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domingo, 20 de septiembre de 2015

Una pasión rusa, de Reyes Monforte

@Reyes_Monforte «Una pasión rusa» es la reciente publicación de Reyes Monforte, periodista y escritora madrileña de edad celosamente guardada que se ha movido en el mundo de la radio y la televisión como colaboradora y directora de varios programas en varias cadenas a los largo de los últimos años. Uno de sus mayores éxitos lo alcanzó en Onda Cero dirigiendo el programa nocturno «País de locos». En su faceta de escritora son de destacar sus libros relacionados con el mundo árabe desde «Un burka por amor» a «Besos de arena» pasando por «La infiel»  así como «Amor cruel» y «La rosa escondida» con otra temática.. Colabora actualmente con el diario La Razón. Por este libro ha obtenido, en su XIV edición, el premio de Novela Histórica Alfonso X El Sabio que promueve la editorial Espasa.

Según refiere la propia autora en una entrevista, la contemplación fortuita de una placa conmemorativa en la fachada de la casa sita en el número cuatro de la madrileña calle de Bárbara de Braganza le hizo indagar en la vida de Lina Codina, topándose con una historia apasionante que ha dado lugar a este libro. La placa reza así «En esta casa nació Lina Prokófiev (Carolina Codina Nemiskaya) 1897-1989. Cantante y esposa del compositor Serguéi Prokófiev».

Como ya hiciera esta autora en otras novelas, un breve apunte en los prolegómenos de la novela nos informa claramente del final de la misma, por lo que no es impertinente revelar aquí su sinopsis completa. Carolina «Lina» Codina Nemysskaya fue hija del tenor catalán Juan Codina y la cantante rusa Olga Nemivskaia. Nació en Madrid en 1891 y llegó a vivir noventa y un años, cuarenta de los cuales conforman el eje de la historia narrada, desde que conoció al músico Serguéi Prokófiev en Nueva York en 1918, momento en el que arranca la historia, hasta su liberación del Gulag en 1958. La niñez y adolescencia de Lina transcurrieron en Nueva York, donde destacó desde muy pronto en el dominio de varios idiomas y en el desarrollo de una exquisita sensibilidad artística, especialmente en lo referente a la música. Bella y elegante, adelantada a su tiempo y ciudadana del mundo, quería llegar a ser cantante de ópera cuando conoció a través de una amiga al compositor ruso Serguéi Prokófiev con ocasión de un recital en el Aeolian Hall. La vida de Lina quedó unida a él para siempre pues renunció prácticamente a su carrera como cantante para desvivirse por atender y seguir a su amor por todas partes, Viviendo en París contrajeron matrimonio y nacieron sus dos hijos, Sviatoslav y Oleg. Las autoridades rusas hicieron lo imposible ofreciendo toda clase de facilidades para convencer al compositor de que se afincara en Moscú, donde arrastró a Lina en una de las decisiones peores de su vida pues se cruzó en su camino Mira Mendelssohn, una estudiante de literatura de la que Serguéi se encaprichó en 1938 y con la que se casó en 1948 sin llegar a divorciarse de Lina, cosas de la justicia soviética de entonces. Abandonada por su marido y al ser este declarado enemigo del pueblo, fue condenada y desterrada en uno de los campos de concentración del Gulag, donde ella, acostumbrada a una vida intensa de cultura y relaciones, acabó sufriendo los mayores castigos y vejaciones que persona humana puede soportar. Reestudiado su caso tras la muerte de Stalin, fue liberada en 1956 consignando en sus expediente la escueta frase de «No existe hecho delictivo». De vuelta a Moscú, consiguió reunir de nuevo su familia al acudir con sus dos hijos ante la tumba de Serguéi, que por ironías del destino había fallecido con una diferencia de menos de una hora con el temible Stalin, origen y causa de todos los males de la protagonista. Como un apéndice de la novela podemos encontrar un resumen de las vivencias posteriores de Lina Codina, que vivió treinta y un años más que no están contemplados en la novela. En 1974, con ayuda internacional y no sin problemas, consiguió abandonar definitivamente la Unión Soviética y se trasladó a vivir a Londres, donde recuperó su intensa vida de relaciones y se consagró a perpetuar la memoria y la obra de su marido hasta su muerte en 1989 a la edad de noventa y un años.

La novela es un recorrido por hechos históricos de la primera mitad del siglo XX en escenarios principalmente de Nueva York, París y Moscú. En palabras de la autora, «El amor mueve al mundo más que el dinero. Las mayores locuras son las que se hacen por amor» y ella nos demuestra en esta y otras novelas su gran facilidad para plasmarlo en historias, donde la psicología de los personajes, especialmente los femeninos, queda reflejada forma brillante. Con los diálogos justos y las descripciones precisas y contenidas, es gratificante seguir el relato porque el lector asiste en primera fila a las escenas, desarrolladas con sencillez y maestría sin recurrir a engrosar artificialmente los episodios sin por ello escamotearles un universo rico en matices que hace las delicias del lector. Desde el glamour de las recepciones y bailes en embajadas, los conciertos o las fiestas con personajes conocidos del siglo XX como Hemingway, Boris Pasternak, Coco Chanel, Picasso, García Lorca o Costeau entre otros a las escenas de maltrato en la temible Lubianka y posteriormente en los campos del Gulag, el relato es interesante y enriquecedor, sugiriendo su transformación en imágenes con suma facilidad, lo cual no es nuevo por otra parte en esta autora que domina con maestría el andamiaje y la escenografía de sus novelas.

