BÚSQUEDAS en este blog

jueves, 27 de agosto de 2015

El trono maldito, de José Luis Corral Lafuente y Antonio Piñero

José Luis Corral es uno de los maestros indiscutibles de la novela histórica en España. Aragonés nacido en Daroca en 1957, es catedrático de Historia Medieval en la universidad de Zaragoza y autor de una treintena de ensayos y novelas algunas de los cuales han sido reseñados en este blog y pueden encontrarse utilizando el buscador. Ha colaborado también en numerosos medios de comunicación y revistas de divulgación, habiendo sido asesor de Ridley Scott en la película "1492. La conquista del paraíso". De entre sus muchas novelas históricas publicadas, destacaría «El salón dorado» como una apreciación personal porque fue la primera que leí hace ya muchos años de este autor y me hizo un incondicional suyo. 

El otro autor, Antonio Piñero, nacido en Chipiona en 1941, es catedrático emérito de Filología Griega y está especializado en la literatura y la historia del cristianismo primitivo, que es el tema central de esta novela. Ha publicado tanto en España como en el extranjero numerosos libros y tratados sobre Jesús de Nazaret, Herodes el Grande y en general todo lo relacionado con el mundo del cristianismo y su nacimiento.

La acción comienza en el año 4 antes de Cristo, cuando muere el rey Herodes el Grande quedando su trono queda vacante. Dos de sus hijos, Antipas y Arquelao, de mujeres distintas, necesitan la aprobación de Roma para hacer efectivo el testamento y ostentar el título de rey de Israel. La vida de estos tetrarcas se va desarrollando bajo la atenta mirada de Augusto, César de Roma y de su legado en Siria que controla los movimientos del indómito pueblo israelita, muy apegado a su religión y cuyas costumbres ancestrales desconciertan a los romanos aunque las respetan en la medida de lo posible. En esto aparece la figura de Jesús de Nazaret que, con sus sermones y sus adictos, es visto como un peligro tanto para romanos como para ciertos sectores del poder judío que traman su detención y muerte en la cruz. Cuando parece que todo va a volver a la normalidad, aparece en escena un tercer hijo de Herodes, Filipo, que hasta entonces no había competido por el trono pero que tiene contactos en Roma y permite prolongar la historia un poco más.

Los autores han conseguido urdir una magnífica trama donde los personajes históricos se mezclan con otros de ficción para dar soporte a una historia entretenida que a base de intrigas, traiciones, bacanales, pasiones, venganzas y todo tipo de artimañas describe con detalle la sociedad de la época en un relato intenso y extenso. El momento histórico es de todos conocido y clave para la historia de la humanidad pero permite conocer aspectos poco conocidos paralelos a la vida de Jesús, cuyos últimos momentos son tratados ampliamente en el libro, aunque se han pasado por alto escenas como el lavado de manos de Pilatos tras dar a elegir al pueblo entre Jesús y Barrabás. Como es corriente en sus libros, el manejo del lenguaje y la prosa acertada de José Luis Corral facilitan sobremanera la lectura y el seguimiento de la historia en la que el lector queda atrapado desde el primer momento. Los ciento setenta y siete mil vocablos en su edición electrónica o las quinientas setenta y seis páginas de su edición impresa pudieran resultar un poco extensos para algún tipo de lectores lo que no ha sido mi caso porque he disfrutado una vez más con este tipo de relatos que nos brinda este autor. Entiendo que el concurso del otro autor, Antonio Piñero, ha aportado al libro su extenso y preciso conocimiento sobre la historia desarrollada, que está complementada con mapas y árboles genealógicos de sus principales personajes así como un apéndice cronológico que nos ilustra sobre los hechos más destacados de ese primer medio siglo de nuestra era. Mencionaré el personaje secundario de Hipódamo, jefe de la policía y cuya trayectoria y psicología están muy bien conseguidas, a mi entender, en el libro.

jueves, 13 de agosto de 2015

Pacto de lealtad, de Gonzalo Giner

@GonzaloGiner, madrileño nacido en 1962, veterinario licenciado en 1985 por la Universidad Complutense de Madrid, se lanzó a la aventura literaria en 2005 con su primer libro titulado «La cuarta alianza», con la que obtuvo un notable éxito, que se consolidó en 2008 con su «El sanador de caballos», con la que alcanzó cotas muy favorables de la crítica y los lectores, aunque anteriormente, en 2006, había visto la luz «El secreto de la logia». Desde entonces su autor continua presente con otros libros como «El jinete del silencio», publicado en 2011 y este que nos ocupa.

