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martes, 22 de mayo de 2012

trece campanadas, Suso de Toro


TRECE CAMPANADAS
Una novela de suspense y terror de una gran calidad literaria


PUNTUACIÓN 4/5

Una revisión actualizada del género gótico, donde misterio, terror, esoterismo y suspense se hilvanan dando forma a un relato atractivo de exquisita calidad literaria.-
Esta novela, escrita en su primera versión en gallego, nació con vocación de sencillez, con la humildad de un texto dirigido a un público específico y fiel, con una modesta edición de 5.000 ejemplares, ganando adeptos entre lectores afines a la temática, para acabar obteniendo el unánime reconocimiento del público en general, y alcanzando un merecidísimo premio nacional de narrativa del año 2.003.
Génesis y argumento:
La acción transcurre íntegramente en la ciudad de Santiago de Compostela, y el autor se apropia de una leyenda ancestral de la ciudad, muy popular, sobre las trece campanadas, que en ocasiones, sólo muy de tarde en tarde, por ignotas y metafísicas causas, instrumenta la campana "Berenguela" de la catedral.- En lugar de doce, una más, la número trece, la hora nonata, una diabólica tonada de amenazadora dimensión, evocadora de diabólicos designios, de pésimos augurios para la ciudad y su habitantes. Una grieta en el tiempo, la puerta a un mundo inhóspito, desconocido y temible.
campana Berenguela de la catedral de Santiago
la leyenda de su tañido es la disculpa argumental para esta novela
Con el hilo conductor de esta leyenda aparece el personaje de Celia una escritora-guionista, avezada y curtida en batallas del mundo editorial y audiovisual, que presenta un proyecto a una productora local. Esta escritora -alter ello del autor- constantemente dialoga con los demás personajes demostrando un nivel de conocimiento de la cultura, del arte y la literatura interesantísimos.
 La cabeza de la empresa audivisual es –Xacobe Casavella Mateo-, quien va descubriendo que el trabajo presentado por Celia  tiene paralelismos sospechosos e inquietantes con su propia vida, y, en concreto, con ciertas transformaciones recientes y perniciosas operadas en su cotidianidad.
Un artesano del gremio de orfebres, anclado en los aires de la religiosidad de cruzada del franquismo, también investiga a Xacobe en su calidad de miembro postulante de la Cofradía del Santo Sepulcro. Este comerciante local, profundo conocedor de la Catedral, de la localidad, de sus gentes, contempla las mutaciones operadas en el personaje, desde una esfera añeja y anacrónica, con los atavismos y la terquedad sociológica de la persona que se sabe fuera de lugar, superado por la evolución de un mundo cambiante al que ya no pertenece y que constantemente compara con la añorada sensillez y sojuzgamiento de la dictadura y su pátina católica y contrareformista.
Un médico, conocido de la infancia del productor, nos acerca a la situación patológica de la presunta enfermedad del personaje y a su extraña y luctuosa infancia.
Descubrirán la existencia de una presencia inefable en la ciudad, en los aledaños y los intersticios de la catedral, que lucha por hacerse tangible, reencarnarse, y que se inmiscuye  en la vida de todos ellos en la forma hábilmente narrada en la novela. Se nos irán desvelando alguno de los arcanos de Santiago en ese dédalo de calles misteriosas, de paisajes ocultos de leyendas y supersticiones que motejan su existencia y la de los peregrinos que acuden a su llamada imantados invocados por su hechizo.
Lo hasta aquí expuesto sigue la línea de la ortodoxia de toda novela de género fantástico, pero ésta obra contiene elementos que la elevan a un categoría de una mayor proyección literaria: 
  • su bellísima prosa
  • la estructura novedosa. La narración es contada simultáneamente por los distintos personajes, yustaponiéndose temporalmente los escenarios pasandose el relevo de la narración, dando interpretaciones distintas de los mismos hechos, enriquecidas con cada aportacion en el relato.
  • las reflexiones de los personajes sobre el mundo literario y artístico que la convierten en un ensayo encubierto. Por ejemplo lee la manera en que expresa la diferencia entre imagen y sonido en el cine:
    • "La vista pertenece al mundo del día, de la vigilia. Y por el contrario, el oído pertenece al mundo de la noche, del sueño y de los sueños. Y por eso la música es un camino para ese mundo. Por eso el cine usa la música, para que las imágenes sacadas de la realidad se transformen en la materia para el sueño que es la película. La banda sonora es el agua y la levadura para amasar esa harina y que salga el pan".
    Para mostrar la calidad literaria en que está escrita bastan, creo yo, estos pequeños párrafos.
De esta impecable forma remata un episodio de lluvia en el interior de la catedral:
"Afuera al fin rompió a llover con fuerza y sobre la cúpula de vidrio del altar mayor se sentían los golpes de aquellas lanzas de agua verticales de un modo tan feroz que parecía que estuviera lloviendo sobre todo lugar existente, una lluvia absoluta contra el mundo". Metáforas, como  verás, frescas, no estereotipadas, originales.

