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miércoles, 16 de agosto de 2017

La España vacía. Viaje por un país que nunca fue, de Sergio del Molino

@sergiodelmolino Sergio del Molino es un periodista y autor madrileño, nacido en 1979 y afincado en Zaragoza, que debutó en la literatura en 2009 y alcanzó reconocimiento en 2013 con su novela «La hora violeta» al recibir los premios Ojo Crítico de Narrativa y Tigre Juan. En 2014 publicó «Lo que a nadie importa», una anticipación en cierto modo de la novela que hoy comentamos «La España vacía», publicado en 2016. Para el próximo mes de septiembre de 2017 está anunciada la publicación de su nuevo trabajo titulado «La mirada de los peces». En la actualidad está escribiendo una serie de artículos sobre pueblos olvidados para el diario El País y dispone de un blog personal accesible en este enlace, pero se necesita autorización para acceder a él.



Españolito que vienes
al mundo te guarde Dios.
Una de las dos Españas
ha de helarte el corazón.   
Antonio Machado

En este ensayo se desarrolla la idea de las dos Españas, la de las ciudades y la del mundo rural cuasi despoblado. Los desequilibrios profundos entre ambas siempre han existido pero se han acrecentado en la actualidad hasta el punto de afectar significativamente a sus habitantes. «La España vacía» comprendería en términos geográficos la Meseta y la Depresión del Ebro, es decir, las dos Castillas, Madrid (sin la capital y su área metropolitana), Extremadura, Rioja y Aragón. Grandes literatos como Machado, Azorín o Unamuno o cineastas como Buñuel o Almodóvar han dejado un significativo rastro de geografías y personajes que reseñados en el ensayo no dejan indiferentes al lector, que según su edad, se reconocerá en ellos en mayor o menor medida. El paso de los años y el progreso han dejado su huella en muchas regiones de la España interior, la España profunda, haciendo desaparecer pueblos en el abandono o conformando sus formas de vida de manera peculiar. Muy interesantes los apuntes sobre las iniciativas surgidas en los años treinta desde la Residencia de Estudiantes con sus Misiones Pedagógicas para culturizar a la gente del campo.

A la España vacía le falta un relato en el que reconocerse. Las historias que la cuentan complacen a quienes no viven en ella y halagan dos clases de prejuicios: los de la España negra y los del beatus ille. Los primeros se difunden por el telediario. Los segundos, en la guía Michelin. Infierno o paraíso. No hay término medio.


Me ha gustado la sensibilidad plasmada por el autor al describir paisajes y personas de una España que me gustaba recorrer allá en los años setenta del siglo pasado, tratando de suavizar las tensiones entre las ciudades y un campo cada vez más olvidado. Comarcas como Las Hurdes o la vecina Sierra de Francia han cambiado en la actualidad su fisonomía y no son ya nada de lo que antaño fueron. Otras se han sumido en el abandono y en el olvido. Muy de agradecer las numerosas referencias, pistas, que contiene el libro en sus viajes por las obras y películas relacionadas con el tema, algunas grandes clásicos de la literatura y el cine y otras seguramente desconocidas para el lector. La concentración de la población en las grandes ciudades y sus aledaños ha propiciado el abandono de lo rural, a donde se vuelve de manera testimonial en verano.

La lucha por recuperar vitalidad en esa España vacía es dura pero cuando se consigue no siempre las relaciones entre sus habitantes son fructíferas, pudiendo acabar en tragedias que alimenten las historias de la «España negra» como la archiconocida de Puerto Hurraco y la no tanto de Fago. Puede que las modernas tecnologías y los desarrollos en las comunicaciones tengan mecanismos ocultos que permitan el regreso de población desde las ciudades para llenar esa España vacía. La vida unos días en verano es agradable pero no lo parece tanto en medio del invierno, por lo que se comprende perfectamente a los qua abandonan sus pueblos de origen, especialmente los jóvenes, en busca de una vida mejor. En resumen, un buen libro que establece sólidas bases para otros muchos desarrollos posteriores de un tema más que interesante y actual. Muchos de los pobladores de la «España llena», de una cierta edad eso sí, tienen todavía profundo arraigo en la «España vacía», por lo que ambas, por el momento, están interconectadas.