Es esta la historia de un perro, Campeón, un can sin pedigrí, que participó activamente en el frente en la guerra civil española. Su dueño, Andrés Urgazi, es teniente de la legión y está participando en las escaramuzas que tuvieron lugar en Asturias en épocas inmediatamente anteriores a la Guerra Civil. Pero la verdadera protagonista es Zoe Urgazi, hermana de Andrés, casada con un militar que le obligó a abandonar su verdadera ilusión en la vida, al dejar por su matrimonio la carrera de veterinaria en segundo año, una carrera casi vedada a las mujeres en aquellos tiempos. En muy poco tiempo, la vida de Zoe dará un giro de ciento ochenta grados, al morir su marido en la contienda asturiana y ser desahuciada del palacete madrileño en el que vivía por la familia de su marido. El padre de Zoe, veterinario muy calificado, se halla preso en la cárcel de Salamanca y muy enfermo. Zoe se ve abocada a malvivir sin dinero y sin trabajo en un cuartucho de alquiler en uno de los barrios más pobres de Madrid, donde llega a ser acosada por el amante de su casera, lo que marcará diversas épocas de su vida. En este sinvivir, Andrés es trasladado a su cuartel de la legión en el norte de África, donde tiene lugar un giro fundamental en sus dedicaciones, por lo que se ve obligado a dejar a su perro, Campeón, con su hermana Zoe, a la que llama cariñosamente «la canija». Una amiga de Zoe propicia el encuentro con Max, un suizo director de la Cruz Roja internacional que está creando en Madrid una unidad canina para servicios sanitarios. El primer trabajo de Zoe le lleva a conocer a Dorothy, una americana que adiestra pastores alemanes en una finca situada en la suiza localidad de Vevey. Allí empezará a disfrutar de su verdadera ilusión como veterinaria especializada en perros y también conocerá a Luther, un reputado veterinario alemán especialista en perros, que se ve forzado bajo amenazas a trabajar para los mandamases de la cúpula nazi en el adiestramiento de perros de ataque para los campos de concentración y la búsqueda y recuperación de una raza de perros alemanes perdida: los bullenbeisser. De vuelta a Madrid, Zoe desarrolla su trabajo con pulcritud y a satisfacción de Max cuando se declara la Guerra en julio de 1936. Diversas vicisitudes tendrán lugar en las vidas de Zoe y Andrés así como de Luther, relacionadas con los sucesos derivados de la guerra y la intervención de tropas alemanas en la contienda. Al final, el destino de Luther y Zoe confluirá en una cabaña perdida en el Pirineo y les llevará a participar con sus perros en la guerra de forma indirecta bajo la incesante búsqueda de los alemanes que tratan de encontrar a Luther a toda costa.

La lectura de este libro deja constancia en todo momento de la ilusión del autor por su profesión de veterinario, a la vez que nos ofrece sus conocimientos de forma accesible como ya hiciera en el mundo de los caballos en los otros dos libros suyos que he leído: «El sanador de caballos» y «El jinete del silencio». La historia está admirable y respetuosamente ambientada en esa época dramática de los años treinta del siglo pasado, donde en España tenía lugar la Guerra Civil y en Alemania se experimentaba el nacimiento y auge del nazismo. El engarce de la historia novelada con los hechos reales es muy plausible y está admirablemente conseguido dentro de un profundo respeto por unos y otros. La novela ensalza el ancestral pacto del perro con el hombre, incluso en ambientes convulsos como los descritos. Sin prodigarse más de lo necesario en términos profesionales veterinarios, los conocimientos que adquirimos son muy interesantes a la vez que la psicología de los personajes, no solo de los protagonistas, sino de muchos otros, está muy bien conseguida. La novela se sigue con mucha facilidad, en una lectura muy agradable, hasta llegar a enganchar al lector que no podrá dejarla hasta el final. La acción y la emoción están garantizadas en esta historia de relaciones entre humanos y perros, al tiempo que habremos aprendido numerosos detalles del mundo de los canes y de la historia de España.

