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lunes, 15 de julio de 2019

Las claves del Rey. El laberinto de la transición, de Joaquín Bardavío

Joaquín Bardavío, periodista y escritor español nacido en Zaragoza en 1940(?), fue un activo redactor de temas políticos en el diario Madrid en los años sesenta, siendo enviado especial y corresponsal de este diario en numerosos países. Primer director de Colpisa en 1969, tuvo a su cargo entre 1970 y 1973 la jefatura de los servicios informativos de la Presidencia del Gobierno, lo que le permitió conocer de primera mano hechos y personajes de la época. Con motivo del magnicidio de Carrero Blanco en diciembre de 1973, publicó en 1974 su libro «La crisis» al que seguirían posteriormente «El dilema», «Los silencios del Rey» y «Sábado Santo Rojo» que cubrieron un reportaje político de la época de la transición en España. Posteriormente, en 2009, publicó «Crónica de la transición 1973-1978» como una refundición de los anteriores y del que una reseña puede verse en este enlace. El que comentamos hoy, «Las claves del Rey. El laberinto de la transición» fue publicado en 1995 a una cierta distancia de los hechos y con alusiones y referencias a sus otros libros, pero enfocado en la figura del Rey Juan Carlos durante aquellos años. En 1999 y en colaboración con el también periodista y escritor Justino Sinova Garrido publicó «Todo Franco. Franquismo y antifranquismo de la A a la Z», una recopilación exhaustiva de temas y personajes relacionados con el franquismo. 

Aquella muerte súbita, espectacular y salvaje, fue su primer aviso, el primer testimonio colectivo de que los españoles constituíamos un pueblo sereno que tras la perplejidad e indignación de los primeros momentos, supimos reaccionar con la equilibrada cultura de la reflexión. Las Fuerzas Armadas apretaron los dientes, pero no los gatillos. El pueblo manifestó su horror y su asco ante la cobardía.

Es este uno más de los varios libros escritos por este autor alrededor de los personajes y los sucesos de la esa época especial en la España de los años 70 que se conoce como la Transición. Comienza con la muerte en atentado terrorista del almirante Carrero Blanco en 1973, último periodo franquista que finalizaría con la muerte de Franco en 1975. La figura del entonces príncipe Juan Carlos, que sucedería con el título de Rey a Franco empezó a demostrar su importancia en los diferentes sucesos que rodearon la fase final del franquismo y los primeros años de la democracia. Sustituto interino de Franco durante un período antes de su muerte y jefe supremo del Estado a partir de su muerte, las actuaciones de Juan Carlos de Borbón fueron cruciales al contener a las Fuerzas Armadas y rodearse de personajes como Torcuato Fernández Miranda y Adolfo Suárez que con acierto y no sin dificultades culminaron con un éxito, indiscutible en aquellos momentos, un período cuando menos delicado de la historia reciente de España. El libro está enfocado en las actuaciones del Rey en aquellos años, tanto en política interior como exterior finalizando con una comparativa de la formación recibida por ,el mismo y la recibida por su hijo el príncipe Felipe, actual Rey de España tras la abdicación de Juan Carlos.

La noticia causó mayor impacto en la sociedad española que el fallecimiento de Francisco Franco. La muerte del generalísimo se esperaba unos días antes de producirse. La legalización del Partido Comunista pilló por sorpresa a todos los ciudadanos, excepción hecha de un par de docenas de personas que estaban sobre aviso. El partido maldito, el gran demonio que durante casi cuatro décadas había sido la diana de los más furibundos ataques del Régimen, podría codearse con sus más drásticos enemigos.

Releer libros de vez en cuando sobre este tema permite recordar hechos conocidos y aportar algunos matices. Resaltemos que este libro está escrito en 1995 y es un resumen ─focalizado en la figura del Rey─ de otros varios libros de este autor, que por su profesión tenía numerosos contactos nacionales e internacionales y acceso a los hechos de primera mano. Se lee con fluidez y es de destacar su Índice Onomástico al final del mismo, que nos permitirá acceder directamente a hechos en los que participaron multitud de personajes referenciados en el texto. Hay muchos libros sobre este asunto y de otros autores, pero citaré alguno que me parece recomendable y que se han reseñado en este blog como «El triángulo de latransición (*)», de Ana Romero, «La gran desmemoria» de Pilar Urbano o «AdolfoSuárez, la memoria del silencio», de José Ramón Saiz. La lectura de estos asuntos resultará entretenida para aquellos que vivieron esa época y que ahora, en la distancia, pueden resultar reveladores y permiten comprender ciertos aspectos de la realidad actual, muy distinta a la vivida en aquellos años.
 
