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martes, 19 de junio de 2012

Las listas son para el verano

Aunque el titular de esta entrada es un poco manido, viene bien para comentar una lista, otra más, de libros, en este caso de rabiosa actualidad. Como dice Alvaro Cortina en el artículo de la revista GQ, en estos “primeros y a la vez últimos años del siglo XXI” contamos con un gran número de publicaciones, algunas de autores consagrados y otras de autores que, al menos a mí, me resultaban desconocidos hasta ahora. Ya hemos comentado que es muy difícil comparar cuestiones no medibles objetivamente, caso de los libros, y que para gustos hay colores, pero esta lista me ha servido para chequear y actualizar la biblioteca: diecisiete de los libros ya estaban en ella, algunos incluso reseñados en el blog y otros tantos han sido incorporados.

Otra nueva excusa para revisar esa lista de libros que tenemos pendientes de lectura y que como bien ha dicho Miguel Angel, no tenemos ninguna duda de que nos moriremos todos antes de poder finiquitarla, lo cual es muy buena noticia para los lectores.

Me he permitido quitar el orden que tenía la lista original, que puede consultarse en el artículo aludido, y poner los libros por orden alfabético de apellido del autor. Esta es la lista, que espero os dé alguna pista a la vez que menee vuestra lista de libros pendientes de lectura


Aciman, André
Ocho noches blancas
Aira, César
El error
Amis, Martin
El segundo avión 11-sep-2011-2007
Auster, Paul
Brooklyn Follies
Banville, John
El mar
Barbery, Muriel
Barnes, Julian
Amor, etcétera
Biskind, Peter
Moteros tranquilos, toros salvajes
Bolaño, Roberto
2666
Chabon, Michael
Las asombrosas aventuras de Kavalier y Clay
Cotzee, J.M.
Elizabeth Costello
DeLillo, Don
Cosmópolis
Ellroy, James
Sangre vagabunda
Fernández Mallo, Agustín
Nocilla experience
Ford, Richard
Acción de Gracias
Foster Wallace, David
La broma infinita
Franzen, Jonathan
Fresán, Rodrigo
Los jardines de Kensington
Houellebecq, Michel
Las partículas elementales
Huelle, Pawel
Castorp
Kershaw, Ian
Hitler
King, Stephen
Larsson, Stieg
Trilogía Millenium
Lehane, Dennis
Mystic River
Marías, Javier
Tu rostro mañana
Mathiessen. Peter
País de sombras
McCarthy, Cormac
La carretera
McEwan, Ian
Expiación
Mendoza, Eduardo
La aventura del tocador de señoras
Michon, Pierre
Los once
Munro, Alice
Demasiada felicidad
Muñoz Molina, Antonio
La noche de los tiempos
Murakami, Haruki
Navarro, Justo
Accidentes íntimos
Neuman, Andrés
El viajero del siglo
Pauls , Alan
Wasabi
Pauls, Alan
Historia del pelo
Pérez Reverte, Arturo
Pitol, Sergio
Los mejores cuentos
Roth, Philip
La mancha humana
Ruiz Zafón, Carlos
La sombra del viento
Rushdie, Salman
La encantadora de Florencia
Saramago, José
El hombre duplicado
Savage, Sam
Firmin
Sebald, W.G.
Austerlitz
Service, Robert
Trotsky
Tóibin, Colm
The Master, Retrato del novelista adulto
Vallejo, Fernando
El don de la vida
Vargas Llosa, MArio
El paraíso en la otra esquina
Vila-Matas, Enrique
Bartleby y compañía


domingo, 17 de junio de 2012

El asesino hiponcondríaco, de Juan Jacinto Muñoz Rengel.

El asesino hipocondríaco, Juan Jacinto Muñoz Rengel.
      Plaza & Janés Editores, Barcelona, 2012.
      224 págs.E-book: 11,39 €. En papel: 16,90.


¿Pueden imaginarse a un hipocondríaco, elevado a la décima potencia, y que además sea un asesino? ¿Se imaginan cómo interferiría esa hipocondría, y todo lo que ésta conlleva, a la hora de acometer la tarea que le ha sido encomendada? Dejen de imaginar, porque ese asesino existe ya. Sus iniciales son M.Y., aunque es más conocido por todos como el señor Y.: un asesino de moral y puntualidad kantiana, que lleva un año y dos meses intentado asesinar a Eduardo Blaisten, un hombre que bien podría ser su antagonista: lleno de vitalidad, de salud envidiable, ligero en su caminar, que tiene una amante, y que siempre está sonriente; es decir, que tiene todo de lo que carece nuestro señor Y.  Y es que el lector, observando todos los tejemanejes del señor Y., termina compadeciéndose de él y  de su  mala suerte, que le acompaña y acecha desde el mismo día en el que nació.

