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domingo, 13 de enero de 2013

Los Reyes Católicos (Trilogía) – Jean Plaidy

Esta serie de tres libros sobre la vida de los Reyes Católicos, con más énfasis en Isabel en lo que se refiere a los primeros momentos de su vida, está formada por los títulos “Castilla para Isabel” “España para sus soberanos” y “Las Hijas de España”. Se trata de un relato muy novelado, basado en hechos históricos. Jean Plaidy es uno de los muchos sinónimos que utilizó la llamada en realidad Eleanor Hibbert, tales como Victoria Holt, Philippa Carr, Eleanor Burford, Elbur Ford, Kathleen Kellow, Anne Percival, o Ellalice Tate. De nacionalidad inglesa y nacida a primeros del siglo XIX y que en el momento de su muerte, a finales de siglo, había vendido más de cien millones de libros. Su obra es ingente, mucha de ella de marcado carácter histórico, llegando a publicar sagas sobre los Tudor o los Plantagenet compuestas por una docena de libros.

Del contenido de los libros, poco que añadir, que no se haya contado en otras entradas de este blog (aquí y aquí). El primer libro versa sobre el nacimiento de Isabel y sus primeros años en los que asistió a las luchas de poder entre los nobles y su hermanastro el rey Enrique IV. En el segundo se comentan los grandes acontecimientos del reinado y el tercero está muy enfocado a la relación de la reina con sus hijos y sus relaciones internacionales a través de los matrimonios.

En mi más humilde opinión, desaconsejaría la lectura de estos libros a aquellos que se quieran aproximar de forma histórica a esta época. Algo hay y cierto, pero no se saca mucho porque la autora está más enfocada a otros asuntos, como recrear situaciones muy personales, con mucho diálogo, en lo que tenemos que suponer que “pudiera haber sido así” pero “no tenemos constancia cierta de que lo sea”. Por poner un ejemplo, acontecimientos tan importantes y trascendentales como la expulsión de los judíos y el descubrimiento de América son tratados de un plumazo en párrafos que no llegan ni a una página. El relato es ameno, fluido, pero como digo se parece más a una fabulación novelada de las costumbres de la época. En el tercer libro, volcado a las relaciones de la reina Isabel con sus hijas, hijo, consortes y nietos, el tono es como de novela rosa, muy bonito y entretenido… para los que les gusten las novelas rosas. De histórico y científico me atrevo a aventurar que poco hay, aunque lo que hay si es cierto.

Lo que sí que me ha quedado claro es que antes de ponerse con la lectura de un libro, es más que deseable recopilar información, autorizada si es posible, de varias fuentes tratando de conocer algo de su autor, de la época en que fue escrito, de su veracidad en caso de tratarse de historia y demás hechos que pudiera resultar relevantes y nos hagan disfrutar más en profundidad de la lectura.

1 comentario:

  1. Coincido contigo en apreciar el exceso de libertad de la escritora en sus novelas historicas. No he leido ninguna de las de la trilogia, pero recuerdo una obra suya de la epoca isabelina, cuyo titulo no he olvidado " o del que no quiero acordarme" con demasiado y cuestionable dialogo entre los personajes. No me parecio creible. Ademas toda la novela rezumaba un tono rosa aburrido y falaz.

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