sábado, 8 de agosto de 2015

La chica del tren, de Paula Hawkins

Poco he podido averiguar sobre la biografía de Paula Hawkins, autora de este libro. Nació en Zimbabwe y a sus diecisiete años se trasladó a Londres, en 1989, ciudad en la que reside actualmente. Es periodista y colabora con una gran variedad de medios de comunicación y publicaciones, siendo «La chica del tren» su opera prima en el mundo del thriller. Con anterioridad había escrito algunas novelas de corte romántico.

Contada en forma de diario y con saltos en el tiempo, la protagonista es Rachel, situada en un eje triangular, formado por Anna y Megan, alrededor de un hombre, Tom, ex marido de Rachel y actual pareja de Anna. Estos son prácticamente todos los personajes de la novela aunque aparecen otros secundarios de forma fugaz como Evie, hija de Tom y Anna, dos inspectores de policía, Scott, el marido de Megan y Cathy, su arrendadora. Rachel lleva una vida desordenada tras haber perdido su marido y su trabajo por, entre otras causas, su afición a la bebida en grado extremo. Vive casi de la caridad de su madre y quiere hacer creer a su casera que continúa trabajando, por lo que todas las mañanas ejerce de «commuter» para desplazarse en tren a su supuesto trabajo, aunque pasa el día deambulando por las calles o en bibliotecas o espacios públicos. Desde el tren, que para casi siempre en un semáforo, contempla su antigua casa y las de sus vecinos al discurrir la vía paralela a la calle donde residía. Se forma en su mente historias de sus vecinos llegando a dudar con el tiempo y tras alguna borrachera, si sus recuerdos de las mismas son verdad o por el contrario sueños. Emocionalmente enganchada todavía a su ex marido, Tom, resulta muy impertinente a la actual esposa de este, Anna, habiendo protagonizado alguna escena embarazosa al entrar de forma descontrolada en su casa e incluso llegarse a llevar en brazos a Evie, la hija de Ana y Tom. En esto, Megan desaparece y Rachel mezcla los recuerdos y las realidades interviniendo activamente con sus verdades y sus mentiras, lo que llega a exasperar a todos y especialmente a los inspectores de policía que llegan a estar bastante hartos de ella. Al final, Megan, que estaba embarazada, aparece asesinada y enterrada en un bosque cercano. Rachel empieza a descubrir que algunas cosas que parecían sueños en una noche de locura y borrachera podían tener visos de realidad y, contra todo y contra todos, ata cabos, dando un giro inesperado a los acontecimientos…

En verano me gusta traicionar mi eterna lista de lecturas programadas y optar por alguna inesperada sacada de las listas de éxitos que proliferan por doquier. Este libro, «La chica del tren» estaba el tercero en una de las listas consultadas y todavía sigo pensando que fue lo que llamó mi atención para poner ojos a su lectura: quizá mi antiguo pasado como viajero de tren durante muchos años en mis desplazamientos al trabajo. Las tres cuartas partes iniciales he estado tentado continuamente de abandonar su lectura. No me convencían ni su vocabulario, si su redacción o vaya Vd. a saber si es por motivo de la traducción, su estructura, su formato en forma de diario, sus saltos en el tiempo… Hasta no adentrarme en la cuarta parte del libro no le encontrado algunos resplandores, en su trama, pero tampoco como para tirar cohetes. Su fama en numerosos países del mundo supongo que será por algo, pero yo no sabría explicar por qué. Lo único que le puedo reconocer es un final elaborado y plausible en sus planteamientos, poco previsible al menos en mi caso, pero eso no justifica invertir setenta y cinco mil vocablos de los ciento cuatro mil que contiene en establecer la base y los perfiles de los personajes y sus actuaciones. Con bastante menos y quizá con más claridad y limpieza se podría haber conseguido, aunque siempre puede haber lectores a los que les gusten estos juegos de despiste, lo que no es mi caso. Los ingredientes son los clásicos de las relaciones personales, los matrimonios, las infidelidades y todas esas miserias de la vida diaria de las personas.

