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domingo, 1 de julio de 2012

El Abrecartas, Vicente Molina Foix

Premio nacional de narrativa 2.007
Novela epistolar de un gran conocedor de la cultura española
durante todo el siglo XX.

PUNTUACION 3/5





El contenido de la obra se nos transmite íntegramente como una peculiar novela epistolar.- Mediante una sucesión de cartas, de informes policiales y diplomáticos se nos presentan retazos de la vida de los destinatarios y firmantes de ellas y de las pesquisas policiales y judiciales.- La correspondencia cursada durante un margen temporal amplio que abarca casi todo el siglo XX, desde 1920, hasta finales de siglo, entre distintas personas de heterogénea condición, de profesiones tan dispares como escritor, actor, profesor universitario, locutor de radio, camarero, estudiante, albañil, policia, director de cine, de distinto género y tedencia sexual, e ideología política y edad, es el canal de expresión utilizado con brillantez por Vicente Molina Foix, para escribir ésta novela.
Quien interprete a priori que esta limitación en cuanto al continente narrativo aventura un libro espeso y aburrido, podrá descubrir, a medida que se inicia la lectura, la fluidez y ritmo creciente de la obra. Las misivas desvelan sorpresas, conexiones entre los personajes, desenlaces y concomitancias vitales inesperadas, urdiéndose inteligentemente entre si en la obra, entramando una auténtica novela coral atractiva y sugerente, atípica.
La última carta es un email de 1999, que nos sorprende, reubicándonos a la actualidad y transcribe un anuncio en el que un avieso, corrupto y misceláneo delator policial pone a la venta en internet muchos objetos requisados por la policía franquista a personajes famosos. "Vendo por necesidad perentoria, hallándome en extrema precariedad económica y muy avanzada edad, una colección de recuerdos auténticos de escritores de solera y personalidades culturales" Toda está caterva de piezas ofertadas en la red engarzan en el relato a todos los partícipes.
Pese a la aparente disparidad de los personajes la mayoría de ellos están relacionados, tangencialmente unidos dentro del relato por nexos argumentales, con paralelismos que constatados accidentalmente a través de la lectura, dosificados, entrelazados entre el contenido de las cartas y los documentos de las diligencias policiales y procesales, van urdiendo una trama novelística compleja y densa.
La mayor virtud del relato consiste en la conexión entre personajes reales e imaginarios, en los que respetando la realidad historicista de la novela se genera una trama compleja y plural. Los escritos tiene lugar de emisión y recepción dispares, como Madrid, Elche, Barcelona, Basilea, Londres, México, Marruecos, Valencia, entre otros, en una dimensión cosmopolita y planetaria del contexto de la obra, centrada en la realidad española, pero con tintes de las distintos países en donde residen los personajes.
La temática subyacente es la guerra civil, las escisiones sociales por ella provocados, las represalias hacia los perdedores y su precaria y fiscalizada integración en la España de la postguerra, junto con la alternativa del exilio político y la emigración laboral fuera del país, la apertura al sexo, el aborto, la asimilación de la homosexualidad. Como nexo de unión de toda esta compleja temática, aglutinando todos los escritos, encontramos constantes referencias culturales a escritores, directores de cine, e intelectuales españoles, creando un caleidoscopio de matices precisos del contexto y evolución de las tendencias y pulsiones creativas de la España del siglo XX.
Las cartas y documentos se acomodan a la formación académica y escala social del remisor de las mismas, variando el estilo conforme avanzan las fechas en las que son escritas, adaptándose los estilemas y contenidos a los cambios acometidos en España.
Junto a personajes imaginarios hay constantes referencias a personalidades reales, mayoritariamente gravitadas en el ámbito de escritores e intelectuales, entre los que cabe citar, además del propio Molina Foix, Federico García Lorca, Vicente Aleixandre, Miguel Hernández, Rafael Alberti, María Teresa León, Carlos Bousoño, Ortega y Gasset, Luis García Berlanga, Javier Solana, Fernando Sánchez Dragó Eugenio D´Ors, Buñuel, Almodovar, Felix Azua, receptores de algunas de las cartas elevados a la categoria de personajes con entidad en el relato.-
La obra es todo un desafío técnico para un escritor, al verse obligado a cambiar de registro en cada uno de los personajes, en su respectivo ámbito profesional, acomodándolo a las limitaciones en su caso de la censura franquista y al uso forense de transcripción de informes, y modificarlo para adaptar el estilo a los cambios operados en el léxico y a la inclusión de nuevas palabras y expresiones en la sociedad española, en constante cambio, simultáneo a la apertura del régimen franquista y al contacto con ambientes europeos de mayor libertad expresiva.
El escritor Molina Foix es muy conocido en los ambientes literarios, como escritor y crítico de novela, poesía y como cineasta y además como reputado crítico literario y cinematográfico, y a su vez, motejado de visceral al haber sido participé de polémicas y escándalos, como el que en 2.002 protagonizó con el crítico Manuel García Viñó, riña acompañada de insultos y una bofetada recibida de Viñó y patada de respuesta de parte de Molina Foix, en los locales de grabación del programa literario televisivo "Negro sobre blanco" de Fernando Sánchez Dragó, y al que siguió en 2009, la airada critica al Premio Nacional del Cómic, instituido dos años antes, en un artículo titulado Dibujos animados, generador de una fuerte polémica, especialmente en la red.-
Una novela compleja, interesante, perfectamente ejecutada, en ocasiones demasiado elitista en cuanto a la asimilación de conceptos de vanguardia artística.