(*) En realidad se trata de una biografía, muy personal, de Carmen Díez de Rivera Icaza, una gran desconocida cuyo concurso fue vital en los meses del periodo denominado en España «de la Transición». Se acuñó para ella el apodo de «Musa de la Transición» por sus intervenciones, que en muchas ocasiones fueron enfrentamientos, con las otras dos «patas o vértices», a saber, el rey Juan Carlos y Adolfo Suárez.



lunes, 1 de julio de 2019

Itahisa, de Toti Martínez de Lecea

Libro correspondiente a la 28 edición del Club de Lectura de ALQS2D durante el segundo trimestre de 2019.

Esperanza "Toti" Martínez de Lezea García nació en Vitoria-Gasteiz en 1949. Lectora compulsiva a lo largo de toda su vida, en 1998 empezó una extensa carrera literaria con la publicación de “La calle de la judería” teniendo en su haber en la actualidad, 2019, más de veinte obras ambientadas como novela histórica y otras publicaciones infantiles y juveniles. Una de sus obras, «La abadesa» está reseñada en este blog pulsando en este enlace. Sus obras han sido traducidas a varios idiomas. Más información en su muy cuidada página web accesible desde este enlace y también un cuidado booktrailer de este libro «Itahisa» en este enlace.

Ambientada en los comienzos del siglo XIX, Itahisa es una historia de amor entre el vizcaíno Julián de Zautuola y la canaria Itahisa. Julián quería hacer las Américas, pero se le indigestan los vaivenes de la navegación y se tiene que apear del barco en la Orotava, donde comienza a trabajar como talador de árboles para Juan Domingo Pascual, un empresario peculiar que le llega a querer como un hijo y a quién deja toda su herencia. El capataz, Taoro, llega a entablar una gran amistad también con Julián que le introduce en los misterios mágicos de la isla y también en el conocimiento de su hija Itahisa. Los amores entre Julián e Itahisa estarán plagados de inconvenientes por los encontronazos con Juan Francisco González, un poderosos e influente terrateniente canario que se cree el dueño de la isla y de Itahisa. Con el tiempo y con la fortuna heredada, Julián regresa a su pueblo natal, se hace con una casa señorial y se casa con Inexa, una joven casi niña local, iniciando una relación extraña, de absoluta frialdad, en la que solo pretende tener un hijo mientras él hace su vida y sus negocios en la capital, Bilbao. El pasado volverá una y otra vez a Julián, que irá redescubriendo algunas cosas nuevas sobre su vida en la isla y enturbiará sus relaciones familiares y profesionales con numerosos lances.
Julián se dirigió entonces a la sala, separada del comedor por una puerta de vidrios coloreados traídos expresamente dela Real Fábrica de Vidrios y Cristales de la Granja de San Ildefonso y que habían causado la admiración de las pocas personas que los habían visto. Se sentó en una de las dos butacas forradas de raso granate, situadas frente a la gran chimenea que ocupaba casi toda la pared Norte, fijó la mirada en las llamas y, una vez más, su mente retrocedió en el tiempo mientras hacía girar el coñac dentro de la copa.
Especialista en relato histórico, la autora deja un poco de lado en esta novela este aspecto, aunque mantiene sus guiños a la mitología canaria y en menor medida a la vasca. La ambientación de los personajes en la vida de aquella época de finales del XVIII y comienzos del XIX está muy lograda, lo que denota una buena documentación. Aunque en muchas de sus novelas el protagonismo está asignado a las mujeres, aquí el protagonista es hombre, si bien las dos mujeres que entran en su vida, Itahisa e Inexa aparecen como personajes de gran fuerza y con mucho recorrido. Un bonito canto al amor y a la vida en una época convulsa: hay aspectos interesantes que jalonan el relato y puestos a destacar uno de ellos mencionaría la reacción de los paisanos de Julián que no le veían con buenos en un Fuenteovejuna cuando el preboste canario quiere atacarle en su tierra. Un relato muy entretenido y de longitud ajustada, — 304 páginas o 78.185 vocablos—, que dejará poso en el lector y que le animará sin duda a asomarse a otras de las muchas obras de esta autora. En este aspecto, recojo aquí el magnífico comentario, que suscribo palabra por palabra, de Javier Lee a otra de sus obras: «Una escritora digna, pulcra, versátil, con mucho oficio y extensa producción. No es un estilo brillante, pero maneja muy bien las tramas y están bien ambientadas históricamente, sin deslices ni arbitrariedades con un muy estudiado trabajo de documentación».