jueves, 3 de agosto de 2017

Los herederos de la tierra de Ildefonso Falcones

@FalconesOficial Ildefonso Falcones de Sierra es un abogado y escritor español, nacido en Barcelona en 1959. Se dio a conocer como escritor, alcanzando gran éxito, con la publicación en 2006 de su primera novela, «La Catedral del mar», en la que empleó cinco años de trabajo. En su juventud destacaba en algunos deportes, como jinete de saltos o hockey sobre hierba pero el fallecimiento de su padre cuando contaba dieciséis años le hizo enfocarse en sus estudios de Derecho y Economía, teniendo que abandonar esta segunda carrera para tener un trabajo remunerado compatible con sus estudios. En la actualidad ejerce como letrado en su propio bufete pero compaginándolo con su pasión por la literatura y la escritura. Esta que comentamos hoy es su cuarta novela, tras la publicadas y reseñadas en este blog «La mano de Fátima» y «La reina descalza». Más información en su página web personal.

El autor retoma en este libro la atmósfera de «La Catedral del Mar» con referencias a algunos personajes de la misma, pero sin que pueda considerarse, en mi opinión, una continuación. Hugo Llor es el protagonista, hijo de un marinero fallecido en el mar que a sus doce años trabaja en las atarazanas gracias a Arnau Estanyol, un hombre hecho a sí mismo y muy querido en la ciudad que fue el protagonista de «La Catedral del Mar». Hugo quiere llegar a ser constructor de barcos, maestre d'aixa, pero se ve envuelto en unos sucesos en los que la familia Puig cobra una venganza acariciada durante años al llevar al patíbulo a Arnau y hacerse con todos sus bienes. Tanto Hugo como Bernat, hijo de Arnau, jurarán venganza aunque llevaran caminos distintos con algunas conexiones a lo largo de la historia. Hugo abandona su trabajo en las atarazanas y toma contacto con el mundo del vino, al que dedicará su vida. Su vida transcurrirá por numerosas vicisitudes, caídas y recuperaciones, mientras Bernat se convierte en un corsario que con el tiempo llegará a ser el almirante de la armada real y podrá cobrar la venganza largamente esperada sobre la familia Puig, asesina de su padre. Las vidas de Hugo y Bernat sufrirán serios encontronazos a lo largo de los años que exacerbarán sus diferencias.

Recuerdo con agrado la lectura hace diez años de «La Catedral del Mar» pero me he encontrado en algunas ocasiones que la lectura de «Los herederos de la tierra» se me ponía cuesta arriba. El mantenimiento de su dignidad lleva a Hugo Llor a numerosas situaciones que se tratan, a mi entender, de forma repetitiva y hasta cansina en la novela, bien escritas y bien desarrolladas, eso sí, pero que llevan al lector al conocido efecto de «dejà vu». Resumiendo, que a mi entender creo que le sobran unas cuantas páginas a la novela, aunque los lectores que gusten de este ambiente disfrutarán con las descripciones repetidas hasta la saciedad. Nuevamente el mundo medieval está perfectamente recreado por el autor y en él tienen lugar la sucesión de desgracias, demasiadas, que le ocurren al protagonista y su familia. Con la única posible excepción del protagonista, Hugo, los personajes son los típicos de la época sin ninguna virtud a destacar fuera de los tópicos normales. Lo que puede resultar interesante para no iniciados son las descripciones sobre el mundo del vino en aquella época y por extensión a la actualidad. Su larga extensión requerirá de unas cuantas horas de lectura que puede resultar agradable si no nos cuestionamos su estructura, algo caótica, sus personajes y su desarrollo. Y ningún comentario por mi parte sobre si es o no una novela histórica: simplemente me entran dudas sobre alguno de los hechos relatados, seguramente debido a mi desconocimiento, pero la insistencia en Cataluña como si no hubiera más mundo alrededor me resulta por momentos sospechosa.

domingo, 30 de julio de 2017

Una historia de policías, de Esteban Navarro Soriano

@EstebanNavarroS. Esteban Navarro Soriano es un escritor murciano, nacido en Moratalla en 1965. Destinado en Huesca, su profesión es la de Policía Nacional y de ella obtiene numerosas situaciones para sus libros, bien por experiencias propias bien referidas por compañeros, a las que añade mucho de imaginación para convertirlas en historias redondas. Hace algunos años fue el primero en acuñar la expresión «generación Kindle» para designar a los autores que aprovechaban la facilidad de la auto publicación y del fenómeno de los libros electrónicos para hacerse un hueco en el panorama literario. Cuenta con una decena larga de libros publicados, numerosos premios en diferentes certámenes y participa activamente en actos relacionados con su obra. Yo tuve la ocasión de contactar con él hace años en un «Getafe Negro» donde se habló de la corrupción en los estamentos judiciales y policiales, un tema jugoso e interesante cada vez más de moda. Alguno de sus libros ya han sido reseñados en este blog como «La noche de los peones» o «Ángeles de granito».