sábado, 30 de junio de 2012

Una mujer difícil, John Irving.

Mi acercamiento a este autor ha venido derivado de la recomendación de una compañera del club de lectura. Hacer recomendaciones, y recibirlas, es siempre un tema delicado pues los gustos de las personas en materia literaria son muy dispares y lo que a uno entusiasma a otro le puede resultar un verdadero ladrillo. Lo que sí que creo es que este libro no dejará indiferente al lector, en uno u otro sentido, pues puedo llegar a entender que alguno abandone su lectura. No ha sido mi caso y habiendo llegado al final me dispongo a dar mi opinión. Esta novela fue publicada en 1998 y no es al parecer una de las mejores del autor, que habría conseguido su mayor éxito en 1976 con la publicación de “El mundo según Garp”.

La narración empieza cuando la protagonista, Ruth Cole, cuenta con cuatro años. Sus padres, Ted y Marion, viven en casas distintas de la misma localidad, alternándolas en función del cuidado de Ruth, en un estado de pre-separación matrimonial constante, manteniendo una relación de amor y odio. El matrimonio tuvo dos hijos más, Thomas y Timothy, que fallecieron un grave accidente de circulación, del que salieron ilesos los padres. Ruth fue concebida como sustitución, pero Marion no es capaz de mostrar ningún afecto hacia ella. La casa en la que vive Ruth tiene las paredes inundadas de fotografías de sus hermanos fallecidos. Eddie es un joven de 16 años contratado para ayudar al padre en sus tareas como escritor de historias infantiles e ilustrador, y de paso ocuparse del cuidado de Ruth. A pesar de la diferencia de edad, durante el verano llega a tener una relación estrecha sentimental y sexual –más de sesenta veces- con la madre, que es presenciada por la niña. Tras el verano, la madre desaparece por fin y deja a Ruth al cuidado de su padre. Eddie es despedido.

El relato da un salto en el tiempo y nos encontramos a Ruth con treinta y seis años convertida en una mujer atractiva y autora de novelas de éxito. En un desplazamiento a Europa, en Amsterdam, investiga la vida de las prostitutas con vistas a su nueva novela, siendo testigo de un asesinato directo, que comunica a la policía de forma anónima. La vida sentimental y sexual de Ruth es un desastre pero llega a casarse, sin amor, con Allan y tiene un hijo, Graham. Coincide con Eddie en eventos literarios pero su obsesión es volver a ver a su madre, que vive en Canadá, es también escritora y de la que Eddie sigue profundamente enamorado, a pesar de los años transcurridos y la diferencia de edad. Al final se encuentra una entrevista realizada al autor que muestra sus pretensiones y algunas de las claves utilizadas en la creación de la novela.