            A través de esta historia iremos viendo cómo se las ingenia para intentar asesinar al señor Blaisten, y entre los múltiples encuentros y desencuentros con su futura víctima –en el metro, en el Starbucks, Guadarrama y calles de Madrid –también habrá tiempo para que nos cuente anécdotas y curiosidades que ha ido recopilando a lo largo de su vida, y  que guardan relación con  personajes de los que se considera un alma gemela. Antes que él, ellas padecieron multitud de penalidades y enfermedades, y como él, parecían estar asediadas por la mala suerte. Y entonces nos encontraremos con Edgar Allan Poe, los hermanos Goncourt, Jonathan Swift, Descartes, Lord Byron, Tolstói, Molière, Nietzsche o Joseph Merrick, más conocido como El hombre elefante (un espíritu sensible y atormentado, encerrado en un cuerpo de pesadilla).

            El señor Y. también es un espíritu sensible, atormentado y encerrado en un cuerpo de pesadilla (un pie afectado de gigantismo, un homúnculo en el cuello)  y nos enternece cuando nos cuenta que no tiene a nadie a quien confiar sus penas, reconociendo que se siente muy solo. Es un asesino, pero si no ha quedado claro ya, un asesino muy peculiar. Un asesino al que le sale alguna lagrimilla, que cumple con la palabra dada, que bebe té, y que se sonroja y tapa los ojos cuando sin querer ve los pechos de una mujer.

            Un asesino hipocondríaco que hará repaso de todos y cada uno de su males: el Mal de Ondina, el Síndrome del Acento Extranjero, el Síndrome de Proteus, el Síndrome del Espasmo Profesional, y otros desórdenes sin clasificar, pero sobre todo, un asesino que nos hará pasar un buen rato, entretenido y divertido.

            Juan Jacinto Muñoz Rengel tiene publicados también dos libros de relatos, 88 Mill Lane y De mecánica y alquimia. El asesino hipocondríaco es su primera novela, y ya va por su 4ª edición. Ha tenido muy buena acogida por parte de la crítica http://www.elasesinohipocondriaco.com, como por parte de sus lectores:  http://twitter.com/#!/ahipocondriaco

  Patricia L.


Cincuenta sombras de Grey, E. L. James

Vaya por delante que esta va a ser una entrada atípica e inconclusa, que quedará pendiente de que otro condueño, o condueña, de los que colaboran en este blog la completen, o mejor sustituyan completamente y sin pedirme permiso, pues no es de recibo hacer una reseña de un libro que no se ha leído. Pero empecemos por el principio …

Hace unos meses llego a mis oídos el eco de la publicación de esta trilogía que estaba causando furor en Gran Bretaña y Estados Unidos. Estaba disponible solo en inglés y a punto estuve de dejarme embaucar y ponerme a su lectura, pero al final preferí dejárselo a un amigo que domina mejor la lengua de Shakespeare. A los pocos días su comentario fue un escueto “Pschh, no es gran cosa”.

La autora es una madre de familia inglesa de 48 años que ha pasado a ser una de las personas más influyentes. El libro ya está disponible en castellano dentro de una moda que se ha dado en llamar “literatura erótica para mujeres”, de la que se han hecho eco en España publicaciones semanales de periódicos de tirada nacional. Uno de ellos, El Mundo, dedicaba hace quince días sendos artículos a este libro en particular y a la “nueva” tendencia en general. Algunos titulares han sido más atrevidos llegando a utilizar la expresión “porno para mujeres” que ha exasperado a más de una fémina.

KATHErine y ANAstasia son dos jóvenes estudiantes de último de carrera que viven juntas. Kate edita un periódico universitario y ha conseguido ser recibida para una entrevista por el archiconocido magnate de los negocios Christian Grey, que cuenta tan solo veintisiete años de edad. Al no poder ir Kate por encontrarse enferma, endosa el “marrón” a Ana, que se desplaza a otra ciudad a relativa distancia donde se encuentran las oficinas de Grey y consigue acabar el encargo bastante azarada por el atractivo y la personalidad del entrevistado, que se toma interés en ella a pesar de que algunas de las preguntas preparadas por Kate eran de un tono subido. Ana también trabaja a tiempo parcial en una ferretería donde a los pocos días se presenta el mismísimo Grey a comprar personalmente unas nimiedades, mostrando claramente su interés por Ana. Quedan al día siguiente para una sesión de fotos para el artículo y …