«Una historia de policías» ha visto la luz recientemente y al parecer ha suscitado al autor serios problemas dentro del Cuerpo por envidias personales o animadversión de sus jefes, que le han abierto un expediente por «dañar la imagen de la corporación y aprovecharse su condición de miembro de las fuerzas de seguridad del Estado para promocionar sus novelas». Quizá la viveza del relato haya posibilitado que alguien se dé por aludido o se haya identificado con alguno de los personajes. Ya es sabido por todos que «se trata de una obra de ficción, producto de la imaginación del autor; los lugares y personajes son ficticios. Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia…». Si algún policía real de carne y hueso se siente identificado con los hechos relatados es como para preocuparse, y más después de que todos hemos podido contemplar por difusión mundial imágenes grabadas por error por la policía norteamericana dejando pruebas para posteriormente incriminar a una persona. Como siempre, en vez de ocuparse y preocuparse de los hechos, lo mejor es «matar al mensajero». El autor, muy activo en las redes sociales, ha recibido innumerables muestras de apoyo.

Lorenzo, Antonio, Joaquín, Juan Carlos y Jorge son cinco policías que coincidieron en la academia y que desde entonces han mantenido una gran amistad. Han estado en diferentes destinos pero en el momento de la novela han coincidido en Huesca. Lorenzo es el narrador de los hechos que empieza la novela por el final dando pistas casi certeras de cómo va a acabar la cosa. Recibe una llamada a media noche de Antonio para asistir a entrevistarse con él en un aparcamiento donde le cuenta que se ha metido en un «marrón» de considerables proporciones y tiene un «fiambre» en el maletero del coche. Pide ayuda a Antonio para deshacerse de él y aunque las connotaciones no están muy claras, Lorenzo accede en aras de la amistad entre ambos. Poco a poco van implicando a los otros amigos que se enzarzan en una espiral de hechos verdaderamente espeluznantes, implicando armas, coches y dependencias oficiales hasta conseguir deshacerse del cadáver, que pertenece a un medio delincuente que atiende por el nombre de Dull, de etnia gitana. Curiosamente la denuncia por la desaparición no la presenta la familia de Dull sino Olivia, hija de un joyero famoso de Huesca, ciudad en la que transcurren los hechos. Pasado el tiempo, el cadáver es descubierto casualmente y entonces Lorenzo empieza a darse cuenta de que su amistad puede haber sido traicionada y que los hechos no eran como parecían.

El autor hace gala de una gran imaginación sobre hechos ficticios a los que dota de una veracidad que hace dudar al lector, que desgraciadamente puede no verlos tan irreales al menos en un gran porcentaje de los mismos. Los policías saben cómo actúa la policía y por ello tienen serias dudas a la hora de cometer un delito que en el argumento de esta novela tendría que ser investigado por ellos mismos caso de salir a la luz. Las descripciones precisas de las situaciones, la psicología de los cinco policías amigos, con sus historias arrastradas, la relación entre el desaparecido Dull con Olivia y uno de los policías –Antonio—es una caldera explosiva de hechos y situaciones que atrapan al lector en cambios continuos tan fáciles de seguir como difíciles de asimilar. Nuevamente el autor hace gala de una gran imaginación que plasma con una prosa elegante y fluida que atrapa al lector hasta el final, que aunque parcialmente desvelado al principio, se resiste a creer.

martes, 25 de julio de 2017

El extraño del bosque. La extraordinaria historia del último ermitaño, de Michael Finkel

@MikeFinkel Michael Finkel es un periodista y escritor norteamericano. Desde muy joven supo que quería ser periodista. Ha viajado por todo el mundo y trabajado para numerosos medios tales como The New York Times, National Geographic y otros, escribiendo sobre temas tan variados como el tráfico de órganos, los conflictos afganos e israelíes o las últimas tribus cazadoras-recolectoras. A raíz de un artículo sobre sobre las denuncias de esclavitud infantil en las plantaciones de cacao de África Occidental fue cuestionado y despedido del New York Times. Su primer libro, publicado en 2006 con el título «True Story (Una historia real)»" (2006) fue llevado al cine con el mismo título. Este que comentamos es su segundo libro. Dispone de una página web con más información personal y profesional que puede consultarse en este enlace.