Novela histórica y Reyes Monforte, todo un un tándem. Como digo, un agradable paseo al recorrer la senda de los cerca de 195.000 vocablos contenidos en sus 592 páginas donde la palabra más utilizada, como no podía ser de otra manera, es Lina, en 1.084 ocasiones, seguida de Serguéi que se emplea 760 veces. Como curiosidad, una vez acabada la lectura me cuesta decir correctamente el apellido del protagonista, teniéndolo que pensar para poner la sílaba «fi» después de «Prokó» y eso que aparece reflejada 407 ocasiones. Para las personas interesadas, un análisis pormenorizado de los vocablos estará disponible por un tiempo en este enlace .

Algunas frases entresacadas, excepto la última que no es del libro pero sí del entorno :
«Pour vivre heureux, vivons cachés» («Para vivir feliz, uno debe ocultarse»).

«La vida puede ser maravillosa si no dejas nunca de luchar»
Todos los días le regalaban la capacidad de descubrir algo nuevo.

Tú no lo sabes, pero en la tierra de tu madre hacen unos dulces exquisitos llamados churros, que tienen forma de lazo, al menos en Madrid, y se colocan en una ristra parecida a esta. Están hechos con una masa de harina de trigo y agua, se fríen en aceite y suelen tomarse con un buen tazón de chocolate espeso. Están deliciosos. Le dije a tu padre que los probara cuando fue a Madrid a dar un concierto. Y me hizo caso. Era un tiempo en el que aún me hacía caso. —Sviatoslav sonreía y la mueca contagiaba a su madre—. Te prometo que algún día te llevaré a probarlos.

La preocupación de la mayoría de los presos no era morir, sino la manera de hacerlo. El problema no era la muerte sino el camino recorrido hasta llegar a ella.

Es el sol de los lobos (refiriéndose a la luna).
«Un conejo ruso emigra a Finlandia y cuando le preguntan la razón, él dice que en Rusia están matando camellos. “Pero tú no eres un camello”, le dicen. Y el pobre conejo responde: “Ya, ¡pero a ver cómo lo demuestro!”».

«La vida puede ser difícil cuando te han mimado mucho. Su vida fue una fiesta hasta que alguien apagó la luz».

miércoles, 9 de septiembre de 2015

El fango. Cuarenta años de corrupción en España, de Baltasar Garzón


Baltasar Garzón, jaenés nacido en 1955 en la localidad de Torres, hijo de familia humilde, se inició en los estudios en los seminarios de Baeza y Jaén, acabando licenciado en derecho en 1979 por la universidad de Sevilla. Casado y con tres hijos, comenzó la carrera judicial en 1981 y llegó a magistrado de la Audiencia Nacional en donde permaneció hasta 2010, dirigiendo operaciones de gran calado en temas de narcotráfico y terrorismo entre otros. También ha realizado actuaciones en temas de Derechos Humanos, algunas de las cuales le han granjeado enemistades que al final han contribuido a su expulsión del mundo de la judicatura, inhabilitado de forma poco clara por acusaciones de prevaricación y cohecho en el todavía activo caso «Gürtel» con más de setenta imputados, la gran mayoría de ellos miembros del partido en el Gobierno de la Nación. Luchador incansable dentro y fuera de nuestras fronteras, preside la Fundación Internacional Baltasar Garzón, FIBGAR, claro referente mundial en asuntos de defensa de los Derechos Humanos. Participante y colaborador activo en numerosas actividades de todo tipo a lo largo y ancho del mundo, ha escrito varios libros entre los que podemos destacar «Cuento de Navidad, es posible un mundo diferente (2002)», «La lucha contra el terrorismo y sus límites (2006)», «El alma de los verdugos (2007)», «La línea del horizonte (2008)», y «La fuerza de la razón (2011)». Es doctor Honoris Causa por más de una treintena de universidades de todo el mundo y participó activamente en la política española en 1993 encuadrado como independiente en las listas del PSOE, llegando a ser delegado del gobierno en el Plan Nacional sobre Drogas y diputado aunque un año escaso por coherencia con sus planteamientos. Por todo ello es un personaje admirado por unos y odiado por otros según los intereses que persiga cada cual.