El relato está dividido una serie de apartados bien diferenciados, con grandes saltos en el tiempo, que se nos antojan sin conexión entre sí, como las piezas de un rompecabezas, que toma sentido en su totalidad al finalizar la lectura. Son cincuenta años de la vida de una familia norteamericana que logra atraparnos desde el primer momento y donde se combinan distintos aspectos de unos personajes con gran profundidad psicológica, muchos de ellos escritores. La historia no es sencilla, pero se lee y se sigue con facilidad y aporta claves de mejoramiento personal, numerosos temas sobre los que reflexionar e incluso algunas sugerencias prácticas para nuestra faceta de conductores. El libro me ha parecido genial y a buen seguro con el paso del tiempo volveré sobre este autor, hasta ahora para mí desconocido. Las escenas que se desarrollan en el barrio de las prostitutas de Amsterdam son fantásticas en mi opinión y mucho más si se conoce personalmente ese ambiente. La figura del policía, Harry, simplemente genial. Es verdad que la novela es larga y puede parecer que con capítulos innecesarios pero al final compensa su lectura. Hay una película basada en este libro titulada “The Door in the Floor”, dirigida en 2004 por Tod Williams que intentaré ver aunque según he podido leer cubre parcialmente el relato.

viernes, 29 de junio de 2012

La noche sugiere, no enseña - Asociación Cultural Sábados Negros


Nuestro buen y querido amigo Manuel Rodríguez –-alma inquieta, curioso nato, innovador convencido, amén de muchas otras cosas-- es el corazón de los “Sábados Negros”. Detrás de este nombre sugerente se esconde una charla-presentación en vivo y en directo, de periodicidad mensual muy dinámica e innovadora, con entrevistas, vídeos, música y personajes invitados que con la excusa de tratar y hablar de la novela negra da cabida a un poco de todo. Desde su primera sesión celebrada en Mayo de 2007 hasta ahora, 54 sesiones con cerca de 100 invitados avalan su trayectoria. Ya están programadas las cuatro sesiones tras el verano, de septiembre a diciembre. Toda la información puede consultarse en su PAGINA-WEB, también referenciada en los enlaces de este blog bajo el título "en pro de la novela negra".

¿Cuál es la definición vigente de libro? Ya tuvimos nuestras disquisiciones en un tema siempre inacabado que dió origen al post titulado ¿Cuál fue el primer libro?. Con independencia de que encaje o no en la definición, el libro, los dos libros, libritos, aquí comentados hoy ocupan un lugar de señorío en mi biblioteca de los libros en papel, la que se ve y se toca. Hablando de innovación, ¿Qué mayor innovación que un NO-CONCURSO literario?. Este libro, con dos ediciones diferentes, es el resultado del no-concurso convocado por la Asociación Cultural Sábados Negros, al que concurrieron veinte relatos cortos de hasta doscientas palabras máximo cada uno. “No hay jurado, no hay premio, no hay ganador o ganadora. La organización compensa a cada participante con dos ejemplares de la edición con la totalidad de los relatos recibidos”. Dos ediciones muy cuidadas y una de ellas sorprendente por su manualidad y por ser numerada. Una joya.

No es posible comentar todos y cada uno de los veinte relatos cortos que podemos encontrar en sus cincuenta y una páginas en una de sus ediciones o cincuenta y cinco en la otra. Relatos cortos, concentrados, de estilo variado, pero que tenían en común, al menos, el punto de partida: una fotografía en blanco y negro de 1931 titulada “La pandilla del gran Alberto” del autor Gyula Halàz, conocido como Brassaï y que lleva la siguiente adenda del autor que sirve de título al libro. “La noche sugiere, no enseña. La noche nos encuentra y nos sorprende por su extrañeza, ella libera en nosotros las fuerzas que, durante el día, son dominadas por la razón.”