Recomendado en las listas de varios periódicos y de varios países, lo siento, pero no entra en mis oraciones y no lo recomendaría. La autora puede apuntar maneras para sus próximas publicaciones, en las que ha anunciado estar trabajando, pero a mi modesto entender debería cuidar mucho más la redacción y la estructura que como ya digo, en mi caso me han incitado casi de forma continua a abandonar la lectura. Le reconozco un cierto mérito en el planteamiento final y hasta quizá en su desarrollo, pero poco más.

miércoles, 15 de julio de 2015

A flor de piel - Javier Moro


@javiermoro123 es un gran escritor que ya nos ha dejado maravillosas novelas de las que hemos disfrutado en los últimos años, en este blog solo se ha reseñado una de ellas, El Imperio eres tú, en la que nos ilustró con una historia no muy conocida, la vida de la realeza brasileña.
En esta ocasión nos vuelve a relatar otro aspecto histórico desgraciadamente desconocido y que constituyó un hito de heroicidad y de espíritu solidario que hoy apreciamos en todo su esplendor y que la historia se encargó de nublar y no darle la grandísima importancia que tuvo.
A principios del siglo XIX en el Imperio español no se pone el sol, pero existe una enfermedad, la viruela, que asola a muchos territorios y los Virreyes que los gobiernan se quejan de que esta enfermedad está causando muchas bajas entre la ‘mano de obra’ que necesitan para enriquecerse y mantener el gran Imperio español. Un inglés ha descubierto la vacuna contra la viruela y un alicantino de buena familia, Francisco Xavier Balmis, que decidió en su día emprender una aventura en el nuevo mundo precisamente para convertirse en médico, encuentra en la posibilidad de realizar una campaña de vacunación en el nuevo mundo, una forma de alcanzar la gloria. Balmis, con una personalidad un tanto extravagante, también tiene bondad y piensa en la gran acción solidaria que emprende, pero su egocentrismo le guiaba especialmente con el objetivo de que se le reconociera como un héroe.

Balmis se pone en contacto con el rey Carlos IV y le expone su plan, el rey no ve solo en el viaje la cuestión económica que supondría ayudar a sus virreyes para no perder mano de obra, sino, como buen rey, ayudar a sus súbditos y tratar de que la terrible enfermedad pueda salvar muchas vidas. Se organiza el viaje con todos los parabienes y órdenes de su majestad para que el proyecto sea factible. La vacunación requiere que en la corbeta en la que partirán del puerto de La Coruña, vayan niños a los que se vaya vacunando y al cabo de unos días extraer de ellos el material para vacunar a otros sin poder perder el ciclo, ya que la materia original de la vacunación solo proviene de vacas del norte de Europa y las vacas no pueden viajar en el barco. Parten de Madrid con niños de exclusas y en La Coruña, en otra exclusa, consiguen nuevos niños para asegurarse poder llegar al nuevo mundo con la vacuna ‘disponible’. Y en La Coruña aparece el personaje central de la novela, Isabel Chendal, de la que ya el autor antes nos ha contado su vida, y que será la encargada de que los niños rebeldes puedan llegar y cumplir su misión.