En este punto HE ABANDONADO la lectura del libro. Hay mucho que leer y últimamente no tengo problema en dejar un libro a medias si no me está gustando. No pongo mis impresiones, pues con tan solo un 11% de lectura lo lógico sería darle una oportunidad y seguir leyendo. Pero lo dejo y así lo hago constar aquí. Ni bien ni mal, sino todo lo contrario, será que no soy mujer y es un libro que no es para mí. Solo me gustaría saber, dentro de unos años, cuantas personas que hayan leído este libro o esta trilogía han leído también algunos otros libros como Madame Bovary o Rojo y Negro, a modo de ejemplo.

En el artículo aludido se daban otras diez pistas sobre libros de este tipo que figuran en el siguiente extracto que dejo a modo de documentación para lectores, o lectoras, interesados o interesadas (pulsando dos veces en la imagen se obtiene mejor vista).



sábado, 16 de junio de 2012

Saga Longevos 01, La vieja familia, Eva García Sáenz

No es el primer libro, ni será el último, que es auto-publicado directamente por su autor en formato digital y tras un cierto reconocimiento del público en las redes sociales, consigue que alguna de las editoriales clásicas se interese por él. Este ha sido el caso de esta ópera prima de esta autora, optometrista de profesión y que ha escrito el libro por las noches mientras sus hijos dormían, que ha visto su publicación en papel bajo La Esfera de los Libros, en un tomo generoso de cerca de 600 páginas. La ambientación en mi segunda tierra, Santander, y el precio comedido de su versión digital, 3,08 euros, me hizo alterar mi lista de libros pendientes y colar este de rondón.

Adriana Alameda Almenara, Dana, es una mujer liberal de 32 años y de profesión antropóloga que reside y trabaja en Madrid, llevando una vida independiente desde los 17 años, pero que está ansiosa por salir de la capital y volver a la tierra que la vio nacer. Su amiga Elisa le pone en bandeja la posibilidad de trabajar en el MAC, Museo de Antropología de Cantabria y no se lo piensa dos veces. A pesar de su juventud cuenta con una dilatada experiencia, tanto administrativa como de campo, amén de una formidable lista de contactos en el mundillo. Tras su entrevista es contratada de inmediato para encargarse de la sala de la prehistoria. La dirección del museo corre a cargo de T.O.F, “the old family”, la vieja familia, los Castillo, compuesta por Héctor, Jairo, Iago y Kyra, cuatro personas longevas, que no inmortales, que llevan varios miles de años en el mundo sin envejecer. El museo es todo un mundo de relaciones tanto laborales como las que surgen entre hombres y mujeres y Dana poco a poco va notando cosas raras que no le cuadran hasta que por un suceso fortuito escucha una conversación que le lleva a atar cabos y descubrir el secreto de la familia Castillo. Dana tiene pendiente aclarar para sí misma el fallecimiento de su madre, psicóloga de la alta sociedad cántabra, ocurrido quince años antes de la que ella se cree en parte responsable por sus diferencias y que la policía archivó como suicidio. Una serie de hechos que tienen lugar a una velocidad trepidante van conexionando entre sí para llegar a un final que no desvelaremos, pero que queda abierto para una posible nueva novela de esta anunciada como saga.

La inmortalidad ha sido buscada con ahínco desde que el mundo es mundo, más por los poderosos que por el pueblo llano. Esta novela está principalmente ambientada en Cantabria, en escenarios que me son cercanos lo que me permite evocar recuerdos personales agradables. Da saltos en el tiempo y en el espacio a diversas épocas y partes del mundo, conformando una historia entretenida, con dosis lógicas de fantasía como exige el tema. Un poco de antropología, de filosofía, de psicología, de grafología, de medicina, de genética, de relaciones personales, de historia … curiosamente entretejidas para dar cuerpo a este relato y captar la atención del lector, a la vez que trasladarnos a ciertos eventos históricos y avivar nuestro deseo de conocer algo más sobre ellos. Con una redacción cuidada y sin abusar de los diálogos, son los personajes los que alternativamente y en primera persona nos van narrando sus impresiones dejando poco espacio para elucubrar. Quizá para mi gusto un poco forzado el final pero no por ello deja de estar bien argumentado dentro de la ficción que es la tónica general de la novela. Un buen libro para lecturas de verano que nos hará pasar un rato entretenido sin complicarnos mucho la mente.