Que yo sepa no se ha publicado versión digital de este libro y la edición es de tan sólo 100 ejemplares, por lo que supongo que existirán dificultades para hacerse con alguno. En todo caso, la iniciativa es innovadora la vez que muy interesante. Seguimos con la esperanza de que se repita en años venideros.

Esta es la foto de partida



martes, 26 de junio de 2012

Un cuento de Fitzgerald y una película de Frank Capra.

            El domingo, después de ver El secreto de vivir (1936) de Frank Capra, y quizá porque sus películas parecen un buen cuento, y además bien contado, me entraron ganas de leer uno. Busqué y al final me decidí por El curioso caso de Benjamin Button, de F. Scott Fitzgerald. Hoy he terminado su lectura, y teniendo tan reciente el visionado de la película he empezado a hacer asociaciones: tanto el protagonista de la película de Capra, Mr. Deeds, (interpretado por Gary Cooper) como el protagonista del cuento de Fitzgerald son dos personajes que van a contracorriente. Uno –qué cosas más raras se les ocurren a algunos –decide repartir la herencia que le ha caído en gracia –o en desgracia –entre los más necesitados; el otro porque su reloj biológico va al revés: nace siendo un anciano y según va transcurriendo el tiempo se irá haciendo cada vez más joven, hasta terminar su vida siendo un bebé. (Igual ya han visto la película que hizo David Fincher basándose en este cuento, pero merece la pena leerlo).

            Son dos hombres que no se ajustan a la norma, son diferentes, y como la diferencia siempre suele mirarse con desconfianza y recelo, no les quedará otra que hacer frente a los comentarios malintencionados, a la incomprensión, al verse señalados por miles de dedos, a las burlas, y a los titulares de los periódicos: Mr. Deeds será apodado “El ceniciento”, mientras que Benjamin Button será “El misterioso Hombre de Maryland”. A su alrededor circularán historias inciertas y exageradas, fruto de los rumores. Como dice el narrador que nos cuenta la historia de Benjamin Button: Pero la verdadera historia, como suele ser normal, apenas tuvo difusión.

            Ayer (son más de las 00:00), una colaboradora de este blog, con su post hacía una defensa de la literatura juvenil. Yo doy a la flecha derecha del mando y copio las palabras que dice  Mr. Deeds en el juicio en el que tiene que defender su cordura: Es como si veo a un hombre en una barca cansado de remar y me pide que le lleve, pero hay otro ahogándose. ¿A quién espera que ayude? ¿Al sr. Cedar, que me pide que le lleve? ¿O a esos hombres que se están ahogando? Cualquier niño de diez años respondería correctamente. Mi plan es muy sencillo. Daré a cada familia 4 hectáreas, un caballo, una vaca y semillas. Si la trabajan durante tres años la granja será suya. Si estoy loco por eso,  que me  internen.”

             ¿No parece un fragmento sacado de un cuento de niños? Muchos adultos disfrutamos del cine de Capra. Leemos en dos días y  por primera vez un cuento titulado El curioso caso de Benjamin Button, que al igual que su versión en el cine, nos deja cierta melancolía, y pensamos que no nos hubiera importado leer ese libro con doce años; o ver esas películas con trece. Hay libros y películas que están más allá de la edad.

            También reivindico la literatura juvenil para Niños Grandes. Porque a veces olvidamos con demasiada facilidad lo que cualquier niño de diez años respondería correctamente.
Patricia L.
Gracias al post "pequeños grandes libros".