No quiero profundizar más en la historia, si acaso hablar de algunos otros personajes importantes como el ayudante de Balmis, el catalán de Cervera Josep Salvany, enfermo pero absolutamente dedicado a la causa solidaria que le llevó a emprender la aventura, el Virrey de la Nueva España (México), Iturrigaray, que tanto nos recuerda a los episodios de corruptelas que aún ahora vemos por doquier, y como representante de la iglesia, al obispo de Puebla, Ricardo María Rodríguez del Fresnillo, que fue también un personaje importantísimo en la vida de Isabel, protagonista principal de la historia, una luchadora que asombra a cuantos con ella se relacionan, que la ayudan a resolver los muchos problemas con los que tiene que enfrentarse y que emociona a cuantos conocemos ahora la historia de esta gran mujer, que fue un personaje real.


En resumen, una novela fantástica, que se lee muy bien y que me reafirma en seguir leyendo todo lo que escriba este autor, que profundiza en la historia para que los comunes conozcamos las verdades que otros no supieron explicar.

martes, 14 de julio de 2015

El legado del tiempo, de Michael Cox

Michael Cox es un autor británico fallecido en 2009 que nos legó apenas dos obras literarias tardías, que vieron la luz en 2006 y 2008 con motivo de un cáncer que le descubrieron en 2004 y que le impulsó a escribir una historia a la que llevaba cerca de treinta años dándole vueltas. «El legado del tiempo» es la continuación de su otro libro titulado «El significado de la noche» reseñado en este blog. Alguna biografía y recopilaciones de cuentos menos conocidas conforman su bibliografía. Falleció en Londres en 2009, con 60 años, víctima de un raro cáncer vascular.

Los hechos narrados en esta novela tienen lugar en 1876. La señorita Esperanza Gorst, Alice, nacida en París, queda huérfana de ambos padres ingleses desde niña y al cargo de una amiga de su madre, madame de l’Orme, que junto con un caballero, mr. Thornahaugh, la crían con enorme cariño y dedicación. A sus dieciocho años y en medio de un gran secretismo, es enviada a Inglaterra, a la mansión de Evenwood, residencia de lady Tansor, con unos antecedentes falsos muy bien construidos y con el encargo de convertirse en su criada personal y ganarse su amistad incondicional. Este empleo choca con la formación de Esperanza que asiste sorprendida a esta nueva faceta de su vida creyendo a pies juntillas los designios de su cuidadora, que la advierte que es el eje central de una «Gran Misión» de la que irá recibiendo consignas más adelante. Aunque sus objetivos siguen desconocidos por un tiempo, Esperanza se gana día a día la confianza de lady Tansor hasta convertirse en su dama de compañía, si bien despierta los recelos de todos por sus maneras refinadas, impropias de una sirvienta y que no consigue ocultar del todo. A pesar de haberse casado y tener dos hijos, la viuda Lady Tansor, de soltera Emily Carteret, sigue enamorada de su primer prometido, Phoebus Daunt, que fue asesinado hace años en extrañas circunstancias en el transcurso de una fiesta en Londres en la que precisamente se anunciaba su compromiso. La vida de lady Tansor, una mujer caprichosa, voluble y muy exigente, tiene muchas cuestiones poco claras y ella y sus amistades ocultan sucesos importantes de su pasado, cuestiones que levantan las sospechas de Esperanza. Poco a poco, Esperanza va conociendo los entresijos de la mansión y de todos sus moradores, mientras va atando cabos al descubrir hechos y documentos al tiempo que va siendo informada con cuentagotas de su misión, que la relaciona directamente con una complicada trama de traición, asesinatos y misterios que tienen que ver con ella mucho más de lo que parecía en un principio. El retrato de todos los personajes, especialmente de Emily y Esperanza va cogiendo forma a medida que avanza la novela, así como del resto de personajes, muchos de ellos del pasado, hasta un desenlace más o menos esperado pero que atraviesa muchos vericuetos y enredos con los que al autor mantiene la atención del lector y estimula su capacidad de asombro con giros insospechados, algunos a última hora y totalmente imprevisibles.

