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viernes, 28 de octubre de 2016

Persona normal, de Benito Taibo

@benistofeles Benito Taibo es un autor mejicano nacido en 1960 con un largo recorrido en el mundo de las letras. Cuando fuera mayor hubiera querido ser de profesión lector, una profesión universal pero de la que no puede uno mantenerse salvo contados casos en que se trabaje para las editoriales en la prospección de materiales para su publicación. Estudió historia y ha trabajado en numerosos medios escritos y hablados.. Se inició en terrenos de la poesía con «Siete primeros poemas (1976)» y tras algunas obras publicadas debutó en el mundo de la novela con «Polvo (2010)» al que siguieron «Persona normal (2011)», «Querido Escorpión (2013)», «Desde mi muro (2014) y en coautoría con otros autores «Los conspiradores y las vergüenzas de México (2014)». Es un ferviente defensor de la lectura como imprescindible para la sociedad según se deduce de sus propias palabras «el libro es vital para la vida; es capote de torero, escudo contra las flechas de la estulticia, de la estupidez. El libro es almohada de plumas para tener mejores sueños, es refugio y tabla para el náufrago, ladrillo que construye ciudadanía, que construye universos. Los libros son la llave del universo, el mapa de la isla del tesoro; y los libreros son los que pueden determinar el destino de un posible lector. Al final, leer es resistir». Una frase contenida en el libro que comentamos abunda en esta idea: «Comenzar una biblioteca propia consiste en tener el primer libro, luego, como una cascada, irán sucediéndose las páginas y los autores. Todo es cuestión de empezar. A lo mejor, este, el que tienes en las manos, es tu primer libro para arrancar por un camino apasionante por la vida. Una extraordinaria aventura.».Aunque en otras puede existir un cierto desacuerdo en la actualidad: «El libro es portátil, no se le acaba nunca la batería, es digital, pues cambias las páginas con el dedo, y dentro está el infinito.»

La narración es un tiempo de la vida de Sebastián, un adolescente de catorce años que con poco más de doce años ha perdido a sus padres. Vive a cargo de su tío Paco que se dedica en cuerpo y alma a él en todos los aspectos, especialmente en los espirituales procurándole una formación que está muy alejada de su edad. Paco no prohíbe sino que argumenta y deja a Sebastián tomar sus propias decisiones con más conocimiento de causa. Un hogar donde la lectura es primordial es un buen caldo de cultivo para la formación se sus integrantes Los sucesos que van jalonando la vida de Sebastián hacen de él una persona nada «normal» aunque el título del libro quiera manifestarlo así, porque la normalidad no es un continuo adsoluto que pueda medirse sino que está sujeto a las apreciaciones de cada cual.

Un público juvenil obtendrá muchas y muy buenas enseñanzas de la persona normal que es Sebastián, lo que no quita para que sea un placer de lectura para personas más entradas en años. Los dos personajes principales son admirables en su desarrollo, llamando la atención la frescura de sus ideas y planteamientos y los escenarios escogidos por el autor para situarlos y desarrollarlos. A lo largo el texto aparecen numerosas referencias a otros libros que pueden servir de pista al lector a la hora de decidir sus próximas lecturas. Se trata de una historia sencilla y muy fluida, se devora en un pispás, jalonada de múltiples frases y pensamientos que deja poso, que llena al lector, una historia de la que se disfruta de principio a fin. Tras ello, pienso que a todos nos gustaría tener un tío Paco que nos echara una mano en nuestro devenir. Solo me resta a gradecer a Javier Ruescas, conocido autor de novela juvenil, su recomendación de lectura de este libro entrañable.

Algunas frases entresacadas del libro
La educación sentimental te hace ser persona. No sirve de nada tener buenos historiadores o arquitectos, si antes no son buenas personas. Hay que encontrar el equilibrio entre una y la otra.
¿O sea que necesitamos, más que otra cosa, buenas personas que sean arquitectos, ingenieros y abogados? —pregunté.
Porque yo soy solo huérfano de padres, no de ideales.
Pero el hombre no está hecho para la derrota. Un hombre puede ser destruido, pero no derrotado», y sigue peleando
«Patria» es un concepto inventado para hacer fronteras y separarnos los unos de los otros.
Éramos niños al fin y al cabo, pero con una urgencia terrible de ser considerados como adultos