lunes, 25 de junio de 2012

Pequeños grandes libros


Me gustaría en este post hacer una defensa de la literatura juvenil, en particular de la contemporánea. Cuando leo críticas, posts o artículos sobre libros, en general siempre versan sobre los últimos best seller, biografías, novelas de actualidad u obras clásicas pero en muy pocas ocasiones sobre libros destinados a un público juvenil. Cuando digo juvenil hablo de personajes de más de 12 años o así.  Cuando nosotros teníamos esa edad debíamos conformarnos con alguna serie de autores ingleses o americanos y con los clásicos de siempre. Actualmente hay una oferta inmensa de libros destinados a este tipo de público y yo, no sé si es un sentimiento generalizado, siempre pienso que es literatura fácil de leer, colecciones monotemáticas de vampiros, dragones, ratones y similares. Es cierto que a ellos les gusta y que en mi opinión cualquier libro, bueno, malo o regular fomenta el gusto por la lectura pero es que hay algo más que todo esto. Existen libros que aun escritos para jóvenes son pequeñas obras que cualquier adulto puede leer y disfrutar. El verano pasado me dejé aconsejar por mi hijo mayor y leí los libros que más le habían gustado de la lista obligatoria que le habían puesto en el colegio y he de decir que ninguno me defraudó. Por mencionar algunos títulos: La Catedral de César Mallorquí (yo lo subtitularía ‘Un mini-Pilares de la Tierra‘), El cementerio de los Ingleses de Pasqual Alapont (que nos hizo buscar el susodicho cementerio una mañana a 40º en lo alto del Monte Urgull) y Un Verano sin Francesas de José María Mendiola (fresco y divertido). Podría poner más pero creo que como aperitivo éstos están bien. Os invito a leerlos y a pasar un rato agradable.
El Cementerio de los Ingleses

viernes, 22 de junio de 2012

El ancho mar de los Sargazos, de Jean Rhys.


El ancho mar de los Sargazos, de Jean Rhys.
DEBOLSILLO, Barcelona, 2011, 192 págs.

            Jane Eyre, de Charlote Brontë (1816-1855) probablemente sea uno de los libros que más veces se ha llevado a la  pantalla. La última adaptación la pudimos ver en las salas a finales del año pasado: la joven Jane Eyre estaba interpretada por Mia Wasikowska y el señor Rochester por Michael Fassbender. Pero esta es otra historia, o en todo caso la continuación de la que hoy nos ocupa,  El ancho mar de los Sargazos, de Jean Rhys (1890-1978).

            ¿Pero cómo que Jane Eyre es la continuación de una historia que se publicó ciento diecinueve años después? Muy sencillo: Jean Rhys leyó Jane Eyre en 1940, y fascinada por el libro, cogió a uno de los personajes de la novela, el gran secreto del señor Rochester, que estaba tan bien guardado y encerrado en una habitación, y decidió darle el protagonismo en un libro, El ancho mar de los Sargazos. Si recuerdan, el secreto encerrado no era otro que la mujer que vivía oculta en Thornfield Hall. La primera mujer del señor Rochester,  Bertha Antoinette Mason.
-         ¿Has visto un fantasma?
-         No he visto nada, pero me ha parecido sentir algo.
-         Eso es el fantasma.

            Bertha Antoinnette Mason, el fantasma, dejará de serlo, porque gracias a Jean Rhys tomará la palabra para contarnos quién es y de dónde viene. Se llama Antoinnette Cosway, y nos la encontramos en la tierra en la que ha crecido, en su mundo. Recorremos con ella su infancia en las Antillas, en los tiempos en  los que se pone fin a la esclavitud. Antoinette Cosway es una niña perteneciente a una familia esclavista, una niña criolla descendiente de ingleses. Tras la muerte de su padre, su madre se vuelve a casar en Ciudad Española con el señor Mason, un inglés que les ayudará a salir de la pobreza en la que han caído: En algunos sentidos todo era mejor antes de que él llegase, pese a que nos rescató de la miseria. <<Justo a tiempo.>> Los negros no nos odiaban tanto cuando éramos pobres. Éramos blancos, pero no habíamos huido, y no tardaríamos en morir porque no teníamos dinero. ¿Por qué iban a odiarnos?