En 1986, el joven de veinte años Christopher Knight abandonó la casa familiar y sin ningún comentario con nadie se internó en un bosque y se quedó a vivir allí en completa soledad. Su campamento estaba relativamente cerca de casas alrededor de un lago y de un campamento de verano para niños discapacitados donde sobrevivió durante 27 años prácticamente sin contacto personal alguno salvo dos casos aislados y breves. Con gran ingenio y astucia, accedía a las casas y a la despensa del campamento para robar artículos de primera necesidad de comida, ropa o subsistencia tales como pilas, baterías, propano o similares. No destrozaba nada y procuraba dejarlo todo de forma cuidada y sin que se notara que había entrado alguien. Aunque las cosas desaparecían, eran tan insignificantes que no se producían denuncias a la policía, hasta que la reiteración creó una fama a su alrededor y la sensación de allanamiento en las casas trajo estupor y miedo a la zona. Al final fue detenido mientras se encontraba robando en la despensa del campamento, se confesó culpable de todo pero ese fue el comienzo de un enorme debate social muy interesante sobre su persona y su reinserción en la sociedad.

Cuando se enteró de la detención de Knight, el autor consiguió contactar y conectar con él en la cárcel y mediante cartas y entrevistas personales ha dado forma a esta bella historia de doscientas setenta y dos páginas o cincuenta y cinco mil vocablos que se lee de forma amena y aporta numerosas claves de la vida de este podríamos llamar ermitaño o eremita actual que de forma voluntaria se retiró de la circulación. Los trabajos del autor con las últimas tribus cazadoras recolectoras actuales permiten dotar al relato con una viveza inusual que fascina al lector, con una puesta al día aderezada con elementos modernos –pilas, radio, bombonas de propano- que el protagonista utilizaba para combatir la soledad y los elementos atmosféricos entre los que el frío era particularmente significativo. Desde los primeros momentos, en los que ya se sabe que ha sido detenido, el relato se centra en todo lo que rodea su forma de vida pasada y como la sociedad se posiciona ante su futuro. Un libro que me ha resultado interesante y revelador.

domingo, 16 de julio de 2017

La cortina de terciopelo rojo, de José Luis Palma

@jlpalmagamiz Me acerqué a este autor por su libro reseñado en este blog «El Paciente del Pardo» en este enlace. Después de leer el también reseñado aquí «El divorcio de Adán y Eva», un mensaje en twitter y la época veraniega me ha animado a hacerme por un precio imbatible de 3,99€ con la edición electrónica de su último libro que hoy comentamos «La cortina de terciopelo rojo». José Luis Palma es doctor en medicina por la universidad de Navarra y formado en cardiología en Canadá. Colabora en prensa, radio y televisión, y es autor de alrededor de una decena de libros que pueden adquirirse en formato electrónico a un precio muy asequible. Al final de los textos nos anima a hacerle llegar nuestras impresiones a través de cualquiera de los medios que internet pone a nuestro alcance, tales como «twitter» o «facebook» o directamente a su correo electrónico, con la promesa de contestarnos.

Dos amigos residentes en Madrid, que se conocen desde el instituto y ya en época universitaria no tienen muy claro que hacer con sus vidas, emprenden un viaje de aventura a Namibia en pos de hacerse ricos con el comercio de diamantes y metales preciosos. La realidad es bien distinta a sus (im)previsiones y tras pasar por situaciones comprometidas consiguen escapar por los pelos. La acción se mueve a Montreal, donde en primer lugar ha ido a parar uno de ellos, conocido en la novela por el sobrenombre de Pajalarga. Al cabo del tiempo acude a Montreal el segundo que se aloja en el apartamento que su amigo comparte con una peculiar mujer polaca, de nombre impronunciable, que se identifica con el apodo de Varsovia en la novela. Las acciones transcurren alrededor de los sucedidos de estos tres personajes y su relación con un bar, Les petits poissons des chenaux, regentado por Nicolette, donde tienen lugar sucesos extraños tras una cortina de terciopelo rojo que finalmente nuestro segundo protagonista llegará a traspasar. Un complejo entramado de personajes chinos y negocios oscuros se mueven en todo este mundillo, en el que lector entrará y saldrá de la mano de los protagonistas que hacen gala de una psicología peculiar y bastante extraña en sus comportamientos y actitudes.