«La loca de la casa» es como la escritora española santa Teresa de Jesús (1515-1582) llamaba a la imaginación. Es un bello nombre para referirse a ella. Será que es incontrolable, que vive en el piso de arriba (en la cabeza) y que hace lo que se le antoja cuando se le antoja, aunque nosotros no estemos ni siquiera enterados de lo que se trae entre manos. Rosa Montero, otra escritora española, pero contemporánea, encantadora e inteligentísima, ha escrito un libro con ese título. Un libro espectacular que trata sobre escritores y libros, sobre cómo la imaginación y el talento generan maravillas y cómo la literatura no sería nada sin la compañía de La loca de la casa. Es un libro que hay que leer, que…

sábado, 1 de octubre de 2016

Un movimiento, una vida, de Oliver Sacks

Este libro corresponde a la decimoséptima edición del club de lectura de ALQS2D relativa a la tercer trimestre de 2016.

Oliver Sacks murió víctima de un cáncer el pasado año 2015 en su casa de Nueva York tras 82 años de una vida intensa. Nacido en Londres en 1933 en el seno de una familia de origen judío, fue educado junto con sus tres hermanos de forma estricta al modo británico por sus padres, ambos médicos, llegando a graduarse en medicina de la universidad de Oxford. En 1960 se trasladó a Estados Unidos donde desarrolló diferentes cometidos como profesor y médico especialista en cuestiones neurológicas. Su personal visión de las experiencias con unos pacientes que precisaban atención continua dieron lugar a muchos de sus libros comenzando en 1970 con «Migraña». En 1973 publicó con gran éxito «Despertares», que fue llevada a la pantalla con Robin Williams y Robert de Niro como actores principales bajo la dirección de Penny Marshal, siendo nominada para varios Óscar. En su haber tiene una larga lista de artículos y libros publicados, con la neurología como tema central, entre los que podemos destacar «El hombre que confundió a su mujer con un sombrero», publicada en 1985. Llevó una vida azarosa y controvertida, entregado a sus pacientes pero con Fuertes controversias con las instituciones en las que trabajaba o colaboraba. Profesor en varias universidades, fue distinguido en su país de origen como Comendador del Imperio Británico y sus libros han sido traducidos a más de una veintena de idiomas.

El libro que comentamos hoy es una biografía completa de su vida, abierta y sin tapujos, en la que se reconocen cuestiones que normalmente quedan ocultas como su homosexualidad y ciertos momentos de vida desordenada por asuntos de drogas, alcohol o relaciones personales. Es su propia vida, sobre la que realiza una profunda introspección para dejar constancia. Junto a todo ello, su vida profesional activa como médico en hospitales, universidades e instituciones de caridad, siempre cerca de los pacientes e investigando nuevas formas médicas de paliar su dolor y su retraimiento del mundo, pues no en vano su especialidad eran los asuntos neurológicos. Un relato que alterna pasajes descriptivos del modo de vida de norteamericanos e ingleses a mediados del siglo pasado aderezados con episodios de lenguaje técnico-científico de una cierta profundidad pero escrito con claridad para poder llegar a cualquier tipo de lector. Quizá fuera interesante empezar el libro por el final donde figuran una serie de fotografías muy ilustrativas de su vida que nos pueden dar una idea de la misma.

Desde que leyera hace años «El hombre que confundió a su mujer con un sombrero», que me dejó buen regusto, no había vuelto a acercarme a la obra escrita de este autor. Resuelve con maestría y elegancia el plasmar en el relato de temas técnico-médicos de forma que puedan ser leídos por lectores no versados y que en algún momento pudieran llegar a cansarse por falta de comprensión. Pero las continuas referencias a su vida personal, a sus relaciones, su descarnado relato valiente y sin tapujos mantienen al lector atento y fiel a la lectura sin pensar en ningún momento en abandonarla. Fue criticado por sus colegas médicos, alegando que era mejor como escritor que como médico, pero esta controversia no hace sino atraer más si cabe al simple lector que de paso puede aprender comportamientos neuronales de la mente humana que le sean de utilidad en su propio vida. Pocos meses antes de su muerte, al serle diagnosticado el cáncer, mantuvo una creciente actividad que puede seguirse en las hemerotecas de los diarios con muy reflexiones acertadas y recomendables; Sacks expresó su intención de vivir el poco tiempo que le quedaba de una forma rica, productiva y profunda. Escritura científica y escritura divulgativa, ambas fundidas en los libros de Oliver Sacks. Probablemente no sea el neurólogo mejor del mundo pero seguramente si uno de los más conocidos.