Así describe la plaza del Obradoiro:
"El canónigo abrió el portal y permanecieron allí asomados a la plaza del Obradoiro sin gente, como un lago de piedra cubierto de agua y barrido por ráfagas de viento. La luz no era luz diurna, era la luz de una hora que no correspondía ni al día ni a la noche, como si fuese de un tiempo húmedo nacido en el fondo del océano y que inundase el país y la ciudad"
Comprobad la solvencia de cómo describe la rapiña creadora de la protagonista escritora:
Se fue de allí y sacó una libreta, anotó ideas sueltas.[...] Ella era como la urraca ladrona que robaba cualquier cosa que brillara ante sus ojos, la atrapaba y se escapaba a su nido con ella, anécdotas cotidianas, trocitos de vida para fabricar historias. Cerro la libreta y la guardó con gesto de codicia, aquella libreta llena de apuntes en letra pequeña era su tesoro, que no se perdiese, que no se mojase el papel con las gotas que caían de aquella gárgola recortada allá arriba contra el cielo
Así describe la inmersión de un sueño pesado:
"Aunque era muy temprano, las ocho, sentía el aturdimiento de haber dormido mucho, un sueño largo y turbio, como si hubiera pasado la noche en un mundo muy denso, en un sueño infectado de sombras, caminando por pasillos con puertas cerradas en una atmósfera de culpa, un laberinto angustioso, hasta ir a dar a un yermo hueco cavado en la tierra vio la ausencia de cuerpo, el cuerpo había salido; miró a un lado y había otra tumba abierta, se asomó a ella y vio allí en el fondo una caja de hierro oxidado, súbitamente sintió una sombra detrás"



lunes, 21 de mayo de 2012

En picado, Nick Hornby

Un libro recomendado por una amiga en el justo momento que acababa la lectura del anterior. Una excusa para ponerme con él. He tenido poco tiempo para leer a lo largo de las dos semanas que he invertido en su lectura, con muchas desconexiones de varios días sin leer una sola línea. Digo esto a modo de explicación, que no justificación, de que en alguna ocasión le he perdido el hilo y me parecía que no seguía una línea lógica.

En una de esas noches especiales que tiene la Navidad, cuatro personas acaban juntas en la terraza de un edificio alto y emblemático de Londres: Toppers' House. El sitio es conocido como la “torre de los suicidas” y es donde acude la gente que quiere poner fin a sus problemas lanzándose al vacío y aterrizando en el asfalto. El primero en llegar ya ha cortado la alambrera de protección y facilitado el acceso al resto. Martin, un famoso presentador de televisión casado y con dos hijas que ha pasado por la cárcel por no sujetar sus instintos con una adolescente de quince años, Maureen, madre soltera católica que no soporta su vida anclada a un hijo incapacitado, Jess, hija adolescente de un relevante político abandonada por su novio y JJ, joven americano camino de ser una estrella del rock hasta que su grupo se fue al garete, coinciden a la hora de poner fin a sus problemas pero se encuentran que no disponen de la suficiente intimidad para un acto de estas características, por lo que deciden de común acuerdo posponer la acción hasta el día de San Valentín al menos.