La web oficial de la novela puede encontrarse AQUI, mucha documentación, capítulos y comentarios AQUI, y el twitter es @sagaLongevos

Una imagen de su web me evoca un lugar excepcional que creo conocer de la costa cantábrica. Creo que la fotografía a continuación es del mismo lugar con otra vista a través de la misma ventana



Y para finalizar y como mera curiosidad sin más pretensiones un par de textos entresacados a propósito de la edad de jubilación y de la vida en familia:

—¿Y qué haces? —Ocuparme del papeleo, las inversiones, encargarme de poner al día mis propiedades inmobiliarias para no preocuparme por el dinero las siguientes décadas. No hay Gobierno que se encargue de pagarme la jubilación, Dana, y eso que llevo toda mi vida trabajando. Me ocupo yo mismo.

Yo, investigando los telómeros y Dana, dándole vueltas al cuaderno de su madre. La pareja de investigadores perfecta. Cada cual en su mundo de obsesiones persiguiendo sus objetivos por encima de cualquier cosa, incluso de la mutua compañía. ¿Habíamos sido, de nuevo, tan estúpidos como para desaprovechar nuestro tiempo juntos? A veces tiene que venir un foco exterior para iluminar tus errores, porque estás tan metido en tus oscuras circunstancias que no eres capaz de verlo.

jueves, 14 de junio de 2012

Fahrenheit 451, Ray Bradbury

Hace un par de semanas, acababa de terminar Crónicas Marcianas y había empezado Fahrenheit 451, cuando comentaba con los administradores de este blog el hecho de que su autor, Ray Bradbury, aún vivía con 91 años. Unos días después de aquello ha fallecido por lo que creo que procede publicar esta reseña. Desde muy joven fue un lector empedernido; la falta de recursos económicos de su familia le impidió estudiar, a pesar de lo cual pasaba su tiempo en bibliotecas donde devoraba los libros, empezando a escribir cuentos cortos a los doce años. Cierta vez escuchó el sonido de las teclas de unas máquinas de escribir y descubrió que en un sótano de una biblioteca se alquilaban a 10 centavos la media hora; cogió todo su dinero y empezó a escribir como loco. Pensó en dar el salto de los relatos cortos a escribir una novela, y mediante la fusión de varios de esos cuentos surgió una primera versión de "Fahrenheit 451" publicada con el título de The Fireman. Posteriormente un editor de ciencia ficción le comentó que tenía posibilidades para ser una novela larga por lo que acometió la tarea de reescribirla duplicando su extensión, con el resultado que hoy conocemos. A pesar de todo ningún editor quiso publicar una novela que trataba de censura aunque fuera en un contexto futuro puesto que se encontraban en plena caza de brujas de McCarthy, hasta que alguien se atrevió: un joven Hugh Hefner la publicó en tres capítulos en los números 2, 3 y 4 de la recién estrenada revista Playboy

En los primeros años 50 publicó sus obras más conocidas: El hombre ilustrado es una colección de cuentos independientes con un hilo en común, el cuerpo de un hombre con el cuerpo totalmente cubierto de tatuajes que por la noche cobran vida contando cada uno de ellos una historia, Las manzanas doradas otra recopilación de cuentos y, por supuesto, Crónicas Marcianas, novela compuesta por una serie de historias que narran la colonización de Marte por terrícolas, cuyas consecuencias serán las esperadas tras varias expediciones con desigual resultado: el desastre en que desembocan las sucesivas invasiones, la desaparición de los habitantes de Marte y el intento de volver a imponer por la fuerza en este planeta el mismo modelo de sociedad fracasado en la Tierra. En uno de los relatos aparecían referencias a una quema de libros en nuestro planeta; había leído años atrás Fahrenheit 451, pero recordaba muy poco de esta novela por lo que comencé a leerla de nuevo.

Aquí hablamos de una sociedad que ha prohibido los libros ya que sólo cuentan mentiras y traen penas e infelicidad a la gente. El conocimiento es peligroso ya que puede hacer que la gente se distraiga de las cosas importantes como las series de televisión donde seriales interminables o mensajes publicitarios de menos de un minuto se repiten hasta la extenuación ¿os suena?. Los bomberos se dedican a quemar libros pero uno de ellos, Guy Montag, conoce a una joven que le hace mirar las cosas de otro modo, y tras el intento de suicidio de su mujer (a pesar de vivir en una aparente felicidad) y la muerte de una anciana que se quema con sus libros, se pregunta si siempre fueron así las cosas. Montag comienza a esconder y a leer libros que salva de la hoguera lo que le ocasiona problemas, como era de esperar.