Ahora toca hacer un hueco en la apretada agenda de lecturas personales para dar cabida a «Despertares» como un paso previo al visionado de la película, inédita para mí.

martes, 20 de septiembre de 2016

La carne, de Rosa Montero

@BrunaHusky Rosa Montero, nacida en Madrid en 1951, es periodista y psicóloga. Desde 1976 trabaja en exclusiva para el diario «El País» en el que ha transitado por diversos cometidos. En 1979 publicó su primera novela titulada «Crónica del desamor» y en 1980 recibió el premio nacional de periodismo. Desde entonces, numerosas publicaciones han visto la luz, habiendo recibido diversos premios tanto nacionales como internacionales por su dilata trayectoria literaria y periodística. Su obra está traducida a más de veinte idiomas. Dispone de página personal a la que podemos acceder haciendo clic en este enlace y donde encontraremos mucha información sobre su vida y su obra.

La propia autora, nada más terminar el relato, hace una petición al lector que «consiste en que guardes silencio». Ya antes de ello, según avanzaba en la lectura, iba siendo consciente de la dificultad de hacer una sinopsis del libro, pues su magia quedaría al descubierto. La protagonista, Soledad, es una sesentona soltera que labora en el mundillo de las exposiciones y del arte. Vive sola y es muy celosa de su vida privada y aunque ha tenido alguna relación esporádica, en el momento en que comienza el relato ha sufrido un despecho por parte de su última pareja o amante contra el que urde una venganza que al final tiene más alcance del previsto y cuyo desarrollo sirve de base para ahondar en la personalidad de la protagonista, con referencias a diferentes aspectos de su vida presente y de su pasado. Y con esto está dicho todo, cumpliendo la petición de la autora y no desvelando nada que pueda arruinar la historia al lector que se asome a ella. La protagonista está a punto de entrar en esa fase de la vida en que se puede pensar que ciertas cosas son la última vez que se hacen. Una frase recogida del propio libro resume perfectamente su contenido: «una intriga sentimental sobre el sexo, el paso del tiempo y la capacidad para sobrevivir al fracaso».

Una vez más la autora nos deleita con un relato fresco y ágil en el que plasma su concepción del mundo femenino. Un relato que sorprende a medida que se avanza en él al envolver al lector con hechos de la vida cotidiana que maneja con maestría la autora para trazar los rasgos psicológicos de la protagonista, seguramente de aplicación a muchas de las mujeres que se encuentren en situación parecida por edad y estado civil. Seguramente un público femenino tendrá más sensibilidad para disfrutar de las sensaciones que transmiten los cincuenta y dos mil vocablos contenidos en sus doscientas cuarenta páginas que animan a leerlo de un tirón. Por lo mencionado hasta ahora y en mi opinión, se trata de un libro que solo puede leerse una vez porque el conocimiento de su trama le quita toda su magia; en este sentido me ha recordado el magnífico reseñado en este blog «Intemperie» de Jesús Carrasco que al igual que este y repito lo de en mi opinión no admite una segunda lectura.

«La vida es una aventura que siempre acaba mal, porque termina con la muerte.»
«Porque uno de los espejismos más extendidos es el de pensar que nosotros no vamos a ser como los otros viejos, que nosotros seremos diferentes. Pero luego la edad siempre…»

jueves, 8 de septiembre de 2016

Como explicarte el mundo, Cris, de Andrés Aberasturi

Andrés Aberasturi, madrileño nacido en 1948, es un periodista con una larga trayectoria en los diferentes medios de comunicación escritos o multimedia, habiendo publicado algunos ensayos y libros de poemas, entre los que podemos destacar el que vio la luz en 1999 titulado «Un blanco deslumbramiento. Palabras para Cris». Cris, Cristóbal, es el segundo de sus hijos y eje central del presente libro, pues nació hace más de treinta años con parálisis cerebral condicionando de forma profunda la vida familiar. En la actualidad tenemos la oportunidad de escuchar sus colaboraciones como tertuliano en el programa del fin de semana «No es un día cualquiera» de Radio Nacional de España dirigido por Pepa Fernández. Andrés es impulsor y colaborador de la Fundación Nido dedicada a personas afectadas de parálisis cerebral.