Nuevas perspectivas se abren ante ellos y acaban generando los típicos lazos de un grupo de ayuda mutua, reuniéndose en cafeterías y en casa de Maureen y llegando a irse juntos una semana de vacaciones a Canarias con el dinero obtenido de sus entrevistas en televisión. Las situaciones se van sucediendo involucrando a familiares y amigos, interaccionando entre ellos. De forma conjunta presencian el suicidio real de otra persona y deciden posponer el suyo hasta los noventa días porque un psicólogo ha dicho que esos son los días necesarios para centrar sus ideas.

La acción se desarrolla en esos noventa días. Un relato curioso con una idea original que contiene muchas pistas de las vivencias de cuatro personas completamente distintas a las que en un momento de sus vidas se les pasa por la cabeza que el dejar este mundo es la solución. La prosa no me ha resultado fácil de leer, con demasiada frase corta para mi gusto y en ciertos momentos me ha resultado reiterativo en las ideas y los planteamientos. Sin llegar a entusiasmar su lectura puede acometerse desde un punto de vista práctico por si alguna vez se nos pasan ciertas ideas por la cabeza.

domingo, 13 de mayo de 2012

Como una novela, Daniel Pennac

Como una novela Daniel Pennac
un libro para leer en UNA HORA

pero sobre el que reflexionar días y días

PUNTUACIÓN 4/5
Casi veinte años hace que Daniel Pennac publicara por primera vez, en aquel ya lejano 1.993, este libro. Sin embargo, las afirmaciones en él expuestas, y la problemática entorno al mundo de la lectura en él formuladas siguen vigentes. Peor, se han agravado, cada vez más cronificadas en nuestra sociedad.
Si buscas un libro técnico, un académico tratado sobre las causas de la repulsión de la población en general y de la juventud en particular hacia la lectura, no deberías elegir -Como una novela-. Hay cientos de estos manuales, de estudios, ensayos y comentarios, algunos buenísimos, tratando rigurosa y científicamente el tema.
Lo que hace Pennac en el libro es enfocar el problema desde un prisma mucho más primario, desnudándolo de definiciones, renunciando a la terminología doctrinal y lo estudia simplificándolo hasta el extremo.
Interroga al lector, todo ello en un seudodiálogo informal con el autor, inquiriéndole sobre preguntas básicas, de única y fácil respuesta, tal como se expone en la obra, del estilo de: ¿hay que leer?, ¿Por qué hay que leer?, ¿Qué leer?, ¿Cómo leer?, ¿De dónde sacar el tiempo para leer?.- El mérito del libro está en su forma de exposición, sin agotar la tinta de su pluma llenándolo de hojas y hojas y plagándolo de hipótesis, soluciones magistrales, planteamientos alternativos mágicos. No, se limita a reflexionar en brevísimos capítulos, atención, algunos de una sola línea, en los que suprime los dogmas anejos al libro, rechazando la condición de sacramento con el que se le ha barnizado, desmitificando el tedio y aburrimiento con el que, injustamente, se le ha injuriado y aborrecido.
Te puedes leer una y mil veces los capítulos en los que narra su relación con los alumnos de su instituto refractarios hacia los libros, incitándolos hacia la lectura de la única manera y forma posible, esto es, arrinconado los temarios oficiales, prescindiendo al comienzo de los calendarios y planes oficiales y leyéndoles en voz alta un relato, retornándoles a su infancia, donde el libro les abría a nuevos mundos, seleccionando el texto, provocándoles con la curiosidad del tema, tendiéndoles una trampa, enseñándoles el señuelo, en el que al final algunos sucumben, no por aburrimiento, sino por la mera esencia de la literatura, esto es, contar algo y alguien con curiosidad por escuchar, por leer, lo que se cuenta.- Basta leerles algo interesante, despertárles de ese letargo de años y ofrecerles una narración suculenta, un plato que les tiente, apetecible, y ellos mismo cojeran el tenedor y comenzarán por curiosidad a comer . Nada más, sencillo y complejo a la vez.-
Y no es un libro para o sobre no lectores.
También reflexiona sobre los derechos del lector consumado.
Su decálogo es el siguiente y su explicación, os aseguro, no tiene desperdicio y prefiero que lo disfrutéis y valoréis vosotros mismos:
derecho a: no leer,
                  saltarse las páginas
                  no terminar un libro
                  releer
                  leer cualquier cosa
                  al bovarismo
                  leer en cualquier sitio
                  hojear
                  leer en voz alta
                  callarnos
Alguno de los parrafos destacados a mi opinión son los siguientes:

Sobre la soledad del adolescente cuando lee y no comprende:
"Se entregan a ello valientemente.- Una página empuja a la otra.- Las palabras del <<libro>> bailan entre los auriculares de su Walkman. Sin alegría. Las palabras tienen pies de plomo. Caen una tras otra, como caballos rematados."
Como reprende la esposa de un profesor a su marido sobre los distintos objetos de la lectura:
-En absoluto... Lo que esperas es que te entreguen buenas fichas de lectura sobre las novelas que les impones, que <<interpreten>> correctamente los poemas que has elegido, que el día del examen de selectividad analicen hábilmente los textos de tu lista, que <<comenten>> juiciosamente o <<resuman>> inteligentemente lo que el tribunal les colocará bajo las narices esa mañana... Pero ni el tribunal, ni tú, ni los padres desean especialmente que estos chicos lean. Tampoco desean lo contrario, fíjate.
Critica a los sistemas pedagógicos
[..]el papel de la escuela se limitara siempre y en todas partes al aprendizaje de técnicas, al deber del comentario, y cortara el acceso inmediato a los libros mediante la abolición del placer de leer.
¿ Y si, en lugar de exigir la lectura, el profesor decidiera de repente compartir su propia dicha de leer?
Sobre la necesidad de escuchar historias y sobre el papel de la televisión: 
[...]No sabía que una novela debe ser leida como una novela: aplacar fundamentalmente nuestra sed de narración.
Para satisfacer esta gazuza, se habían entregado desde hacia mucho tiempo a la tele, que trabajaba en cadena, empalmando dibujos animados, series, culebrones y thrillers en un rosario sin fin de estereotipos intercambiables: nuestra ración de ficción. Algo que  llena la cabeza de la misma manera que hicha la barriga, sacia, pero no aprovecha al cuerpo. Digestión inmediata. Uno se siente tan solo después como antes.-
 

martes, 8 de mayo de 2012

Yo, Claudio - Robert Graves

Extenso e intenso libro, considerado uno de los clásicos de la novela histórica, que encierra en su interior numerosos sucesos y personajes en la época anterior y posterior al nacimiento de Cristo y que muestra todo el esplendor de la Roma Imperial y la crueldad y depravación que siempre estuvo aneja. Hasta los propios emperadores llevaban en el sueldo la posibilidad de ser asesinados o envenenados en cualquier momento. No hay aclaración por parte del autor acerca de su interpretación de los hechos y si son o no reales.

Tiberio Claudio Druso Nerón Germánico nace siendo nieto de Augusto, a la sazón emperador de Roma. No es un niño cualquiera, ya que presenta algunos defectos físicos y un tartamudeo añadido que arrastrará a lo largo de su vida, siendo considerado incluso por su propia familia como un “tonto” en numerosas ocasiones, pero sabrá siempre sacar partido de ellas en su beneficio. Dedicado a leer, instruirse y compartir su tiempo y sus conversaciones con filósofos e historiadores, obtendrá así contenido para escribir de forma minuciosa su historia y la de numerosos personajes que le rodean, en la familia imperial, el ejército y el senado. Las intrigas, asesinatos, corrupción, crueldad, sadismo, torturas y demás bajezas del ser humano, presentes de forma intensa en los altos estamentos del imperio, están ampliamente descritas y en algunas ocasiones con un más que fino tono socarrón y de humor. La decadencia de un imperio servida en bandeja por uno de sus protagonistas.

Excepcional relato de tintes históricos en el que hay que estar muy atento, casi tomando notas, para no perderse, por lo que será candidato a ser releído no una sino varias veces. Una lista sin fin de personajes que conforman la historia en esos primeros años del cristianismo, que dicho sea de paso, no aparee por ningún lado. El propio Claudio, tímido y timorato, buscador incansable de su intimidad y su soledad, nos hace confidentes de su historia y su interpretación en primera persona dando al relato unos tintes de verosimilitud sorprendentes. Los personajes son numerosos y con interrelaciones cambiantes dado lo aficionados que eran los romanos a divorciarse o aun estando casados compartir lecho con otras casadas con consentimiento de sus maridos. Por citar a un personaje que llama la atención por su continua presencia en la novela, mencionaré a Livia, controladora en la sombra de todo lo que ocurre, sin olvidar a Herodes, que interviene poco pero con recorrido.