            Y en una atmósfera, magistralmente recreada por Jean Rhys, vemos matas de guayaba, plantaciones de cafetales, montañas y ríos; olemos dulces y suaves perfumes, pero también vemos caballos envenenados, incendios, cuchillos, rumores, mentiras, y puertas que se cierran. En definitiva, casas en ruinas rodeadas de rosales. Y este es el mundo en el que crece Antoinette, un mundo por el que el señor Edward Rochester, cuando entre en él, quedará fascinado y horrorizado por igual. ¿Qué le pasó a la madre de Antoinette? ¿Por qué cuentan que se volvió loca? ¿Está muerta o no? Me pregunté cómo se descubre la verdad y ese pensamiento no me llevó a ninguna parte.  Un mundo del que querrá arrancar a Antoinette. Un mundo entre la locura y la lucidez, entre los sueños, la embriaguez y la luz de la luna.

La novela está dividida en tres partes. En la primera, la historia nos la cuenta Antoinette; en la segunda se alternan las voces de Antoinette y del señor Rochester; y en la tercera, la más corta con diferencia,  ya estamos en Inglaterra,  en la mansión del señor Rochester, en Thornfield Hall, y ahí de nuevo, en uno de los espacios de Jane Eyre, nos encontramos con el fantasma de la casa, Bertha Antoinette Mason (para nosotros Antoinette Cosway). Justamente en el momento antes de…. Y hasta aquí, como Mayra Gómez Kemp, puedo leer. 

Antoinette tuvo que esperar ciento diecinueve años y la pluma de Jean Rhys para dejar de ser un fantasma y contarnos su versión. Como podemos leer en uno de los diálogos de El ancho mar de los Sargazos:
-         ¿Hay otra versión?
-         Siempre hay otra versión.


     Seguro que les gustaría conocer  la versión de alguno de los personajes de sus libros favoritos. En mi caso no es otra versión, pero sí me gustaría saber cómo hubiese sido Holden Caulfield, el protagonista de El guardián entre el centeno, en la edad adulta. ¿Cómo se hubiese desenvuelto? En fin, eso que aunque no se haya escrito, también nos gusta imaginar. Los personajes y sus historias no se quedan en el libro tras cerrar sus tapas. Como no se quedó Antoinnette Cosway en Jane Eyre.
Patricia L.

jueves, 21 de junio de 2012

India mon amour – Dominique Lapierre

El pasado 31 de marzo, publiqué este post sobre el autor del libro que ahora comento. Allí ya declaraba mi admiración por él, no ya porque sea un autor de una maravillosa prosa o buenas tramas, que también, sino por su persona, capaz de invertir todo cuanto gana en una causa maravillosa, como es tratar de evitar el hambre en un país que ha mejorado mucho pero donde todavía existe hambruna. Para quien no conozca su vida, este libro le resultará interesantísimo, y le entrarán ganas de comprar todos sus libros, porque sabrá entonces que los derechos de autor de sus libros ‘alimentan’ fundaciones que dan de comer a muchos niños, pero no solo comida, sino, algo mucho más importante, formación. Y hay ejemplos tan emocionantes de niños ‘condenados’ a morir de hambre, que no solo han sobrevivido sino que han llegado a ejercer tareas fundamentales en la vida para millones de personas. El espíritu del libro es describir su propia historia desde que llegó a la India como periodista junto con su compañero Larry Collins, para escribir sobre ese país como ya lo habían hecho con Egipto o Jerusalén. Pero ese conocimiento íntimo de la India, su relación con la Madre Teresa de Calcuta, y tantas otras cosas, cambian su vida, y se integra junto con su mujer, de nombre también Dominique, en el trabajo diario de montar fundaciones para combatir el hambre y formar a tantos niños. Y llevar a efecto ese proverbio indio que dice “Lo que no se da, se pierde”. En resumen, una labor solidaria la de Dominique Lapierre, tan grande, que merece leer este libro, cortito, que alguien puede ver como un libro de viajes, porque describe los paisajes maravillosamente, y vuelvo a recordar que tiene otros muchos estupendos libros, y que su compra siempre ‘aportará’ algo a la maravillosa labor social que ha ejercido, ejerce y ejercerá este gran autor.