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sábado, 16 de febrero de 2013

El cirujano de Al-Andalus - Antonio Cavanillas de Blas


Es la vida, contada en primera persona, del médico andalusí Khalaf ibn al-Abbas al-Zahravi, más conocido como Abul Qasim o Abulcasis, extrardinario cirujano, que fue médico personal del poderoso califa Abderraman III. Confieso que he leido este libro porque me trae a la memoria reminiscencias del tiempo en que leí El Médico, de Noah Gordon, que sigue siendo uno de mis libros favoritos, y que leí no hace un siglo, pero sí el siglo pasado.

Abulcasis nació en Medina-Zahara, en el palacio de Abderramán III en 936, hijo de Zulema, una concubina del califa, se crió en el palacio, y lo abandonó a los nueve años cuando el califa cede a Zulema para que se case con un rico comerciante, que le permitirá a Abulcasis formarse en la Universidad o aljama.

Y no cabe duda de que ha sido uno de los grandes innovadores de la medicina, un hombre que se adelantó a su tiempo, que sin ser un invento suyo, sino una adaptación de otros existentes, comenzó con la sedación de los pacientes, que a los veinte años, en el año 956, realizó la primera operación de cataratas, que fue el primer cirujano del mundo que operó un bocio tóxico y el primero en emplear len, hilo de seda trenzada, para suturar las heridas quirúrgicas, entre otros muchos logros. Pero su mayor grandeza consistió en escribir todos sus conocimientos en el tratado Altasrif, una enciclopedia médico-quirúrgica en tres grandes volúmenes, que se extendió por todo el mundo, y que otro de los considerados grandes de la medicina, Avicena, lo utilizó como herramienta básica de sus aprendizajes.

Pero el libro no es la historia de un cirujano como tal, es la vida de un hombre, en el tiempo que le tocó vivir, una época de esplendor de los omeyas, que con la muerte de Abderramán III empieza a degradarse y que, coincidiendo con la muerte de nuestro protagonista, en 1013 el declive es total.

Pero esa época de esplendor de la cultura árabe en España, donde las tres religiones pueden convivir, y un cirujano como Abulcasis tiene cuatro esposas, todas ellas enamoradísimas de su esposo, con unas relaciones entre ellas estupendas, y que además de que sus esposas le dan muchos hijos, también le dan hijos las esclavas de sus esposas, y todos son felices, es algo que en nuestra cultura actual 'no encaja'.

Pero salvaguardando este aspecto idílico que nos transmite el autor en cuanto a la vida familiar y sentimental de Abucasis, a mi me ha gustado la narrativa, creo que tiene una fidelidad histórica importante y descubrir la vida de personajes tan importantes en la historia como la de este cirujano innovador, es fascinante.

Y desde luego me he animado a seguir con otros libros del autor.

Mi puntuación 3/5.

3 comentarios:

  1. Muy buena reseña, Miguel Angel.
    Tenía muchas ganas de leer tu entrada pues éste libro me atrae en especial, pues creo que es la primera novela histórica de este personaje tan transcendente. Después de conocer tu opinión y tu comentario estoy deseando ponerme con él.
    En el libro “El legado de Hipócrates” de Pedro García Barreno, que leía hace poco se cita la importancia quirúrgica de sus treinta tratados sobre la materia, que fueron traducidos al latín en el siglo XII, como Liber Alzahravii de Chirurgia, un texto básico y de referencia en la historía de la medicina.
    Pero una cosa es un libro de divulgación, con su aridez, y otra una novela sobre un personaje tan atrayente, siempre, como nos escribes, más placentero de leer y creativo en cuanto a la exposición y ambientación histórica, pese a la chocante “felicidad conyugal” de este médico en la época de Abderraman III.
    Un saludo, y gracias por tu entrada

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  2. Le pediría al escritor un piquito de exactitud y coherencia. En los primeros capítulos he hallado al menos tres errores. En una calurosa noche de verano cordobesa hay unos mendigos calentándose en una fogata. También hace referencia al término actriz, inexistente en la antigüedad y edad media. Por ultimo se refiere a un gueto, que empiezan a denominarse así en Italia en siglo XVI.

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