En mi opinión y aunque no sea estrictamente necesario, es muy conveniente leer con anterioridad la otra novela de este autor, «El significado de la noche», de la que como hemos dicho esta es una continuación. Gran parte de los hechos narrados se comprenden mejor con la lectura anterior, tanto que bien pudieran haber constituido una sola novela y de hecho mi recomendación es leer las dos de un tirón para poder disfrutar del relato en toda su grandiosidad; había leído la primera parte hace años y cuando comencé a leer la segunda me di cuenta de que determinados aspectos se me escapaban, lo que me llevó a leer de nuevo la primera con gran satisfacción.

Las escenas principales tienen lugar en el campo, en Everwood y sus alrededores, pero se alternan con sucesos en Londres principalmente y algunos otros en Francia, Islas Canarias, Islas Azores o Florencia. 712 páginas en su edición impresa conteniendo algo más de ciento noventa mil vocablos. El autor vuelve a utilizar diversos formatos tales como cartas, diarios, confidencias, libros y otros para ambientar de modo magistral el relato y jalonar los saltos en el tiempo que son continuos en la novela, a la par que muy atractivos para el lector, que se imbuye en la trama y es invitado a aventurar el desarrollo del relato. Pudiera estar cargada de vocablos y adolecer de un ritmo algo lento, pero eso dependerá de cada lector y de sus gustos: en mi caso nada de esto ha ocurrido. El recorrido de los personajes, no solo de las dos mujeres protagonistas, sino de gran parte de los demás, algunos de ellos ya fallecidos, está muy logrado y resulta interesante, entretejiendo pensamientos y realidades, presente y pasado, de forma que la definición de las personalidades queda perfectamente establecida. Muertes, caballeros de la nobleza y los negocios y gente barriobajera, amores, traiciones, intrigas, trampas, herencias, relaciones… muchos componentes en dosis justas que se entremezcla para construir una historia, quizá algo barroca, que va creciendo en intensidad y emoción y sin duda se hará un hueco entre las preferencias de los lectores.

El ambiente de la Inglaterra victoriana de finales del siglo XIX ante nuestros ojos plasmado de forma tan vívida que nos parece estará estar deambulando por la mansión de Evenwood y sus alrededores. Lenguaje cuidado perfectamente entendible, la traducción al menos. Altamente recomendable.

miércoles, 1 de julio de 2015

El significado de la noche, de Michael Cox

Michael Cox, nacido en 1948 en Northamptonshire fue un biógrafo, novelista y músico británico que se licenció en literatura inglesa en Cambridge. Llegó a editar discos de música rock para pasar después al mundo editorial y a su faceta de escritor. Debido a un cáncer que le sobrevino en 2004, comenzó a perder la vista y fue un detonante para ponerse por fin a escribir esta novela, en la que llevaba pensando una treintena de años. En 2006 se hizo realidad «El significado de la noche». Dos años más tarde, en 2008, publicó «El legado del tiempo», una especie de secuela que heredó la ambientación y escenarios de su primera obra. Alguna biografía y recopilaciones de cuentos conforman su bibliografía. A los 60 años, en 2009, falleció en Londres víctima de un raro cáncer vascular.

Dos personajes principales son la base de la novela: Phoebus Daunt de una parte y Edward Glyver o Glaphtorn o Duport de otra. Predestinados a encontrarse en sus aspiraciones en la vida, coinciden en tiempos de su formación universitaria cuando Phoebus humilla a Edward, jurando este llevar a cabo su venganza de una forma lenta y obsesiva, sin importarle la espera. A modo de entrenamiento, Edward comete un asesinato en una persona anónima, comenzando así sus peripecias como empleado y ayudante de una conocida firma de abogados en la que se especializa en trabajos no muy limpios o legales. En sus tres facetas que se corresponden con los tres apellidos que utiliza, se relaciona con todos los mundos posibles, desde la nobleza a lo más bajo. Aunque nacido sin padre, poco a poco va descubriendo aspectos que le ligan a Lord Tansor con un cierto parentesco no demostrado que encona el enfrentamiento con el propio Phoebus por la sucesión y la herencia. Personajes y escenarios de la alta alcurnia británica y de los bajos fondos de Londres se entremezclan en una sinfonía de hechos, situaciones y ambientes que van entretejiendo una historia y un final apasionante.