Y ésta es la excusa, al igual que en "Crónicas" era la conquista de Marte, para una crítica feroz de la sociedad de su época, pero una crítica ácida narrada al mismo tiempo con un estilo apasionado y romántico. La descripción de la lluvia en Marte y de sus interminables desiertos te hace sentir que lo conoces y que ya has estado allí. La forma en que describe cómo Montag, el bombero de "Fahrenheit", al huir de la ciudad y llegar a un bosque percibe el olor de la tierra húmeda, los sonidos de los insectos y los árboles,... es como si lo estuviéramos viviendo en persona. Indudablemente era un auténtico poeta y casi clarividente en sus predicciones. "...El que pueda instalar en su casa una pared de TV, y hoy está al alcance de cualquiera, es más feliz que aquel que pretende medir el universo, o reducirlo a una ecuación..." escribía en 1950.

Crónicas Marcianas me ha gustado y lo recomiendo pero Fahrenheit 451 no es que sea recomendable, es que debería ser de lectura obligada en los colegios ya que a pesar de los años pasados desde que se escribió, todavía tenemos mucho que aprender hasta que la humanidad deje de cometer los mismos errores una y otra vez. Vaya desde aquí mi homenaje y agradecimiento a Ray Bradbury, que hago extensivo a George Orwell por 1984 (el Gran Hermano y el control de nuestras vidas por parte del estado) y Rebelión en la granja (en principio una crítica al regimen soviético de Stalin pero aplicable a la mayoría de los políticos, su corrupción y ansia de poder) y al Aldous Huxley de Un mundo feliz (una sociedad anestesiada sin ningún objetivo en la vida) porque ellos describieron de una manera profética unas situaciones que podemos ver hoy en 2012, prácticamente de la misma forma que estas maravillosas obras nos las contaban hace 50, 60 o 70 años. Hace poco escuché que el problema que hay con la crisis que estamos viviendo es que se están buscando respuestas desde el punto de vista económico cuando el verdadero problema es que se trata de una crisis de valores, lo que a la vista de estos libros me queda cada día más claro.

miércoles, 13 de junio de 2012

grandes pechos amplías caderas, Mo Yan

GRANDES PECHOS AMPLIAS CADERAS
Autor: Mo Yan
Una novela durísima y desoladora, repleta de inhumanidad, de una violencia delirante
PUNTUACION 2/5

Con esta novela he sufrido una experiencia lectora incomoda y doliente. Opino que debe haber una determinada dosis de violencia, de padecimiento y de macabra injusticia para aprehender en una sola obra, y en esta novela se ha superado con creces. El argumento como se verá, y la forma de plasmarlo en un relato, es tan procelosamente cruel, inhumano, sangriento y desesperanzador, en casi la totalidad de sus 836 páginas, que su lectura se convierte en un esfuerzo de contención para no cerrar sus hojas y desistir de tan arduo empeño.

Con ello, no afirmo la ausencia de valores testimoniales ni literarios del libro, sino la perplejidad ante su tétrica veracidad, la incomodidad y desazón arrostrada por mi como lector, saturado de tanta realidad histórica rebosante de impiedad y fratricidio.

Argumento:
La novela plasma la historia de una familia del Este de China, la familia Shangguan, a lo largo de casi todo el siglo XX, entrelazada con los episodios de la invasión y resistencia japonesa, los padecimientos de guerra civil de China y la sinrazón del comunismo y su demencial política estatal del "salto adelante" de "revolución cultural",  de granjas de reeducación política y represión, modelo de barbarie y genocidio institucionalidazo.

Quien nuclea la acción es Madre –Shangguan Lu-, una china, sometida por los atavismos culturales de esa nación, vejada por su condición de mujer, obligada a procrear selectivamente, únicamente hijos varones, castigada, humillada, agredida por su familia política cada vez que paría hijas, en lugar de hombres.

