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lunes, 16 de noviembre de 2015

Ready player one, de Ernest Cline

Ernest Cline, norteamericano nacido en 1972 en Ashland, Ohio, autor de este su primer libro encuadrado dentro del género de la ciencia ficción, es aficionado desde muy pequeño al mundillo de los ordenadores y de las videoconsolas. Recientemente, en julio de este año, y dentro de este mismo género ha publicado su segundo libro titulado «Armada».

La historia plasmada es este libro es la vida de un muchacho, Wade Watts, que tiene lugar en el año 2.044 y que vive más tiempo en su mundo virtual, a través de la aplicación “Oasis”, que en el mundo real, por otra parte nada atractivo al carecer de padres y vivir con una tía en una caravana ubicada en una torre de ellas en un escenario del futuro que cada lector irá construyendo a medida que su imaginación se lo permita. La tía, que cambia de novio cada muy poco tiempo solo se ocupa de hacerle la vida imposible y sustraerle sus pertenencias, entre ellas ordenadores que encuentra y pone en marcha para cambiarlas por comida o bebida. Un conocido y ricachón empresario de videojuegos, de nombre Halliday, ha dispuesto a su muerte que su herencia íntegra pasará a manos de aquel que logre descifrar su último juego y vaya resolviendo, virtualmente, todas las trampas y trucos inimaginables, posibles e imposibles, hasta encontrar el llamado «Huevo de Pascua». Camaradería a tope entre jóvenes a la caza del premio, primero en virtual y al final en real, para una aventura desbordante por el mundo de los juegos informáticos de finales del siglo XX con algún que otro escarceo a clásicos del cine y la literatura de esta época de «anteayer» aunque ya hayan pasado casi treinta años.

Con los efluvios todavía de la excelente lectura de “El Marciano” de Andy Weir y tras haber visto la correspondiente puesta en escena en el cine, me decido por retomar una casi olvidada afición por el género de la ciencia ficción. Este libro ha sido una recomendación de un amigo con la advertencia de que no tenía nada que ver con el anterior. Se trata de un culto a la época pasada reciente y actual, pues en la acción continuamente se habla del pasado, de la antigüedad, y ese pasado se sitúa precisamente en los años finales del siglo XX. Las referencias a películas, ordenadores, juegos de aquellos años han revivido en mi memoria cosas ya olvidadas por los años transcurridos, pero dejando un buen regusto. Yo no peleé con todas ellas, pero si con el Spectrum, el Commodore 64 o el Amstrad CPC128 además del clásico IBM PC que vio la luz en 1981, con sus dos floppys de cinco y un cuarto y ciento ochenta kilobytes que conservo y pongo en marcha de vez en cuando. Películas, juegos, software y hardware son cosas del pasado pero que sentaron las bases de la informática actual. En cuanto a la historia contada está muy bien estructurada, pelín fantasiosa por momentos pero manteniendo en general un muy buen tono narrativo, una psicología de los personajes principales y de sus avatares muy interesante lo que hace que el desarrollo de los acontecimientos te enganche y no deje de sorprenderte con la mezcla constante del mundo real y el mundo virtual que lleva a sorpresa tras sorpresa, resurrecciones incluidas, y lo que sea menester siempre que haga falta.

Al igual que he recomendado otros libros de este género para el público en general, este solo será soportado por verdaderos aficionados a la ciencia ficción, especialmente sin son «geeks» informáticos y han transitado con cierta profundidad en las décadas finales del siglo XX por los mundos de la informática casera. En todo caso, un culto a iconos de aquellos años que marcaron toda una época ya extinta y superada. Algunos planteamientos de futuro con escenarios virtuales, lejos, pero no tanto, son interesantes como modelos de cómo pueden desarrollarse las relaciones humanas, en las que puedes llegar a intimar hasta niveles profundos con un avatar desconociendo totalmente la persona real que hay detrás. Mientras sea a nivel virtual no hay problema, pero las personas tendemos, a la larga, a vernos la cara y entonces podemos descubrir cuestiones ocultas porque la voz, probablemente distorsionada, la imagen, probablemente idealizada y los comentarios, probablemente estudiados, han podido llevarnos por la senda del engaño. Cuatrocientas sesenta y cuatro páginas entretenidas que alojan más de ciento cuarenta y cinco mil vocablos que harán las delicias de los aficionados al género.
No había tiempo libre entre llamadas, porque la lista de espera era siempre de varios centenares de inútiles, todos ellos dispuestos a esperar durante horas para que un técnico les llevara de la manita a resolver su problema. ¿Para qué molestarse en buscar la solución online? ¿Para qué intentar resolverlo tú mismo, cuando podías pagar a alguien para que pensara por ti?
Un PDP-1. Un Altair 8-800. Un IMSAI 8080. Un Apple I junto a un Apple II. Un Atari 2600. Un Commodore PET. Un Intellivision. Varios modelos de TRS-80. Un Atari 400 y otro 800. Un ColecoVision. Un TI-99/4. Un Sinclair ZX80. Un Commodore 64. Varios sistemas de juegos Nintendo y Sega. Toda la saga de Mac y PC, Playstation y Xbox.