sábado, 22 de junio de 2019

Lluvia fina, de Luis Landero

Luis Landero nació en Alburquerque, Badajoz, en 1948, en el seno de una familia campesina extremeña, que emigró a Madrid a finales de la década de los cincuenta. A los quince años escribía poemas al mismo tiempo que trabajaba como mecánico en un taller de coches y chico de recados en una tienda de ultramarinos Se licenció en filología hispánica por la Universidad Complutense, ha enseñado literatura en la Escuela de Arte Dramático de Madrid y fue profesor invitado en la Universidad de Yale (Estados Unidos). Se dio a conocer en 1989 con la publicación de «Juegos de la edad tardía» reseñada en este blog en este enlace. La siguieron Caballeros de fortuna (1994), El mágico aprendiz (1998), El guitarrista (2002), Hoy, Júpiter (2007, XV Premio Arzobispo Juan de San Clemente), Retrato de un hombre inmaduro (2010), Absolución (2012), La vida negociable (2012) y la que comentamos hoy, Lluvia fina, publicada recientemente en este mismo año de 2019. Traducido a varias lenguas, Landero es ya uno los nombres esenciales de la narrativa española. Ha escrito además el emotivo ensayo literario Entre líneas: el cuento o la vida (2000), y ha agrupado sus piezas cortas en ¿Cómo le corto el pelo, caballero? (2004). Cuenta con varios premios, entre ellos el Nacional de Literatura en 1990. 

Hoy es jueves. Hace seis días que a Gabriel se le ocurrió organizarle una fiesta a mamá. Una fiesta donde todos pudieran perdonar y expiar sus faltas y errores y donde las ofensas y equívocos del pasado quedaran redimidos al fin.

Ha pasado mucho tiempo sin reunirse todos y con pocos contactos entre ellos cuando Gabriel decide llamar a sus dos hermanas con el propósito de reunirse todos para celebrar el 80 cumpleaños de la madre. Todos guardan historias de rencores inconfesados en sus corazones que se han ido enquistando con el paso de los años. Los preparativos de esta reunión desatan una serie de conversaciones entre los tres hermanos, —Sonia, Andrea y Gabriel— y sus parejas o ex parejas, que propician un vuelco emocional que conmociona sus relaciones con profundas historias escondidas, algunas de ellas contrapuestas. Aurora, la mujer de Gabriel, acaba siendo el eje de las conversaciones, aunque ella también tiene mucho que contar de la relación con su marido. Las palabras van surgiendo como un goteo con el que iremos conociendo las vidas de los integrantes de esta familia y con ellas la historia familiar, desde la infancia de los hijos hasta la actualidad. Tal y como temía Aurora, las antiguas querellas van reapareciendo como una lluvia fina que va llenando poco a poco el vaso de lo comprensible y amenaza con el desbordamiento final.

En tu familia hay que tener muchísimo cuidado con las palabras. En tu familia las palabras nunca son inocentes.

Me he sentido un poco perdido en los prolegómenos del libro tardando un rato en conectar con la historia, pero en la reunión del club de lectura en el la que lo hemos comentado me han dado una clave: tras acabar el libro hay que leer de nuevo el principio para cerrar el círculo, cosa que haré en cuanto publique esta reseña. El relato es la vida misma, una versión de las típicas de cuñados en las cenas de Navidad, que el autor relata con su prosa mágica, nada engolada, con las palabras justas para meter al lector en este apasionante carrusel de historias que desmadejan un pasado familiar que ha enconado unas relaciones prácticamente inexistentes y basadas, primordialmente, en el rencor por las situaciones vividas. Muchos lectores se verán identificados o conocerán situaciones reales perfectamente verosímiles. Lo que compacta el relato es el cuidado andamiaje preparado por el autor para ir construyendo a medida que avanza el relato unos personajes demoledores, algunos de ellos, como Horacio, plagados de miserias, aunque no todos le ven igual. Realismo actual, puro, crudo y duro, muy bien contado, con un lenguaje exquisito sin alharacas ni palabras de más, cuyas 272 páginas o poco más de 63.000 vocablos se leen casi de una sentada.

…hasta que Sonia decidió que ya no quería saber nada del amor, y clausuró para siempre su vida sentimental. La vida era un asco, el amor era un asco, la familia era un asco, los viajes eran también un asco, todo era un asco. Y aun así seguía llamando a Aurora para reafirmarse en sus convicciones y para hurgar en el pasado cada vez con más saña, porque el yermo en que se había convertido su vida tenía…