En suma, un libro que hay que leer tarde o temprano, con paciencia y sin prisas, y del que hay serie de televisión y película de gran éxito por su buena adaptación. En el terreno literario hay secuela en “Claudio el Dios y su esposa Mesalina”.

lunes, 7 de mayo de 2012

Bilbao-New York-Bilbao, Kirmen Uribe

-Premio NACIONAL de NARRATIVA 2.009-
Bilbao-New York-Bilbao, Kirmen Uribe
-Premio NACIONAL de NARRATIVA 2.009-
PUNTUACIÓN 4/5
Hoy he tenido el placer de leer algo distinto, fresco, inclasificable,  profundo y bello.
Argumento:
 Un novelista, el mismo autor del libro, siente la necesidad creativa de escribir ésta novela. Se enfrenta a la intensa situación de iniciar una nueva obra, ante el dilema de elegir temas, de seleccionar personajes, excluir información o buscarla. Este arduo problema, arrostrado por cualquier escritor en esa texitura, es resuelto por Kirmen Uribe, escogiendo personas reales, descartando la invención de los mismos, utilizando como temática a sus familiares, sus experiencia, sus recuerdos.- Así, el hilo conductor, el tiempo real de la novela es un viaje en avión de Bilbao hasta New York, y en torno a ésta disculpa argumental se ciñe todo el proceso creativo.
 El tema central es su familia, su abuelo -Liborio Uribe- su padre y toda la estirpe de pescadores de la costa vasca, amarrada en Ondarroa, y su fijación por un nombre, el de un barco vinculado a sus parientes llamado -dos amigos-. En torno al extinto predominio gremial de la pesca en la cultura vasca y en casi toda su familia, van trenzándose anécdotas personales, íntimas, arraigadas en su memoria y en su acervo literario, la amistad del artista -Aurelio Arteta- y el arquitecto -Ricardo Bastida-, su vinculación con la familia del novelista y ademas una arbitaria sucesión de disgresiones heterógeneas, oscilando desde el Guernika, a la concentración de escritores europeos en una localidad de Estonia, de las conversaciones en la butaca de una avión a la búsqueda de la historia paterna en los caladeros escoceses.- Dentro de estas reflexiones el dolor de la perdida de las personas más cercanas, la heroico y en ocasiones elegante lucha contra la muerte, la dificultad de una paternidad sobrevenida y cómplice, retazos de la ancestral cultura popular vasca, de la que suelen ser portadores y portavoces las mujeres y el enraizamiento de la tradición oral en el común de la narrativa europea.
Estilo:
Quizás lo más sorprendente sea la flexibilidad de su estilo, en el que caben todo tipo de fuentes documentales y formatos.- Se va narrando la acción de una manera ácrata, sin obedecer a un patrón formal específico. No hay una línea cronológica determinada. Tampoco un tema emergente que absorba a la pluralidad de contenidos del relato. Podría clasificarse como biografía narrativa o memoria autobiográfica, o como caterva del anecdotario intelectual privado del narrador.- No pretendo arrogarme la facultad de adjetivar el género en el que encasillar la obra, pues carezco de los necesarios conocimientos para emitir un  juicio válido, pero si afirmo que resulta una lectura atrayente, escrito en una estructura novedosa, original, donde se combinan, entre otros, contenidos de E-mails, la entrada de un blog, el texto literal del diario de un adolecente ya fallecido, trascripciones literales de cartas, el rescate de las palabras escuchadas a sus parientes, el lacónico mensaje de una reseña de una enciclopedia de zoologia, las indicaciones del estado del vuelo comunicadas en la pequeña pantalla insertada en el asiento del avión.-
Esta mezcolanza de contenidos, a las que hay que añadir la propia narración del novelista, le convierte en un libro valiente, pionero, de lectura fluida e intensa, original y cautivante. Transcurren las páginas y percibes la necesidad de continuar leyendo, hechizado por el encanto de descubrir la historia familiar urdida entre sus páginas.
  