martes, 10 de noviembre de 2015

La Guerra Civil contada a los jóvenes, de Arturo Pérez-Reverte

@perezreverte Es de todos conocida la trayectoria de este cartagenero nacido en 1951 que tras un período como corresponsal de guerra de televisión está dedicado por entero al mundo de la literatura. Algunos de los libros de su extensa bibliografía han sido comentados en este blog; localícelos usando el buscador. Desde 2003 es Académico de la Lengua en la que ocupa el sillón «T». Hay que destacar las magníficas ilustraciones de Fernando Vicente que acompañan al texto y que realzan muy mucho su valor.

En este librito conciso —brevedad y economía de medios en el modo de expresar un concepto con exactitud—, el autor desgrana en párrafos cortos y muy precisos las principales claves de la Guerra Civil Española que tuvo lugar en el siglo pasado entre los años 1936 y 1939 En cada uno de los treinta capítulos que lo forman y que van desde «Las causas políticas» hasta «El retorno a la democracia», se encuentran en un párrafo las atinadas reflexiones en torno a esta época de la historia de España que por lo demás es bastante desconocida por muchos y que el autor centra de manera brillante y eficaz. Reproduzco la sinopsis que figura en el propio libro haciendo especial hincapié en sus últimos seis vocablos que me he permitido poner en negrita y que sirven para enfatizar más una frase pronunciada por el autor en una entrevista reciente: «Yo no tengo ideología, tengo biblioteca»
«Hace casi ochenta años, entre 1936 y 1939, en tiempos de nuestros abuelos y bisabuelos, una espantosa guerra civil tuvo lugar en España. Causó miles de muertos, destruyó hogares, arruinó el país y llevó a mucha gente al exilio. Para evitar que tan desoladora tragedia vuelva a repetirse nunca, es conveniente recordar cómo ocurrió. Así, de aquella desgracia podrán extraerse conclusiones útiles sobre la paz y la convivencia que jamás se deben perder. Lecciones terribles que nunca debemos olvidar
No soy experto en el tema pero si muy aficionado y algo conocedor del mismo y por ello me permito recomendar su lectura, y no solo a los jóvenes sino a algunos talludos que todavía guardan en sus recuerdos ciertos mitos que durante muchos años se nos contaron y que no nos hemos preocupado de comprobar. El texto es ecuánime, acertado, sin desviaciones ni concesiones para uno u otro bando. La historia se repite machaconamente y con mayores posibilidades cuanto más desconocida es, por lo que una de las garantías de que no se repita o al menos no exactamente como ocurrió, es conocer los hechos y si es posible de varias fuentes y/o de autores contrastados.

Se lee, y se disfruta y mucho, en no más de media hora, reloj en mano, aunque ese tiempo dependerá de la velocidad lectora de cada uno y de las vueltas que queramos dar en nuestra cabeza a lo que se nos relata, especialmente si no coincide o choca con nuestras ideas. En ese sentido, por poner un ejemplo y en una pretensión de arrojar otro punto de vista y nunca de enmendar la plana al autor, no estoy de acuerdo con el párrafo en el que dice que…«En principio se trataba sólo de un golpe de Estado para instaurar una dictadura militar que gobernase el país». Estudios actuales, avalados por historiadores de la talla de Ángel Bahamonde Magro, arrojan luz en el sentido de que el principal militar en diseñar el operativo, el general Mola, tuvo en todo momento en su cabeza que no bastaría un Golpe de Estado sino que sería necesario algo más, una guerra, con toda la crudeza que arroja esta palabra; de hecho sus escasos por no decir nulos contactos preparativos en la ciudades de Madrid o Barcelona así como la compra con antelación al pronunciamiento de aviones bombarderos a las autoridades italianas, entre otros aspectos adicionales, así parecen indicarlo.

No quiero terminar este brevísimo comentario sin dejar pasar por alto el siguiente párrafo dedicado a las féminas:
Todos los progresos sociales y políticos que las mujeres habían logrado con la República quedaron abolidos en la zona franquista. Allí, la imagen de la mujer activa, independiente y dueña de su propia vida se planteó como algo negativo, y fue sustituida por un modelo de mujer sumisa, esposa y madre, hogareña y religiosa.