sábado, 15 de junio de 2019

Las lágrimas de Isis, de Antonio Cabanas

@antoniocabanas Como podemos leer en la propia página web del escritor, Antonio Cabanas, nacido en Las Palmas en los años 50, «ejerció su profesión de piloto como comandante en la compañía Iberia, en la que voló durante 36 años, recorriendo los cinco continentes. Gran humanista y apasionado de la cultura del Antiguo Egipto, de la que es un profundo conocedor, dedica gran parte de su tiempo a investigar y escribir acerca de ella. Ha realizado estudios de egiptología así como de lengua egipcia y escritura jeroglífica, y desde 1990 es miembro de la Asociación Española de Egiptología.» Desde que viera la luz en 2008 «El ladrón de Tumbas», su ópera prima, escrita por afición y desde el corazón, con la que alcanzó un éxito memorable, nuevas publicaciones versando siempre sobre el Egipto Milenario han combinado este mundo y su historia con narraciones de personajes brillantemente construidos por el autor que nos llevan de la mano en un recorrido mágico por algún punto de los tres mil años de historia de esta civilización. Podemos encontrar reseñas en este blog de algunos de sus libros como «El camino de los dioses (2015)» en este enlace, «El secreto el Nilo (2012)» en este enlace,«El hijo del desierto (2010)» en este otro . Otros libros suyos son «El sueño milenario (2008)», «Los secretos de Osiris y otros misterios del antiguo Egipto (2008)», «La conjura del faraón (2008)» y «El ladrón de tumbas (2008)».

Como bien aclara el autor en las postrimerías del libro, estamos ante una reconstrucción novelada de la historia de Hatshepsut, una mujer que desafió desde niña las reglas y tradiciones de Egipto hasta llegar de facto a convertirse en uno de los faraones más poderosos en la XVIII dinastía entre los años 1490 a 1468 a.C.. Construyó numerosos edificios y templos y engrandeció sobremanera el país en una época de gran prosperidad en las cosechas y con numerosas campañas de su ejército que aportaron oro y esclavos. Aunque no está verificado, el autor novela la más que plausible ayuda de su mayordomo, el escriba Senemut, de origen plebeyo pero que estuvo en todo momento a su lado ayudándola a sortear intrigas de la corte e incluso pudiendo ser el padre de sus dos hijas. Constructora de los mayores obeliscos jamás vistos, dejó para la posteridad el templo de «Djeser Djeseru - El sublime de los sublimes o La maravilla de las maravillas», de cuya grandiosidad podemos disfrutar a poco que indaguemos en internet. En este enlace podemos disfrutar de un vídeo en Youtube de treinta minutos sobre la historia de esta reina recomendado en la propia página del autor. 
Ella no podía vivir sin Senenmut, y cuando en las ardientes noches lo sentía dentro de sí, la princesa notaba como ambos iniciaban un viaje que los llevaba lejos, quizá a los Campos del Ialú, donde no existía la intriga, ni la mezquindad de los ambiciosos. Era una barca estelar en la que sus kas huían empujados por el poderoso viento de su amor, y que atravesaba las regiones en las que solo tenían cabida los dioses, donde no había sitio para la maldad, ni para la amenaza de Apofis. Ese era el lugar que les correspondía, el único mundo en el que les sería posible abandonarse a sus caricias, sin importarles todo lo demás. Allí podrían amarse hasta desfallecer, sin que ello importara, pues Hathor los alumbraba.
Desde que en 2008 leyera por primera vez la ópera prima de este autor, «El ladrón de tumbas», soy un incondicional suyo, siendo este el libro que más veces he leído, regalado y recomendado. Han tenido que pasar tres años y medio desde la publicación de su anterior libro para volver a disfrutar con esta fantástica historia, sustentada en una gran labor de documentación y numerosos personajes y hechos reales. Un relato extenso de 824 páginas en la edición impresa y algo más de 231.000 vocablos en la digital hará sin duda las delicias de los lectores con la recreación del ambiente mágico que envuelve el Egipto milenario. El lector irá asimilando progresivamente extraños nombres que no llegará a pronunciar bien pero que irán encajando en el puzle planteado por el autor para engarzar una plausible historia con giros sorprendentes que mantendrán en todo momento las conjeturas del lector en un mundo de dioses, intrigas y amores. La personalidad de la reina-faraón, pero más la de Senenmut, es diseccionada a cuentagotas hasta embelesar al lector con sus planteamientos de futuro para ayudar a conseguir sus fines, ello sin olvidar otros personajes secundarios como Ibu, Neferheru, Nefertari y otros que tienen gran peso en la construcción del relato.

Quizá en algunos momentos la acción resulte lenta y a veces repetitiva, pero aquellos lectores que no quieren que se acabe el libro estarán encantados de recrear una y otra vez las escenas y dejar volar la imaginación. Unas cuantas horas de disfrute asegurado. Como ya se ha comentado, la acostumbrada aclaración del autor sobre lo que es real y las numerosas notas y referencias a lo largo del libro despertarán la curiosidad por indagar más en esta historia y conocer mejor una historia que tuvo lugar hace más de tres mil quinientos años en una cultura muy diferente a la nuestra.