Esta narración abre una nueva veta estilística y aporta un aire renovador y experimental en la novelística española contemporánea, con una ruptura con la tendencia acomodaticia y convencional mostrada últimamente por el mercado editorial.
Un texto breve, errático pero incisivo, combinado los distintos continentes de expresión escrita actual, de una sociedad cambiante comunicada por la informática, los mensajes de correo electrónico, los blogs, la telefonia, en los que se vierten ideas cuya esencia las hace merecedoras de ser incluidas en el texto literario. Algunas de las contribuciones del escritor tienen como colofón máximas reducidas pero muy brillantes.-







Algunos de los párrafos que más me ha impresionado son los siguientes:
Al describir a uno de sus familiares único continuador de la tradición pesquera escribe "El primo es un hombre callado, como la mayoría de los pescadores, y tiene una mirada serena, en unos ojos que recuerdan el azul del mar en septiembre. Habla poco pero cuando lo hace le brotan perlas de la boca"
Cuando habla de Mancisidor un buzo famoso y pionero de San Sebastián al que se le concede un deseo tras emitir un sabio consejo profesional puede leerse:
"Dejadme que coja del fondo de la bahía de la Concha lo que yo quiera", y fue la respuesta de Mancisidor, sin pensarlo dos veces. Y asi rescató de la profundidades anclas, viejos baúles, monedas y otras herramientas.
También los escritores buscamos restos de cosas en nuestro interior"
Al finalizar la reunión de escritores europeos en Estonia deja este poético final de capítulo: "En los bosques de Estonia escuché por última vez el cuco. Un viejo dicho de nuestro país dice que si cuando oyes el cuco por primera vez tienes monedas en el bolsillo, no te faltará el dinero durante ese año.
Yo entonces no tenía monedas en los bolsillos, pero traje los pantalones llenos de poemas."
Pero si tengo que elegir un único texto me quedaría con la enorme lección vital de su abuelo:
" El día que le dijeron que le quedaban pocos meses de vida, mi abuelo no quiso volver a casa. Fue mi madre, su joven nuera, quien lo acompañó a la consulta aquel día.[...] El abuelo llevó a mi madre al Museo de Bellas de Bilbao. Mi madre nunca olvidaría aquel día; como la misma tarde que le anunciaron que se iba a morir, el abuelo le llevo a un museo. Como trató, en vano, de que la belleza se mantuviera por encima del muerte. Como se esforzó para que mi madre guardara otro recuerdo de aquel día tan desgraciado. Mi madre siempre recordaría aquel gesto del abuelo. Era la primera vez que entraba en un museo."





Quien lee, vive más.

Oí esta frase en un programa de radio mientras conducía y se me quedó grabada. Puestos a pensar sobre ella, tiene mucha enjundia según lo que entendamos por "vivir más", si más intensamente, más tiempo, más acompañado ....

Buscando en el proceloso mundo de internet el autor de la frase, me he topado con un texto de José Manuel Caballero Bonald que contiene esa frase al lado de muchas otras, y que me ha parecido delicioso. Le reproduzco a continuación

LEER, VIVIR

El libro es un acompañante fiel y disponible, un confidente siempre dispuesto no ya a mostrarnos una y otra vez su intimidad, sino a oírnos. Su capacidad dialogante jamás se agota. Quien lee vive más, descubre otras vidas, nunca está solo. Leer equivale a elegir una aventura de múltiples compensaciones imaginativas. Su variedad de sensaciones y sugerencias contribuye a guiarnos por el camino de la libertad. Incluso puede ser un buen antídoto contra cualquier sombra de intolerancia. Y si un libro no nos enseña algo, si no nos agrada o nos divierte, siempre quedará la opción de buscar otro. Leer no debe ser nunca una obligación, una imposición, sino la libre y personal manera de elegir esa compañía placentera que un libro puede proporcionarnos.