Los algo más de sesenta y siete mil vocablos que conforman la edición electrónica se leen con continuidad por la prosa empleada por el autor, que hacer transitar a los personajes por un sinfín de situaciones a cada cual más extraña, pero que pueden hacer trabajar la imaginación del lector bien poniendo escenarios al desarrollo de la acción bien tratando de comprender lo que se les pasa por la cabeza a los intervinientes, que no siempre tiene una lógica y que va fluctuando a lo largo de la historia. No me ha quedado claro al final que es lo que ocurre realmente con Pajalarga y si las vivencias en Montreal son reales o son vividas en la imaginación desde una playa africana, pero tampoco importa porque esta novela me ha parecido como aquellas películas en las que lo que cuentan acaba por no interesarte y te fijas más en los personajes, en sus comportamientos, en cómo actúan e incluso en los escenarios, la decoración y las segundas intenciones para disfrutar evocando ideas personales. Una lectura entretenida, confusa por momentos pero enriquecedora en los planteamientos psicológicos de sus variados personajes y sus actuaciones. Probablemente exista gente así, con esos comportamientos, pero aunque no sean reales, la novela de ficción permite traerlos a un primer plano frente al lector y que juzgue el mismo. De hecho, para apoyar estas reflexiones personales, posiblemente equivocadas, el subtítulo de la novela es «El extraño viaje de una mente confusa».

Para aportar un granito de arena, una errata que se ha escapado en esta edición en la frase «Algunos cortaban las cabezas de las cigalas y las langotas para pagar sólo por el precio de la cola».

miércoles, 12 de julio de 2017

Covalverde, de Santos Jiménez

Santos Jiménez, escritor abulense nacido en 1959 en Cuevas del Valle. Ha escrito varios libros de poesía y dos de prosa: «El vendedor de cerezas» y el que comentamos hoy, «Covalverde». Este libro es una auto publicación y puede ser adquirido contactando directamente con el autor en el correo electrónico casadelashelechosas@gmail.com o en el teléfono 920 38 30 68. Existe un blog del autor que puede accederse desde este enlace.  

En este libro se plasman los recuerdos de las personas mayores del pueblo del autor, Cuevas del Valle, que ha cambiado por Covalverde con la licencia correspondiente de todo autor pero que se identifica inequívocamente por las muchas alusiones a su ubicación y a sus alrededores. El aciago julio de 1936 llegó a este recóndito lugar perdido en la Sierra de Gredos, siendo republicano en sus inicios, cuarenta días y diez ejecuciones, para en breve tiempo cambiar de signo, lo que derivó en un «diez por uno»: hombres, mujeres, niños o ancianos eran designados por tres cabecillas que llevaban la voz cantante, llegando a diezmar un población de mil almas con alrededor de cien que desaparecieron víctimas del horror y ante la vista de sus seres queridos. El autor ha recuperado la memoria de los ancianos de la localidad que le han referido sus recuerdos, algunos de ellos muy vivos a pesar de los años transcurridos, y que relatan no solo los «paseos», las muertes y los lugares de las fosas comunes sino también las vejaciones, palizas, robos y actos violentos que ocurrieron. Los dos bandos hicieron de las suyas en aquellos meses. Las cinco balas que figuran en la portada tienen nombres escritos pero su significado y alcance queda para el curioso lector que se acerque a las páginas del libro.

No se trata de un libro más sobre la Guerra Civil Española, no se busca reivindicación ni revancha, tan solo se relatan una serie de hechos como ocurrieron recordados por sus protagonistas, familiares o personas del pueblo, que los presenciaron e incluso participaron en ellos en aquellos primeros meses de la Guerra Civil Española. Según refiere el autor, muchos de los que en los albores de este siglo comentaron los hechos ya han muerto, pero de alguna forma han recuperado su pasado al quedar en las páginas de este libro: «Lo que se escribe se lee». El autor recrea los paisajes del pueblo y de los alrededores de forma magistral intercalando bellas descripciones con un lenguaje de antaño plagado de vocablos del lugar cuyo significado queda explicado en un mini diccionario al final del libro. Algunos de ellos se le han escapado al autor, como «cendolillo», término que no aparece en el Diccionario oficial de la RAE cuando curiosamente si aparece específicamente en femenino con un significado de «Muchacha inquieta y de poco juicio» ¿Es que no hay MUCHACHOS inquietos y de poco juicio? Aquí queda esta curiosidad. Numerosas situaciones de la dura vida de aquella época en el pueblo bellamente recreadas en las páginas de este libro –a pesar de su tema de fondo– dan soporte a estas historias que pugnan por salir a la luz y ser rescatadas del olvido ochenta años después de que ocurrieran.