 Para acentuar más la crueldad, su marido, es estéril, además de un individuo, pusilánime, sojuzgado por una autoritaria y tiránica madre, por lo que para proteger a sus hijas debe de concebir sus vástagos, hasta ocho hijas, en adulterio con todo tipo de hombres, incluido su propio tío o un religioso –Padre Malory- entregándose a todo tipo de individuos y humillaciones, siendo incluso violada reiteradas veces.-
En su última gestación alumbra dos mellizos, una niña ciega y un varón de nombre, -Jintong- narrador de toda la novela y personaje central.-



Toda la obra refleja la miseria y el sufrimiento padecido por esta familia durante la casi totalidad del siglo XX, con las crueldades y luctuosas consecuencias de los conflictos, la despiadada inhumanidad de los combatientes, las condiciones deplorables de vida de las víctimas, las represalias políticas, el confinamiento en recintos de instrucción política, todo ello en una sociedad de estructura y supervivencia principalmente agropecuaria, condicionadas por decisiones estatales arbitrarias, exterminadora de clases, ineficaces y absurdas que condujeron a la muerte por hambre e indigencia a millones de chinos.
Al final de la obra, en una China industrializada, construida sobre una sociedad capitalista aunque nominalmente comunista, se padecen las mismas situaciones de desigualdad, explotación y fratricidio, menos cruentas y beligerantes, pero igual de inhóspitas para la población.

Estructura:
La acción es narrada por el único hijo varón de la verdadera protagonista -Madre-, y cuenta en primera persona los avatares y padecimientos de su familia, en una constante lucha de supervivencia, sobreponiéndose y amoldándose a los cambios políticos y las adversidades de un destino bélico y condicionado por los cambios políticos.
Temporalmente la obra traza una línea cronológica ordenada, salvo en el capítulo segundo que se retrotrae a los orígenes de su Madre y nos introduce en la hosca realidad discriminatoria de la sociedad china hacia las mujeres. En medio de algunos capítulos, se introducen saltos en la narración arbitrarios, aprovechadas para inmersiones en breves instantes de un precario e impostado realismo mágico.
Los acontecimientos se describen con lentitud. En ocasiones, roza un agónico paroxismo, incómodo y de un desagradable efecto, donde la acción queda suspendida, congelada y el autor desmenuza y tamiza el instante narrativo, esparciendo todo el desabrido dolor y sufrimiento adherido en la prosa.  Estas paradas en el ritmo extiende el contenido de la novela hasta el límite de lo asimilable.
La lenta cadencia descriptiva y de acción es una característica propia de la literatura asiática y china en particular, patrones de complicada aceptación para el lector occidental.
Varias veces me he visto superado por el tedio y el aburrimiento, dispuesto a abandonar el libro, pero me ha mantenido a flote el orgullo de lector y respeto merecido por todo escritor.

Estilo:
Tras este ciclópeo volumen narrando adversidades, expoliando la calamidad de la historia, de la sociedad China, tedioso, desagradable, áspero, está la mano de una gran escritor.
Algunas de las metáforas, los insistentes y brillantes similes, los epítetos sempiternos adheridos casi a cada frase, como una constante, en una incesante letanía descriptiva y las hipérboles contundentes por la inmensa  dureza de su contenido, escritas para asestar un mazazo para el lector, en las que apetece apartar la vista del texto, esparcidas por toda la obra, denotan la brillantez de un autor original, dotado para la descripción, para emocionar con frases esporádicas y reivindicativas de un indudable talento.
 Un escritor incuestionablemente emotivo e imaginativo. Pero el tema es tan descarnado, hay tanta violencia, escatologia, desconsuelo, desesperanzas entre las líneas de la novela, que los brillantes retazos de calidad literaria se disuelven en el conjunto del texto.
Personalmente, he apuntado más de doscientos tropos significativos, originales, memorables, para ser recordados individualmente, como ejercicios de estilo válidos.
No obstante, la apreciación de conjunto de la novela es negativa. La brillantez de escasos aldabonazos, retazos de inspiración, algunos, bien es cierto, geniales, no compensa la prolija sucesión de páginas.
Se advierte la influencia de la obra "cien años de soledad" y la devoción de Mo Yan por García Marquez, pero el "Macondo" chino resulta histriónico, reciclado, demasiado cruel y dantesco, y el realismo mágico de ciertos personajes saben a recurso forzado.

Mo Yan, fotografía del afamado autor.

RECIENTEMENTE el 11 de Octubre de 2.012, se notificó
la concesión del premio nobel de literatura 2.012 para este
escritor.
Si tengo que juzgar su valia literaria por esta obra,
no merece, a mi modesta opinión, este galardón, aunque por
otra parte creo que todos estamos ya un poco aleccionados
sobre la misión y la política de concesión de este tipo de premios.
Si alguien opina en contra por favor comunicadmelo por E-mail
y esgrimir argumentos por favor.