Quiero creer que cada vez habrá más personas que, en el momento oportuno, escojan un libro como quien escoge el itinerario de un viaje y se internen por él sabiendo que allí les aguarda una aventura desconocida, un mundo cuya presunta fascinación ellos pueden encargarse de interpretar a su modo y asimilar como un espectáculo por ellos mismos programado. Es como si el lector pudiese ir de hecho más allá que el autor, descubriendo en cierto modo lo que éste sólo quizá inconscientemente apuntara. Sin esa contribución fructífera, ningún libro alcanzaría su más propio destino: el de servir de fértil alianza entre quien escribe y quien lee. Si no fuese así, el acto creador de la escritura quedaría incompleto: el lector justifica la literatura.


José Manuel Caballero Bonald

domingo, 6 de mayo de 2012

Literatura contemporánea, algunas pistas


Esta semana ha tenido lugar la última clase de Literatura Universal impartida magistralmente, como todas las anteriores, por el profesor Angel Llamas Cascón de la Universidad Carlos III de Madrid. Es increíble como este hombre nos mantiene a todos embobados cerca de una hora hablando de literatura y además a la vieja usanza, a pelo, con sus notas, sin “powerpoints” ni cosas de esas que en algunos casos distraen la atención y convierten a los profesores o conferenciantes en meros lectores. Tengo que reconocer que miro el reloj, pero para todo lo contrario de lo que pudiera parecer, deseando que vaya más lento o que el del profesor se pare para disfrutar más tiempo de estos momentos mágicos.

La clase estaba dedicada a la literatura contemporánea y tuvo formato ametralladora. Me explico. Nombres de autores y obras a toda velocidad, tanta que apenas daba tiempo a tomar notas, y muchos se quedaron en el tintero por falta de tiempo al tener que finalizar la clase. O sea, que no están todos, que faltan. Eché de menos mis conocimientos de taquigrafía, ya olvidados, para no perder detalle. Aun así la lista con las numerosas pistas y recomendaciones es descomunal y me ha llevado un buen rato contrastarla con la biblioteca para detectar las obras inexistentes y proceder a su complementación. Salvo dos o tres autores están todos, en los formatos oficiales, por lo que no hay excusas. Si de algo nos podemos quejar es que, teniendo ganas de leer, no podamos atacar todo lo interesante, porque por material que no quede.

He aquí la lista manejada, espero que sea fiel a lo hablado, aunque a buen seguro alguno faltará por impericia mía a la hora de tomar apuntes.


AUTOR
TITULO
Bradbury, Ray
Crónicas marcianas
Cadalso, José
Cartas marruecas
Calvino, Italo
Las ciudades invisibles
Camus, Albert
El Extranjero
Camus, Albert
El mito de Sísifo
Camus, Albert
La caída
Carpentier, Alejo
Varios
Cela, Camilo José
Oficio de tinieblas
Chandler, Raymond
El Sueño Eterno
Conrad, Joseph
El corazón de las tinieblas
Conrad, Joseph
El espejo del mal
Dunham, Barrows
HEROES Y HEREJES 01 Antigüedad y Edad Media
Dunham, Barrows
HEROES Y HEREJES 02 A partir del Renacimiento
Faulkner, William
El ruido y la furia
Grass, Günter
El tambor de hojalata
Huxley, Aldous
Las puertas de la percepción. Cielo e infierno
Kundera, Milan
La insorportable brevedad del ser
Levi, Primo
AUSCHWITZ 01 Si esto es un hombre
Levi, Primo
AUSCHWITZ 02 La tregua
Marías, Javier
Varios
Mishima, Yukio
El pabellón de oro
Poe, Edgar Allan
Cuentos completos
Poe, Edgar Allan
Narrativa completa
Roy, Arundhati
El dios de las pequeñas cosas
Rubén, Gallego
Blanco sobre negro
Rubén, Gallego
Ajedrez
Rushdie, Salman
Hijos de la media noche
Saramago, José
Caín
Saramago, José
Ensayo sobre la ceguera
Saramago, José
Todos los nombres
Umbral, Francisco
Varios
Vazquez Montalban, Manuel
Varios
Vila-Matas, Enrique
Varios
Wells, Herbert George
La Guerra de los Mundos
Wells, Herbert George
La máquina del tiempo
Wolfe, Tom
La hoguera de las vanidades