Algunas frases entresacadas del texto…
Así andan los viejos mañosos por el campo, esquivando los dolores, haciendo las tareas que han hecho siempre.
…porque se hacía viejo, muy viejo, y dejaba hacer a la naturaleza su necesidad, sin una queja, como corresponde a los solitarios, a los que sufren su soledad en silencio.
Lo de mi amo ocurrió en el mes de octubre de 1936, cuando los cielos se revolvieron con la tierra, las azadas con los fusiles y las mujeres viejas y no tan viejas se cubrieron de negro para siempre. Se cosieron el negro a sus cuerpos para siempre.
Eso se ve en las fotografías de aquellos años, donde casi se adivina quienes fueron los vencedores y quienes los vencidos.
La gente huye de las guerras, ha huido siempre y huirá de esa peste repudiando a quién las urde. Quien las apoya sufrirá antes o después el castigo de la Historia.
Tenía cinco balas en el bolsillo, ocupaban el espacio de una petaca de tabaco, de una cartera, de un reborujo de cuerda, incluso menos. Tan inofensiva reliquia no era ninguna molestia. Todo lo contrario.
Los chopos del río castigaban el aire con sus látigos.
Los pinos se defienden del remolino y silban su pánico por los resquicios del monte.

jueves, 6 de julio de 2017

Trilogía de la Ciudad Blanca Vol. 1 y Vol. 2 - Eva García Sáenz de Urturi

@evagarciasaenz es una autora con muchísimo éxito en la actualidad, ya se reseñó en este blog una de sus obras, Saga Longevos 01, La vieja familia, Eva García Sáenz. En esta ocasión voy a comentar los dos primeros volúmenes de lo que será la trilogía de la ciudad blanca, hace una semana me leí El silencio de la ciudad blanca y ayer terminé Los ritos del agua.

Y voy a realizar un pequeño resumen de mis sensaciones. Como hay muchas personas que no les gusta la calificación de novela negra, yo voy a decir que podemos definir estas como novela policíaca, aunque hay tantos entresijos entre todo lo que se cuenta, que calificarla con un solo atributo me parece pobre, la autora ha realizado un trabajo impresionante para mostrarnos a todos los personajes, con sus historias personales, familiares, laborales, y ubicando en Vitoria–Gasteiz el meollo de las tramas, pero relacionándolo con Cantabria, donde se han producido algunos hechos muchos años atrás protagonizados por algunos de los personajes principales de las tramas.

Estas dos novelas hay que leerlas obligatoriamente en orden, y tienen un personaje central y narrador de la historia que es Unai, pero que todos conocen como Kraken, es un policía ‘perfilador’ que tiene como compañera a Esti (Estibaliz) y que son las dos personas que colaboran y resuelven los casos que se narran, evidentemente acompañados de otros muchísimos personajes, muchos de ellos importantísimos también, y con historias de amor y amistad a raudales, además de las familiares, super-importantísimas.

Es impresionante el detalle con el que se nos narran cada uno de los detalles personales y las aventuras de cada uno de los personajes, también de los que van siendo asesinados, cumpliendo unos ritos muy complejos y antiguos, y la presión que sufren los investigadores de esos asesinatos ‘en cadena’, no ya por evitar más muertes, sino la suya propia,  porque las investigaciones les incitan a pensar que pueden ellos mismos ser objeto de los siguientes asesinatos.

Creo que la autora, ha sabido narrarnos a la perfección los saltos en el tiempo, cuando volvía al pasado para contarnos lo que había ocurrido muchos años atrás y que nos iban ayudando a interpretar lo oscuro que algunos detalles nos parecían.

No entro en más profundidades, cada uno, en el proceso de lectura,  se va a ir haciendo su propia idea de lo que puede ocurrir, pero creo que, por muy imaginativo que sea cada uno de los lectores, nadie se puede imaginar quien y cuál era la motivación definitiva del autor de cada uno de los asesinatos cometidos.


Impresionante imaginación de la autora, y lógicamente quedamos expectantes para cuando salga el tercer volumen de la trilogía.