Leí este libro por primera vez hace ocho años, en 2007, por la recomendación de un familiar que me lo puso en las manos y me conminó a su lectura casi por obligación. De considerable tamaño, con más de 650 páginas albergando más de 203.000 vocablos, es uno de esos libros a los que se le encuentran nuevos resplandores con su relectura, que ha venido motivada esta vez al ser elegido como libro del segundo trimestre del Club de Lectura de este blog de A leer que son 2 días.

Primorosamente ambientado, lugares y personas, en la época victoriana de la primera mitad del siglo XIX en Londres y campiña, desarrolla una trama muy bien entretejida, plausible, con un relato vívido y ajustado, que mantiene muy alto el interés, salvo en los primeros momentos. Los saltos adelante y atrás, la mezcla de relatos en primera persona con cartas, manuscritos y libros, y así como una excelente documentación de la época, especialmente en libros y encuadernaciones de calidad, hacen de él una lectura muy recomendable. Quizá algunos lectores encuentren un inconveniente en su extensión, al recrearse el autor en amplias descripciones sobre personajes y escenas, pero para gustos hay colores y habrá sin duda lectores, es mi caso, que disfruten de esta extensión e incluso reclamen más detalles.

«…es una fabulosa historia de crímenes, engaños, amor y venganza en la Inglaterra victoriana»

Un libro de esos cinco que me llevaría a una isla desierta, una narración atrayente y seductora, brillante e inteligente, a la altura de otros autores de renombre en obras de este tipo. Un novela para saborearla y leerla sin prisa, para recrearse en la complejidad de su historia, para dejar volar la imaginación en los sórdidos ambientes de Londres o en la glamorosa finca de Evenwood, para descubrir la psicología de sus personajes y que a buen seguro no nos dejará indiferentes, en uno u otro sentido. Un autor bastante desconocido que yo he puesto entre mis preferidos.

Ahora me queda una duda para investigar. Al leer «Desde hacía un par de días soplaba un viento muy fuerte, y la lluvia había convertido las carreteras y los senderos de los alrededores en auténticos lodazales» me rechina el término «carreteras» al tener en cuenta que estamos situados en 1821. ¿Había carreteras en esa época o eran solo caminos?


domingo, 21 de junio de 2015

Ama de casa sale de compras (de 9 a 12 a.m.), Elisa Cotarelo

@ElisaCotarelo es una autora asturiana natural de Vegadeo aunque residente en Vigo desde hace algunos años. Licenciada en Ciencias Policiales, ha estado en activo como inspectora de policía durante más de veinte años pero una enfermedad grave provocó su retirada forzosa con lo que sus dedicaciones principales han pasado a ser su familia y su afición por la lectura y la escritura. «Ama de casa sale de compras» es su segundo libro auto publicado tras «El peligro de llamarse Nerea» que vio la luz en 2013 y cuya reseña en este blog puede accederse haciendo clic en este enlace.