Como se indica en su portada, el libro es un recorrido por los numerosos casos de corrupción ocurridos en los últimos cuarenta años en España. Desde los MATESA, FILESA, Gal o RUMASA, pasando por los de Roldán o de "El pocero" hasta los más recientes Gürtel o Tarjetas black. Este libro, publicado en este año 2015 y por tanto de rabiosa actualidad, contiene una descripción detallada de la casuística y las personas o entidades implicadas, estructurado en diferentes capítulos según el ámbito, como pueden ser Policía, Judicatura, Finanzas, Iglesia, Partidos Políticos, etc. etc. Delitos de todo tipo tales como prevaricación, cohecho, tráfico de influencias, malversación de caudales públicos, fraude a la Administración Pública, falsedad documental, delitos contra la Hacienda Pública, blanqueo de capitales, estafa procesal en grado de tentativa, apropiación indebida o asociación ilícita en el ámbito de la contratación desfilan machaconamente por sus páginas una y otra vez. Sin descender a los numerosísimos episodios digamos menores que escapan al ámbito de esta obra, los casos tratados permiten hacerse al lector una idea clara de los tratamientos ocurridos y como los procesos se han ido diluyendo en el tiempo hasta quedar en nada o en poco y para muy pocos o ninguno de los implicados. Al final el autor se moja con una serie de recomendaciones concretas sobre acciones a tomar, en las que por desgracia el uso del condicional, se debería, habría que…, es frecuente. Los lectores ya entrados en años recordarán uno por uno todos los casos tratados en amplio ensayo de seiscientas ocho páginas en su edición impresa que contienen doscientos dieciséis mil seiscientos ochenta y siete vocablos de los que los más utilizados son, como no podía ser de otra manera, «caso» en ochocientas veinticinco ocasiones o «corrupción» que aparece setecientas diecisiete veces.

Se trata de un libro duro, extenso e intenso, que describe con pelos y señales la corrupción que ha contaminado y sigue cercenando los cimientos de la reciente democracia española. Dado el tratamiento que se ha dado y se sigue dando a los numerosos casos que proliferan en toda la geografía nacional, la podredumbre sigue socavando estos cimientos con fuerza e intensidad dada la sensación de impunidad que anima a los personajes del mundo de la política, las finanzas, la empresa o los estamentos públicos a bordear la legalidad y sobre todo la ética para utilizar todos los medios a su alcance en aras de obtener provechos para sí o sus familiares o allegados. Fango es poco para describir la maraña de casos, los que se conocen, que según la documentación del libro mantienen una constancia en el tiempo con independencia de gobiernos de uno u otro signo o situaciones económicas. La lectura pudiera resultar por momentos tediosa dada la gran cantidad de datos contenidos en sus páginas, algunos de ellos repetitivos y técnicos, para los que el autor se ha servido del servicio de documentación de la FIBGAR según manifiesta en sus agradecimientos finales. Los escándalos son numerosos y pocas o ninguna vez se saldan con la restitución de lo sustraído que queda en los bolsillos del infractor para llevar una vida regalada mientras se jacta de sus actos cuando no se ríe a mandíbula batiente de todos los mortales. Recordemos, por citar un caso, el asunto llamado de las «tarjetas black» de Bankia que todavía colea y que visto lo visto no ha costado nada, por ahora, a los beneficiados y sí la expulsión de otro juez, Elpidio Silva, por atreverse a meter en la cárcel en dos ocasiones a la cabeza principal del asunto. Mucho nos tememos que estos episodios de fango y guano, por qué no emplear la castellana «mierda», continuarán porque no aprendemos de la historia y no hay una voluntad real de luchar contra estas prácticas deleznables. El popular «ponme donde haya que ya me encargo yo de cogerlo» se sigue al pie de la letra por cada vez más personas y en más estamentos y ámbitos.

Y a continuación, algunas perlas entresacadas de sus páginas, en las que los resaltes en negrita son cosecha particular.

Aunque no puede considerarse endémica, podríamos decir que la corrupción sí es, al menos, un modus vivendi de muchos cargos públicos de España.

Este libro nace con la intención de ser un necesario recordatorio, un ejercicio obligatorio de reflexión que nos pone frente a la cruel realidad de cómo la corrupción que crece, se acepta y se consolida en el franquismo, termina por afianzarse en nuestro país tras una Transición demasiado benévola y una democracia tan permisiva como favorable con quienes sistemáticamente han traicionado la confianza del pueblo con mil trampas y aprovechamientos, hasta el punto de poder afirmar que hasta ahora la corrupción no ha sido combatida a fondo desde ningún sector, ni ha existido voluntad política de limpiar el fango que inunda las instituciones y muchos sectores de la sociedad española.

«No hay riqueza inocente», como dice Rafael Chirbes en su novela “Crematorio”, probablemente el retrato más fiel y descarnado de la realidad de las relaciones entre los ayuntamientos, el desarrollo urbanístico, los constructores y la corrupción..

Un sistema que permite que parentescos o amistades sean una palanca, jamás será un país serio.

En España son ancestrales el amiguismo, el enchufismo, el servilismo o el sometimiento en función del favor que te hagan o que pidas. La deuda, no de gratitud, sino de interés, te marca para siempre. Antiguamente, se pedía al señorito o terrateniente, al señor cura, al político de turno y al empresario opulento que controlaba la economía o las finanzas.