El libro contiene una variada serie de reflexiones y pensamientos que han anidado en la cabeza del autor a lo largo de intensas vivencias en la relación personal y familiar con su hijo. La imposibilidad de comunicación fluida y el no saber a qué atenerte en las numerosas situaciones vividas han ido modulando la mente del autor que con su facilidad de expresión ha puesto por escrito vivencias interiores y reflexiones personales en relación con una convivencia difícil y mediatizada por unas circunstancias extremas. Es un testimonio personal, honesto y sin buscar condescendencias ni lástimas por parte de nadie, un mero ejercicio de poner por escrito los pensamientos que han ido fluyendo por su mente y la de sus familiares a lo largo de estos treinta y cinco años. En uno de los capítulos cuenta con sinceridad y valentía la ocasión en que llegó a desear que todo acabara y su hijo dejara este mundo.

No cabe ninguna duda de que se trata de un libro especial. El alma permanentemente inquieta del autor se abre de pleno para permitirnos conocer sus pensamientos y reflexiones, sus vivencias desasosegadas y permanentes, llenas de dudas y faltas de un futuro; «Nos educan para tener hijos sanos, Cris, y es cierto que, aunque uno se pone en lo peor, nunca piensas que te va a tocar a ti, ni siquiera a nadie de tu entorno»

Un ejercicio valiente, un gesto de sinceridad, unas emociones compartidas que quizá sea bueno leer capitularmente de cuando en cuando para tomar conciencia de lo que somos en la vida y la suerte que tenemos cada uno en nuestras circunstancias.

viernes, 29 de julio de 2016

Madrid. La novela - Antonio Gómez Rufo

@GomezRufo es un escritor madrileño, auténtico, quiero decir más auténtico que otros madrileños, como yo, que no hemos nacido en Madrid aunque nos sentimos auténticamente madrileños. Antonio Gómez Rufo, cuya biografía y bibliografía podéis ver en su propia página web, lleva muchos años escribiendo en distinos medios de comunicación y numerosos libros y ensayos, en este blog solo hemos reseñado una de sus novelas: La abadía de los crímenes.

El libro nos sitúa en 1565, en el Madrid de aquella época, con exhaustivas descripciones del entorno y las relaciones que entonces existían, y donde llegan tres familias que nos van a acompañar a lo largo de toda la 'trama' que no es otra que la historia de Madrid, esas familias son los Posada, los Vázquez y los Tarazona.

A lo largo de la historia nos va a mostrar el autor el Madrid con todos esos episodios que los amantes de la novela histórica hemos leído a lo largo de nuestra vida, pero esta vez con un sabor 'mucho más castizo', con otras perspectivas y personalizando muchos de esos episodios en esas tres familias que llegan en 1565 y se van perpetuando con hijos y nietos, pero manteniendo esa amistad entre ellos que en muchas ocasiones está por encima de todo.

Las tres familias, que con los años se amplían y van diversificando sus trabajos y aficiones, están imbricados en la historia de Madrid, una por el camino de la hostelería y la restauración, que por aquellas fechas empieza un punto muy importante para el desarrollo de Madrid, y me encanta su asociación con los iconos que son La Posada del Peine y Casa Botín. Otros están relacionados con el arte, especialmente con el teatro, dando lugar a actores y productores teatrales, e incluso relacionados con el toreo, otra de las 'innovaciones' que tuvieron lugar en Madrid, otra importante actividad de las familias está relacionada con la 'Administración' de la ciudad, la política, la evolución de las leyes o fueros publicados a lo largo de esta historia, y no podemos olvidar la actividad del Comercio, que con los años dio lugar al nacimiento de El Corte Inglés.

Se trata de un novela intensa, con 265.174 vocablos que finaliza con uno de los episodios más duros que hemos vivido en Madrid, los atentados del 11-M, que la mayoría recordamos aún con un intensísimo dolor aunque no tuviéramos ningún afectado directo, porque eso es lo que tenemos los madrileños, nos sentimos solidarios porque se atacó a Madrid y nosotros somos Madrid.