Un joven matrimonio hereda un piso en Valladolid y decide hacer una reforma en una de las habitaciones, eliminando un armario empotrado para dar más espacio de juego a su hijo pequeño. Cuando los albañiles meten la piqueta para derribar el armario, aparece un doble fondo con el cadáver momificado de un hombre de mediana edad. El piso había estado alquilado en los últimos diez años a diversos inquilinos —estudiantes, un corredor de seguros y una pareja— de forma personal por la propietaria, una anciana que cobraba en efectivo y sin ningún tipo de contrato. El inspector Alfredo Vega se ve inmerso en su primera investigación criminal en un caso cuyas huellas han quedado diluidas por el paso del tiempo. La única «documentación» encontrada en el cadáver es un anuncio de prensa con un teléfono de un contacto bajo un texto que dice «Ama de casa sale de compras de 9 a 12 a.m.».Todos los hechos ocurren en los diez primeros meses de 2013 y son narrados de forma directa por el Alfredo que ya antes de empezar nos informa que se encuentra suspendido de empleo y sueldo sin manifestar las causas. Los hechos se suceden de forma vertiginosa principalmente en la ciudad de Valladolid, donde ha aparecido el cadáver, con ramificaciones a Peñafiel y Madrid. Alfredo y su equipo de investigadores van siguiendo pistas y atando cabos hablando con vecinos, amigos, familiares, compañeros de trabajo y empresas, y llegando a identificar el cadáver y a unas primeras conclusiones que parecen definitivas al poner a la persona presuntamente responsable a disposición judicial e ingresarla en prisión. Pero nada es como parece y se producen nuevos giros situacionales, entre ellos los inimaginables que provocan la suspensión del inspector, que revuelven el asunto hasta llegar a una conclusión final que lógicamente no podemos desvelar y que aún admite una vuelta de tuerca final poco esperada por el lector.

Un libro trepidante para los amantes de la novela negra y las tramas policíacas que no tiene nada que desmerecer a otros más contrastados y con más fama del panorama nacional en los que pienso pero no cito para no crear suspicacias. De un tamaño a tener en cuenta, sus 441 páginas, estimadas, ya que se trata de una publicación digital, contienen cerca de 160.000 vocablos, reales, que nos brindan una lectura larga y muy entretenida en la que la autora ha volcado, sin duda, todos sus conocimientos y experiencias en el mundillo de la policía, los jueces y sus procedimientos y entresijos. El extraño título del libro, al menos para mí en los primeros momentos, queda perfectamente aclarado y me ha hecho auto calificarme como un simple por no caer en ello. Una enseñanza que me ha quedado.

Me han sorprendido gratamente varias cuestiones. Una de ellas es el perfil psicológico que la autora va trazando de la decena de personajes que conforman el eje de la novela, entregando poco a poco diferentes sucesos que van construyendo su personalidad: se trata de personales normales pero que quedan perfectamente dibujadas, ya sea un vecino, un compañero, el portero de un edificio señorial en Madrid  o el encargado de seguridad de unos grandes almacenes. Otra sorpresa grata es la profusión de diálogos, que conforman gran parte de la novela y a los que la autora se entrega sin miedo y con profusión, logrando unas conversaciones muy verosímiles, fáciles de seguir y que van dejando el poso necesario en el lector para meterle en el desarrollo de la trama con naturalidad, sin aspavientos y sin forzar la situación. Por último, el hecho de que la narración esté realizada en primera persona por uno de los principales protagonistas, el inspector Alfredo Vega, no deja de tener sus dificultades, que han sido resueltas brillantemente por la autora. Otro hecho que queremos destacar es el que a pesar de ser una auto publicación realizada por la propia autora, las erratas detectadas son mínimas, perfectamente asumibles y que supongo corregirá en breve ya que se las hemos hecho llegar y la magia de las publicaciones electrónicas permite una corrección que sería imposible en libros en papel.

En este segundo libro la autora ha dado un salto cualitativo hacia adelante, puliendo algunos aspectos del relato que se comentaron respecto de su primer libro. Dada su profesión y sus conocimientos en estos asuntos, suponemos que la autora seguirá deleitándonos con nuevas historias que entrarán en competencia con las primeras figuras de la novela negra española: desde este blog le animamos a ello. Aún no ha llegado el verano y estamos un buen libro, muy recomendable para estas fechas que hará las delicias de los aficionados a la novela negra con una historia perfectamente verosímil, muy actual, de personajes cercanos que podemos identificar a nuestro alrededor, muy bien planteada y desarrollada con saltos adelante y atrás en el tiempo perfectamente controlados por la autora. Los que conozcan las ciudades de Valladolid y de Madrid obtendrán un recorrido extra por algunas de sus calles y parques más emblemáticos. Y si tenemos en cuenta su precio de 0,99 euros en Amazon, no se pueden obtener más horas de entretenimiento asegurado por menos cantidad de dinero.