La desmesura de los gastos del señor Blesa con dinero que no era suyo es paradigmática por su zafiedad y descaro.

Pero el desprecio por dicha causa está en la base de todos estos comportamientos. De momento, lo que han conseguido es que la comunidad social haya perdido la confianza institucional, y recuperarla es muy difícil.

el dinero ha degradado a las instituciones y que muchos representantes políticos se han hundido en el fango de la corrupción

Es tiempo de la revolución de la indignación activa.

…el futuro no se puede construir sin tomar como base lo que nos enseñó el pasado.

En la aplicación de la ley no debe hallarse venganza ni pasión. Tanto mal haces a la comunidad, tanto habrás de pagar. En las religiones existe, sin embargo, un elemento suplementario, la moral religiosa.

El creyente y el ateo han visto durante siglos a la Iglesia predicar con la letra y la palabra, pero no siempre con los hechos. Independientemente de los casos de pureza, entrega y altruismo de misioneros, párrocos y creyentes practicantes, la Iglesia católica tiene que soportar la pesada losa que supone la contradicción del que no hace ni piensa lo que dice.

Era raro no ver que los abogados «engrasaban» los procedimientos para que se adelantaran, para que avanzaran de posición y el embargo se hiciera con carácter preferente respecto a otro, con lo cual se inscribía antes en el registro de la propiedad y el acreedor disponía a partir de ese momento,

…doble vara de medir que nos lleva a reflexionar sobre la independencia de nuestro Tribunal Supremo y los efectos que estas resoluciones arbitrarias pueden tener sobre ese Estado de derecho que dice defender. No debe olvidarse, en un libro como éste, que en el cambio de criterio de la fiscalía concurría un pequeño cambio. Cuando la fiscalía estuvo de acuerdo conmigo tanto en la investigación como en el juicio, el fiscal general del Estado era Cándido Conde-Pumpido, y cuando Narváez emitió su informe ya había sido nombrado por el Partido Popular el nuevo fiscal general, Eduardo Torres-Dulce.

«Cuanto más corrupta una sociedad, más numerosas las leyes». EDWARD PAUL ABBEY

«Colgamos a los ladrones de poca monta, pero a los grandes ladrones los elegimos para cargos públicos». ESOPO

«Locura es repetir lo mismo una y otra vez y esperar resultados distintos»  ALBERT EINSTEI.

Nuestro sistema político favorece la consolidación de la corrupción. El hecho de que no existan límites de mandatos electorales puede convertir la política, como ya hemos dicho, en una profesión y en un reparto de puestos como medio de vida para siempre. La permanencia por un máximo de dos legislaturas airearía los órganos del Legislativo y del Ejecutivo.

En este sentido, merece especial atención la campaña «Restarting the Future»…


Es ese modelo el que hay que combatir, y para ello no pueden continuar al timón aquellos que han provocado el hundimiento. Se precisa un corte profundo, quirúrgico, para acabar con todos aquellos que nos han conducido a esta situación o lo han consentido o disfrutado, y eso sólo lo puede hacer el pueblo.


jueves, 27 de agosto de 2015

El trono maldito, de José Luis Corral Lafuente y Antonio Piñero

José Luis Corral es uno de los maestros indiscutibles de la novela histórica en España. Aragonés nacido en Daroca en 1957, es catedrático de Historia Medieval en la universidad de Zaragoza y autor de una treintena de ensayos y novelas algunas de los cuales han sido reseñados en este blog y pueden encontrarse utilizando el buscador. Ha colaborado también en numerosos medios de comunicación y revistas de divulgación, habiendo sido asesor de Ridley Scott en la película "1492. La conquista del paraíso". De entre sus muchas novelas históricas publicadas, destacaría «El salón dorado» como una apreciación personal porque fue la primera que leí hace ya muchos años de este autor y me hizo un incondicional suyo. 

El otro autor, Antonio Piñero, nacido en Chipiona en 1941, es catedrático emérito de Filología Griega y está especializado en la literatura y la historia del cristianismo primitivo, que es el tema central de esta novela. Ha publicado tanto en España como en el extranjero numerosos libros y tratados sobre Jesús de Nazaret, Herodes el Grande y en general todo lo relacionado con el mundo del cristianismo y su nacimiento.

La acción comienza en el año 4 antes de Cristo, cuando muere el rey Herodes el Grande quedando su trono queda vacante. Dos de sus hijos, Antipas y Arquelao, de mujeres distintas, necesitan la aprobación de Roma para hacer efectivo el testamento y ostentar el título de rey de Israel. La vida de estos tetrarcas se va desarrollando bajo la atenta mirada de Augusto, César de Roma y de su legado en Siria que controla los movimientos del indómito pueblo israelita, muy apegado a su religión y cuyas costumbres ancestrales desconciertan a los romanos aunque las respetan en la medida de lo posible. En esto aparece la figura de Jesús de Nazaret que, con sus sermones y sus adictos, es visto como un peligro tanto para romanos como para ciertos sectores del poder judío que traman su detención y muerte en la cruz. Cuando parece que todo va a volver a la normalidad, aparece en escena un tercer hijo de Herodes, Filipo, que hasta entonces no había competido por el trono pero que tiene contactos en Roma y permite prolongar la historia un poco más.

