínco. A espaldas de su marido lleva dos años en tratamiento con Deideé, una terapeuta argentina con la que mantiene contactos a través de Skype y que trata de ayudarla a encauzar y dar sentido a su vida. Una noche loca tiene un affaire con un misterioso caballero llamado Paul que la lleva por terrenos inexplorados pero que desaparece dejándola su teléfono, que no atiende, y un amuleto extraño que se ha llevado sin que él lo sepa. Imposible de contactar de nuevo con él, recuerda un libro que Paul estaba leyendo que la lleva a Tánger donde reside la escritora del mismo. La realidad que vive Flora se irá mezclando con el relato del libro, y con su autora y sus personajes, hasta traer al presente una historia del pasado con muchos flecos por descubrir y aclarar.

Los viernes, antes de empezar a cumplir con el sabbat, me aparto durante unas horas de la colcha y visito a mis muertos. A mi padre, en el cementerio católico; a mi madre y a mis abuelos, en el judío; y a Samir, en el musulmán. Cuando regreso a casa, las manos me huelen a arrayán, a rosas y a narcisos. Cada religión tiene su aroma. Anochece en la Medina.

La gran impresión que me causó la lectura de «La casa de los amores imposibles», reseñado anteriormente en este blog, me animaba a leer más de esta autora y por ello me he puesto con este libro pero aclaro que no por su relevancia como finalista del premio Planeta. Ya se sabe, para gustos hay colores y no siempre los premios bendicen una obra. El estilo de la autora es contundente y el desarrollo de la acción engancha al lector, aunque por momentos ciertos vericuetos de la trama entran un poco en el terreno de lo fantástico. Los personajes tienen su carga de personalidad y van ajustando sus papeles hasta llegar al desenlace final donde cada uno queda en su lugar. Una trama bien urdida por la autora mezclando hechos actuales y pasados cobre la base de un libro dentro de otro libro que a mi juicio está muy logrado. La magia de una ciudad como Tánger salta a la vista así como el tratamiento de la interrelación entre las tres culturas —judía, musulmana y católica— que demuestra una gran sensibilidad y documentación. Libro este que recomendaría de esta autora pero con menor entusiasmo que el aludido «La casa de los amores imposibles» que me temo pasó más desapercibido para el gran público.