Si no conoces Madrid, te encantará leer esta novela porque lo conocerás, pero si ya conoces Madrid disfrutarás lo indecible, y si eres madrileño te sentirás un personaje más de la novela, pero no entiendas la lectura como una novela con su fantasía y la mezcla de personajes históricos y reales, la novela es Madrid, lo que ha sucedido en Madrid a lo largo de los siglos, porqué paso de ser un pueblín a la capital de España y del Mundo, luego llegó una tremenda decadencia y se volvió a levantar para ser lo que es hoy, un ejemplo para tantísimas personas.

En fin, recomiendo su lectura, porque hay tantas cosas desconocidas por mi, y podría poner mucho ejemplos, pero solo comentaré uno de ellos, el lenguaje de los abanicos, cuando el autor nos cuenta los distintos significados de las posiciones o gestos con el abanico, quedé perplejo y tardó mucho tiempo en quitárseme la sonrisa del rostro.

Mi enhorabuena al autor, del que continuaré leyendo otros libros.  

sábado, 23 de julio de 2016

Ángeles de granito, de Esteban Navarro

@EstebanNavarroS. Esteban Navarro Soriano es un escritor murciano, nacido en Moratalla en 1965. Su profesión es la de Policía Nacional y de ella obtiene numerosas situaciones para sus libros, bien por experiencias propias bien referidas por compañeros, a las que añade algo de imaginación para convertirlas en historias redondas. Hace algunos años fue el primero en acuñar la expresión «generación Kindle» para designar a los autores que aprovechaban la facilidad de la auto publicación y del fenómeno de los libros electrónicos para hacerse un hueco en el panorama literario. Cuenta con una decena de libros publicados, numerosos premios en diferentes certámenes y participa activamente en actos relacionados con su obra. Yo tuve la ocasión de contactar con él hace años en un «Getafe Negro» donde se habló de la corrupción en los estamentos judiciales y policiales, un tema jugoso e interesante cada vez más de moda. Uno de sus libros, «La noche de los peones» ha sido reseñado con anterioridad en este blog en esta entrada. Dispone de página web personal donde podemos obtener toda la información de su obra, así como numerosos enlaces a los actos en los que ha participado.

La historia transcurre en la España de 1975. La familia Heredia, compuesta por los padres Luis y Juana y los hijos Sandra y Martín, viven en Barcelona y son una familia obrera normal. Pero Martín tiene una enfermedad degenerativa en los huesos, «la peste de los huesos», que va acabando lentamente con su vida sin que se vea ninguna posibilidad médica de curación. Espoleados y ayudados económicamente por sus vecinos, se trasladan al Santuario de Torremesina, inaugurado por Alfonso XIII en 1919 en las inmediaciones del embalse del mismo nombre, ya que la madre es muy creyente y quiere pedir a la virgen, a la que se atribuyen numerosos milagros, alguna solución para la enfermedad de Martín. A bordo del Simca familiar se desplazan a la zona pero a su llegada les sorprende un aguacero que fuerza su detención cerca del barrio conocido como «Las casas de granito», un poblado donde residían los obreros durante la construcción del pantano. Solo una de las casas está habita por un anciano, Ezequiel, que les da cobijo y les atiende como si fueran su propia familia. La casa es un poco extraña y en la zona tienen lugar sucesos atmosféricos desmesurados y plagas al estilo de las bíblicas en Egipto. También las conversaciones entre Luis y Ezequiel van tomando derroteros algo mágicos. En la casa vive también Jazmina, sobrina de Ezequiel, una joven gitana hermosa que hace mucha amistad con Sandra. Entre sus profundas conversaciones surgen lecturas de manos que revelan a Sandra cuestiones familiares insospechadas que convulsionan su vida. La clave es que Martín va mejorando algo aunque «a medida que su hijo mejoraba del deterioro óseo, su marido (el padre) empeoraba del descalabro psíquico». Los días transcurren sin que la familia decida su vuelta a Barcelona. Quienes sí regresan en una escapada a Barcelona son Sandra y Jazmina, donde averiguarán cosas terribles y tardarán dos años en regresar, en los que habrán pasado una serie de sucesos que habrán afectado profundamente a todos. Todavía queda un giro espectacular final que sorprenderá al lector y para el que la trama, que no se puede desvelar, ha sido magistralmente preparada.