Los autores han conseguido urdir una magnífica trama donde los personajes históricos se mezclan con otros de ficción para dar soporte a una historia entretenida que a base de intrigas, traiciones, bacanales, pasiones, venganzas y todo tipo de artimañas describe con detalle la sociedad de la época en un relato intenso y extenso. El momento histórico es de todos conocido y clave para la historia de la humanidad pero permite conocer aspectos poco conocidos paralelos a la vida de Jesús, cuyos últimos momentos son tratados ampliamente en el libro, aunque se han pasado por alto escenas como el lavado de manos de Pilatos tras dar a elegir al pueblo entre Jesús y Barrabás. Como es corriente en sus libros, el manejo del lenguaje y la prosa acertada de José Luis Corral facilitan sobremanera la lectura y el seguimiento de la historia en la que el lector queda atrapado desde el primer momento. Los ciento setenta y siete mil vocablos en su edición electrónica o las quinientas setenta y seis páginas de su edición impresa pudieran resultar un poco extensos para algún tipo de lectores lo que no ha sido mi caso porque he disfrutado una vez más con este tipo de relatos que nos brinda este autor. Entiendo que el concurso del otro autor, Antonio Piñero, ha aportado al libro su extenso y preciso conocimiento sobre la historia desarrollada, que está complementada con mapas y árboles genealógicos de sus principales personajes así como un apéndice cronológico que nos ilustra sobre los hechos más destacados de ese primer medio siglo de nuestra era. Mencionaré el personaje secundario de Hipódamo, jefe de la policía y cuya trayectoria y psicología están muy bien conseguidas, a mi entender, en el libro.

jueves, 13 de agosto de 2015

Pacto de lealtad, de Gonzalo Giner

@GonzaloGiner, madrileño nacido en 1962, veterinario licenciado en 1985 por la Universidad Complutense de Madrid, se lanzó a la aventura literaria en 2005 con su primer libro titulado «La cuarta alianza», con la que obtuvo un notable éxito, que se consolidó en 2008 con su «El sanador de caballos», con la que alcanzó cotas muy favorables de la crítica y los lectores, aunque anteriormente, en 2006, había visto la luz «El secreto de la logia». Desde entonces su autor continua presente con otros libros como «El jinete del silencio», publicado en 2011 y este que nos ocupa.

Es esta la historia de un perro, Campeón, un can sin pedigrí, que participó activamente en el frente en la guerra civil española. Su dueño, Andrés Urgazi, es teniente de la legión y está participando en las escaramuzas que tuvieron lugar en Asturias en épocas inmediatamente anteriores a la Guerra Civil. Pero la verdadera protagonista es Zoe Urgazi, hermana de Andrés, casada con un militar que le obligó a abandonar su verdadera ilusión en la vida, al dejar por su matrimonio la carrera de veterinaria en segundo año, una carrera casi vedada a las mujeres en aquellos tiempos. En muy poco tiempo, la vida de Zoe dará un giro de ciento ochenta grados, al morir su marido en la contienda asturiana y ser desahuciada del palacete madrileño en el que vivía por la familia de su marido. El padre de Zoe, veterinario muy calificado, se halla preso en la cárcel de Salamanca y muy enfermo. Zoe se ve abocada a malvivir sin dinero y sin trabajo en un cuartucho de alquiler en uno de los barrios más pobres de Madrid, donde llega a ser acosada por el amante de su casera, lo que marcará diversas épocas de su vida. En este sinvivir, Andrés es trasladado a su cuartel de la legión en el norte de África, donde tiene lugar un giro fundamental en sus dedicaciones, por lo que se ve obligado a dejar a su perro, Campeón, con su hermana Zoe, a la que llama cariñosamente «la canija». Una amiga de Zoe propicia el encuentro con Max, un suizo director de la Cruz Roja internacional que está creando en Madrid una unidad canina para servicios sanitarios. El primer trabajo de Zoe le lleva a conocer a Dorothy, una americana que adiestra pastores alemanes en una finca situada en la suiza localidad de Vevey. Allí empezará a disfrutar de su verdadera ilusión como veterinaria especializada en perros y también conocerá a Luther, un reputado veterinario alemán especialista en perros, que se ve forzado bajo amenazas a trabajar para los mandamases de la cúpula nazi en el adiestramiento de perros de ataque para los campos de concentración y la búsqueda y recuperación de una raza de perros alemanes perdida: los bullenbeisser. De vuelta a Madrid, Zoe desarrolla su trabajo con pulcritud y a satisfacción de Max cuando se declara la Guerra en julio de 1936. Diversas vicisitudes tendrán lugar en las vidas de Zoe y Andrés así como de Luther, relacionadas con los sucesos derivados de la guerra y la intervención de tropas alemanas en la contienda. Al final, el destino de Luther y Zoe confluirá en una cabaña perdida en el Pirineo y les llevará a participar con sus perros en la guerra de forma indirecta bajo la incesante búsqueda de los alemanes que tratan de encontrar a Luther a toda costa.