Literatura mágica con toques de fantasía no muy exagerados que recrean una atmósfera viva, en algunos momentos de terror, que atrapa al lector y le hace avanzar por las vidas de los protagonistas, unas vidas cercanas y verosímiles en un entorno extraño y sorprendente. Los hechos relatados en una prosa amena y ágil, aderezada de los diálogos justos, genera alguna mueca al principio pero van engarzando lentamente en una historia cuyo final deja sorprendido al lector, sin ninguna duda. No he leído todos los libros de este autor, pero este al menos no nos presenta historias policiales, sino humanas, de mayores y de jóvenes, de salud y enfermedad, de cordura y de locura. Un relato muy entretenido para el verano que nos pondrá ante algunas tesituras de la vida a las que tarde o temprano todos nos tendremos que enfrentar.

viernes, 1 de julio de 2016

¡Escucha hombrecillo!, de Wilhelm Reich

Libro correspondiente a la decimosexta edición del club de lectura de ALQS2D relativa a la segundo trimestre de 2016. Wilhelm Reich fue un médico psiquiatra y psicoanalista austríaco de origen judío nacido en 1897 que se nacionalizó estadounidense y murió en 1957 de un ataque al corazón estando encarcelado en Pensilvania. Combatió en la Primera Guerra Mundial Muy polifacético, discípulo de Sigmund Freud en la Sociedad Psicoanalítica de Viena, se apartó de sus enseñanzas para acometer teorías propias. Fue también filósofo, inventor y escritor, y sus opiniones siempre radicales provocaron entre sus contemporáneos opiniones contrapuestas entre considerarle un visionario revolucionario o un loco con ideas delirantes. Autor con una extensa bibliografía, por su afiliación al partido comunista austríaco muchas de sus obras se consideraron politizadas. Por mencionar algunas citaremos «Más allá del principio del placer (1920)», «La revolución sexual» o «Psicología de masas del fascismo (1933)».

Se incluye un subtítulo en la portada que reza «Discurso sobre la mediocridad». Plasmar una sinopsis del libro es tarea ardua ya que se trata de un bombardeo de ideas, a modo de regañina directa y continuada, que el autor lanza al lector sobre diferentes aspectos de la vida personal y social para ponerle frente a una mediocridad existencial que le hace comportarse de manera hipócrita ante los mandatos de los dirigentes políticos o empresariales que buscan anular su personalidad. El escritor toma conciencia de la realidad en la que vive, ilusoria y pura ironía y mezquindad, y transmite su creciente angustia a las páginas de este libro al observar la degradación de la persona y por extensión de la sociedad. En todo momento mantiene la idea de que está en nuestras decisiones el hacer algo para salir de esta situación y vivir una vida plena, al menos en el plano espiritual aunque no sea posible en el plano material. La frase «Pequeño Hombrecito» se repite machaconamente, una y otra vez, hasta hacer mella en la conciencia del lector que como todas las personas que habitamos este mundo, cuenta con sus dosis de alegría o sufrimiento, según las épocas y los contextos.

Una cosa hay que reconocerle al autor y es su valentía al escribir este pequeño libro, tan solo 27.858 vocablos, en una época, 1945, en que la sociedad estaba convulsa con motivo de la Segunda Guerra Mundial que añadió altas cotas de sufrimiento a las ya de por si existentes en el mundo. En cierto modo destaca la capacidad de actuar de forma «borreguil» que tenemos las personas engañados por los poderes a los que hemos encumbrado y que anulan nuestra capacidad de pensar y actuar. Una reflexión profunda que invita al lector a plantearse los dardos que el autor lanza en cada línea, como he dicho, en un repetitivo bombardeo de preguntas y afirmaciones que a pesar del tiempo transcurrido desde la publicación del libro siguen todavía vigentes y muchas de ellas en mayor medida, no tanto por su contenido sino porque se supone que socialmente estamos más preparados y con más capacidad de pensar y razonar por nosotros mismos y no caer en las redes, aunque esto es pura teoría y más en estos días en España tras las recientes elecciones del domingo pasado, 26 de junio de 2016. Por lo menos a muchos les quedará o nos quedará el consuelo de ser los dueños de nuestro propio mundo interior y poderle mantener en orden aunque tengamos que transitar por una sociedad que se preocupa más de desorientarnos y desestabilizarnos que de fomentar la estabilidad y el crecimiento de las personas en sociedad. Un libro duro de leer, descorazonador y que nos pondrá frente a frente a nuestra realidad y nos hará tomar nota de la responsabilidad que nos corresponde y que según el autor nos empecinamos en obviar.