La lectura de este libro deja constancia en todo momento de la ilusión del autor por su profesión de veterinario, a la vez que nos ofrece sus conocimientos de forma accesible como ya hiciera en el mundo de los caballos en los otros dos libros suyos que he leído: «El sanador de caballos» y «El jinete del silencio». La historia está admirable y respetuosamente ambientada en esa época dramática de los años treinta del siglo pasado, donde en España tenía lugar la Guerra Civil y en Alemania se experimentaba el nacimiento y auge del nazismo. El engarce de la historia novelada con los hechos reales es muy plausible y está admirablemente conseguido dentro de un profundo respeto por unos y otros. La novela ensalza el ancestral pacto del perro con el hombre, incluso en ambientes convulsos como los descritos. Sin prodigarse más de lo necesario en términos profesionales veterinarios, los conocimientos que adquirimos son muy interesantes a la vez que la psicología de los personajes, no solo de los protagonistas, sino de muchos otros, está muy bien conseguida. La novela se sigue con mucha facilidad, en una lectura muy agradable, hasta llegar a enganchar al lector que no podrá dejarla hasta el final. La acción y la emoción están garantizadas en esta historia de relaciones entre humanos y perros, al tiempo que habremos aprendido numerosos detalles del mundo de los canes y de la historia de España.

sábado, 8 de agosto de 2015

La chica del tren, de Paula Hawkins

Poco he podido averiguar sobre la biografía de Paula Hawkins, autora de este libro. Nació en Zimbabwe y a sus diecisiete años se trasladó a Londres, en 1989, ciudad en la que reside actualmente. Es periodista y colabora con una gran variedad de medios de comunicación y publicaciones, siendo «La chica del tren» su opera prima en el mundo del thriller. Con anterioridad había escrito algunas novelas de corte romántico.

Contada en forma de diario y con saltos en el tiempo, la protagonista es Rachel, situada en un eje triangular, formado por Anna y Megan, alrededor de un hombre, Tom, ex marido de Rachel y actual pareja de Anna. Estos son prácticamente todos los personajes de la novela aunque aparecen otros secundarios de forma fugaz como Evie, hija de Tom y Anna, dos inspectores de policía, Scott, el marido de Megan y Cathy, su arrendadora. Rachel lleva una vida desordenada tras haber perdido su marido y su trabajo por, entre otras causas, su afición a la bebida en grado extremo. Vive casi de la caridad de su madre y quiere hacer creer a su casera que continúa trabajando, por lo que todas las mañanas ejerce de «commuter» para desplazarse en tren a su supuesto trabajo, aunque pasa el día deambulando por las calles o en bibliotecas o espacios públicos. Desde el tren, que para casi siempre en un semáforo, contempla su antigua casa y las de sus vecinos al discurrir la vía paralela a la calle donde residía. Se forma en su mente historias de sus vecinos llegando a dudar con el tiempo y tras alguna borrachera, si sus recuerdos de las mismas son verdad o por el contrario sueños. Emocionalmente enganchada todavía a su ex marido, Tom, resulta muy impertinente a la actual esposa de este, Anna, habiendo protagonizado alguna escena embarazosa al entrar de forma descontrolada en su casa e incluso llegarse a llevar en brazos a Evie, la hija de Ana y Tom. En esto, Megan desaparece y Rachel mezcla los recuerdos y las realidades interviniendo activamente con sus verdades y sus mentiras, lo que llega a exasperar a todos y especialmente a los inspectores de policía que llegan a estar bastante hartos de ella. Al final, Megan, que estaba embarazada, aparece asesinada y enterrada en un bosque cercano. Rachel empieza a descubrir que algunas cosas que parecían sueños en una noche de locura y borrachera podían tener visos de realidad y, contra todo y contra todos, ata cabos, dando un giro inesperado a los acontecimientos…

En verano me gusta traicionar mi eterna lista de lecturas programadas y optar por alguna inesperada sacada de las listas de éxitos que proliferan por doquier. Este libro, «La chica del tren» estaba el tercero en una de las listas consultadas y todavía sigo pensando que fue lo que llamó mi atención para poner ojos a su lectura: quizá mi antiguo pasado como viajero de tren durante muchos años en mis desplazamientos al trabajo. Las tres cuartas partes iniciales he estado tentado continuamente de abandonar su lectura. No me convencían ni su vocabulario, si su redacción o vaya Vd. a saber si es por motivo de la traducción, su estructura, su formato en forma de diario, sus saltos en el tiempo… Hasta no adentrarme en la cuarta parte del libro no le encontrado algunos resplandores, en su trama, pero tampoco como para tirar cohetes. Su fama en numerosos países del mundo supongo que será por algo, pero yo no sabría explicar por qué. Lo único que le puedo reconocer es un final elaborado y plausible en sus planteamientos, poco previsible al menos en mi caso, pero eso no justifica invertir setenta y cinco mil vocablos de los ciento cuatro mil que contiene en establecer la base y los perfiles de los personajes y sus actuaciones. Con bastante menos y quizá con más claridad y limpieza se podría haber conseguido, aunque siempre puede haber lectores a los que les gusten estos juegos de despiste, lo que no es mi caso. Los ingredientes son los clásicos de las relaciones personales, los matrimonios, las infidelidades y todas esas miserias de la vida diaria de las personas.

Recomendado en las listas de varios periódicos y de varios países, lo siento, pero no entra en mis oraciones y no lo recomendaría. La autora puede apuntar maneras para sus próximas publicaciones, en las que ha anunciado estar trabajando, pero a mi modesto entender debería cuidar mucho más la redacción y la estructura que como ya digo, en mi caso me han incitado casi de forma continua a abandonar la lectura. Le reconozco un cierto mérito en el planteamiento final y hasta quizá en su desarrollo, pero poco más.

miércoles, 15 de julio de 2015

A flor de piel - Javier Moro


@javiermoro123 es un gran escritor que ya nos ha dejado maravillosas novelas de las que hemos disfrutado en los últimos años, en este blog solo se ha reseñado una de ellas, El Imperio eres tú, en la que nos ilustró con una historia no muy conocida, la vida de la realeza brasileña.
En esta ocasión nos vuelve a relatar otro aspecto histórico desgraciadamente desconocido y que constituyó un hito de heroicidad y de espíritu solidario que hoy apreciamos en todo su esplendor y que la historia se encargó de nublar y no darle la grandísima importancia que tuvo.
A principios del siglo XIX en el Imperio español no se pone el sol, pero existe una enfermedad, la viruela, que asola a muchos territorios y los Virreyes que los gobiernan se quejan de que esta enfermedad está causando muchas bajas entre la ‘mano de obra’ que necesitan para enriquecerse y mantener el gran Imperio español. Un inglés ha descubierto la vacuna contra la viruela y un alicantino de buena familia, Francisco Xavier Balmis, que decidió en su día emprender una aventura en el nuevo mundo precisamente para convertirse en médico, encuentra en la posibilidad de realizar una campaña de vacunación en el nuevo mundo, una forma de alcanzar la gloria. Balmis, con una personalidad un tanto extravagante, también tiene bondad y piensa en la gran acción solidaria que emprende, pero su egocentrismo le guiaba especialmente con el objetivo de que se le reconociera como un héroe.

Balmis se pone en contacto con el rey Carlos IV y le expone su plan, el rey no ve solo en el viaje la cuestión económica que supondría ayudar a sus virreyes para no perder mano de obra, sino, como buen rey, ayudar a sus súbditos y tratar de que la terrible enfermedad pueda salvar muchas vidas. Se organiza el viaje con todos los parabienes y órdenes de su majestad para que el proyecto sea factible. La vacunación requiere que en la corbeta en la que partirán del puerto de La Coruña, vayan niños a los que se vaya vacunando y al cabo de unos días extraer de ellos el material para vacunar a otros sin poder perder el ciclo, ya que la materia original de la vacunación solo proviene de vacas del norte de Europa y las vacas no pueden viajar en el barco. Parten de Madrid con niños de exclusas y en La Coruña, en otra exclusa, consiguen nuevos niños para asegurarse poder llegar al nuevo mundo con la vacuna ‘disponible’. Y en La Coruña aparece el personaje central de la novela, Isabel Chendal, de la que ya el autor antes nos ha contado su vida, y que será la encargada de que los niños rebeldes puedan llegar y cumplir su misión.

No quiero profundizar más en la historia, si acaso hablar de algunos otros personajes importantes como el ayudante de Balmis, el catalán de Cervera Josep Salvany, enfermo pero absolutamente dedicado a la causa solidaria que le llevó a emprender la aventura, el Virrey de la Nueva España (México), Iturrigaray, que tanto nos recuerda a los episodios de corruptelas que aún ahora vemos por doquier, y como representante de la iglesia, al obispo de Puebla, Ricardo María Rodríguez del Fresnillo, que fue también un personaje importantísimo en la vida de Isabel, protagonista principal de la historia, una luchadora que asombra a cuantos con ella se relacionan, que la ayudan a resolver los muchos problemas con los que tiene que enfrentarse y que emociona a cuantos conocemos ahora la historia de esta gran mujer, que fue un personaje real.


En resumen, una novela fantástica, que se lee muy bien y que me reafirma en seguir leyendo todo lo que escriba este autor, que profundiza en la historia para que los comunes conozcamos las verdades que otros no supieron explicar.

martes, 14 de julio de 2015

El legado del tiempo, de Michael Cox

Michael Cox es un autor británico fallecido en 2009 que nos legó apenas dos obras literarias tardías, que vieron la luz en 2006 y 2008 con motivo de un cáncer que le descubrieron en 2004 y que le impulsó a escribir una historia a la que llevaba cerca de treinta años dándole vueltas. «El legado del tiempo» es la continuación de su otro libro titulado «El significado de la noche» reseñado en este blog. Alguna biografía y recopilaciones de cuentos menos conocidas conforman su bibliografía. Falleció en Londres en 2009, con 60 años, víctima de un raro cáncer vascular.

Los hechos narrados en esta novela tienen lugar en 1876. La señorita Esperanza Gorst, Alice, nacida en París, queda huérfana de ambos padres ingleses desde niña y al cargo de una amiga de su madre, madame de l’Orme, que junto con un caballero, mr. Thornahaugh, la crían con enorme cariño y dedicación. A sus dieciocho años y en medio de un gran secretismo, es enviada a Inglaterra, a la mansión de Evenwood, residencia de lady Tansor, con unos antecedentes falsos muy bien construidos y con el encargo de convertirse en su criada personal y ganarse su amistad incondicional. Este empleo choca con la formación de Esperanza que asiste sorprendida a esta nueva faceta de su vida creyendo a pies juntillas los designios de su cuidadora, que la advierte que es el eje central de una «Gran Misión» de la que irá recibiendo consignas más adelante. Aunque sus objetivos siguen desconocidos por un tiempo, Esperanza se gana día a día la confianza de lady Tansor hasta convertirse en su dama de compañía, si bien despierta los recelos de todos por sus maneras refinadas, impropias de una sirvienta y que no consigue ocultar del todo. A pesar de haberse casado y tener dos hijos, la viuda Lady Tansor, de soltera Emily Carteret, sigue enamorada de su primer prometido, Phoebus Daunt, que fue asesinado hace años en extrañas circunstancias en el transcurso de una fiesta en Londres en la que precisamente se anunciaba su compromiso. La vida de lady Tansor, una mujer caprichosa, voluble y muy exigente, tiene muchas cuestiones poco claras y ella y sus amistades ocultan sucesos importantes de su pasado, cuestiones que levantan las sospechas de Esperanza. Poco a poco, Esperanza va conociendo los entresijos de la mansión y de todos sus moradores, mientras va atando cabos al descubrir hechos y documentos al tiempo que va siendo informada con cuentagotas de su misión, que la relaciona directamente con una complicada trama de traición, asesinatos y misterios que tienen que ver con ella mucho más de lo que parecía en un principio. El retrato de todos los personajes, especialmente de Emily y Esperanza va cogiendo forma a medida que avanza la novela, así como del resto de personajes, muchos de ellos del pasado, hasta un desenlace más o menos esperado pero que atraviesa muchos vericuetos y enredos con los que al autor mantiene la atención del lector y estimula su capacidad de asombro con giros insospechados, algunos a última hora y totalmente imprevisibles.

En mi opinión y aunque no sea estrictamente necesario, es muy conveniente leer con anterioridad la otra novela de este autor, «El significado de la noche», de la que como hemos dicho esta es una continuación. Gran parte de los hechos narrados se comprenden mejor con la lectura anterior, tanto que bien pudieran haber constituido una sola novela y de hecho mi recomendación es leer las dos de un tirón para poder disfrutar del relato en toda su grandiosidad; había leído la primera parte hace años y cuando comencé a leer la segunda me di cuenta de que determinados aspectos se me escapaban, lo que me llevó a leer de nuevo la primera con gran satisfacción.

Las escenas principales tienen lugar en el campo, en Everwood y sus alrededores, pero se alternan con sucesos en Londres principalmente y algunos otros en Francia, Islas Canarias, Islas Azores o Florencia. 712 páginas en su edición impresa conteniendo algo más de ciento noventa mil vocablos. El autor vuelve a utilizar diversos formatos tales como cartas, diarios, confidencias, libros y otros para ambientar de modo magistral el relato y jalonar los saltos en el tiempo que son continuos en la novela, a la par que muy atractivos para el lector, que se imbuye en la trama y es invitado a aventurar el desarrollo del relato. Pudiera estar cargada de vocablos y adolecer de un ritmo algo lento, pero eso dependerá de cada lector y de sus gustos: en mi caso nada de esto ha ocurrido. El recorrido de los personajes, no solo de las dos mujeres protagonistas, sino de gran parte de los demás, algunos de ellos ya fallecidos, está muy logrado y resulta interesante, entretejiendo pensamientos y realidades, presente y pasado, de forma que la definición de las personalidades queda perfectamente establecida. Muertes, caballeros de la nobleza y los negocios y gente barriobajera, amores, traiciones, intrigas, trampas, herencias, relaciones… muchos componentes en dosis justas que se entremezcla para construir una historia, quizá algo barroca, que va creciendo en intensidad y emoción y sin duda se hará un hueco entre las preferencias de los lectores.

El ambiente de la Inglaterra victoriana de finales del siglo XIX ante nuestros ojos plasmado de forma tan vívida que nos parece estará estar deambulando por la mansión de Evenwood y sus alrededores. Lenguaje cuidado perfectamente entendible, la traducción al menos. Altamente recomendable.