martes, 3 de noviembre de 2015

A sangre fría, de Truman Capote


Truman Capote, en realidad Truman Streckfus Persons, fue un periodista y escritor estadounidense principalmente conocido por esta novela publicada en 1966 y por la anteriormente publicada en 1958 bajo el título «Desayuno en Tiffany’s», siendo ambas llevadas al cine. Nacido en Nueva Orleans en 1924, murió en 1984 a los sesenta años de edad. El sobrenombre adoptado de «Capote» se debió al apellido del segundo marido de su madre, de ascendencia cubana. A los 17 años consiguió un trabajo en la revista The New Yorker y desde entonces mostró a su tendencia al oficio de juntar letras, comenzando a publicar relatos en revistas, algunos de los cuales obtuvieron algún premio y sobre todo una visión favorable de la crítica. Según confesión propia… «comenzó a escribir para paliar el aislamiento en el que transcurrió su infancia». Publica su primera novela, «Otras voces, otros ámbitos» a los 23 años y entre sus obras, además de las citadas, figuran títulos como «El arpa de hierba» y «Se oyen las musas». La novela que comentamos, «A sangre fría», fue su mayor éxito y daría lugar a un nuevo género que el propio autor denominó como «nonfiction novel», un relato a caballo entre periodismo de investigación y literatura, que permaneció más de ocho meses en la lista de las novelas más vendidas del New York Times. A raíz de sus contactos con el mundo del cine, Truman se adentró en la redacción de guiones cinematográficos, llegando incluso a intervenir en alguna película como actor.

El 15 de noviembre de 1959, los cuatro miembros de la respetada y conocida familia Clutter, los padres Hurbert y Bonnie y sus dos hijos Nancy y Kenyon de 15 y 16 años, fueron salvajemente asesinados en su casa del pueblecito de Garden City, muy cerca de Holcomb, en el oeste del estado de Kansas, lo que desesperó toda la zona e incluso conmocionó al país, al tomar conciencia de estar a merced de cualquiera, de una inseguridad en la que cualquier ciudadano honrado y trabajador puede morir en su propia casa de un día para otro. Los asaltantes, desconocedores de que Hubert Clutter pagaba todo con cheques, buscaron sin éxito por toda la casa una caja fuerte y tuvieron que conformarse finalmente con apenas cincuenta dólares y una radio, que no constituían un motivo aparente a los ojos del sheriff Dewey y de los investigadores, amén de que los rastros dejados por los asesinos, en número de dos, eran claramente insuficientes para dar con ellos. No se apreciaba robo ni cualquier otra causa que hubiera permitido conjeturar sobre los brutales asesinatos. La confesión de un presidiario en una cárcel lejana, que había sido en el pasado trabajador de esa familia, puso en la pista a las autoridades que, tras muchas pesquisas e interrogatorios, consiguieron detener en Las Vegas a los escurridizos Richard Eugene Hickock y Perry Edward Smith. Los detenidos confiesan en los primeros momentos su crimen con todo lujo de detalles a los detectives, incluso indicando donde habían enterrado algunas de las pruebas que llegan a ser recuperadas. Tras el correspondiente juicio, fueron condenados por un jurado a la pena capital y finalmente ahorcados en abril de 1965.

A partir de un suceso real, el autor se empapó de los hechos y, llevando a cabo una exhaustiva investigación personal que incluyó numerosos contactos con los asesinos y muchos de los protagonistas, desgranó en este libro una historia mezcla de real e inventiva que le consagró como uno de los grandes novelistas norteamericanos de todos los tiempos. Recrea la vida del pueblecito, disecciona la fisonomía de los asesinados y los asesinos con gran maestría y sigue a la policía y a las autoridades en todo el proceso de dar con los criminales, describiendo con gran precisión todo lo ocurrido. La descripción de la vida de los dos asesinos, incluso durante el período en que vagan libremente cometiendo pequeñas tropelías sin ser sospechosos del asesinato, es un alegato a un modo de vida que podía ser relativamente corriente en la época. Una psicología compleja y chocante que al autor maneja con gran maestría haciéndonos partícipes de las personalidades controvertidas de estos dos personajes. Una novela negra que diríamos ahora que no deja al lector indiferente y que le obliga a posicionarse ante modos de vida, de relación entre las personas y fundamentalmente sobre la pena de muerte.

En una admirable combinación compenetrada entre técnicas periodísticas y literarias, la redacción es rápida, dura, sin concesiones al lucimiento y sobre todo efectiva y directa para impregnar al lector de los hechos y los contextos, poniéndole en primer plano en el centro de la acción entre vecinos, autoridades, jueces, jurados, comerciantes, presidiarios, padres, novios o cualesquiera otro de los papeles de la sociedad norteamericana de la época en relación con el suceso y sus protagonistas. El autor adopta el lenguaje propio de cada personaje, lo que confiere una gran fuerza a la narración. Por resaltar alguna de las muchas luces que contiene la novela, focalizo sobre la descripción detalladísima de lo que hubieran dicho o dejado de decir algunos de los testigos en el juicio si la ley no les obligara a contestar con un escueto «SI» o «NO». Seres reprobables como los asesinos tendrán su oportunidad ante el lector al conocer hechos de sus familias y sus primeros pasos en la vida que pudieran explicar, nunca justificar, sus acciones y sus pensamientos acerca de las mismas. Me planteo si no hubiera sido mejor, o al menos diferente, no conocer que se trataba de un hecho real para ver la novela de otra manera. En resumen, muy recomendables sus cerca de trescientas veinte páginas conteniendo algo más de ciento treinta y tres mil vocablos para todo tipo de lectores, especialmente los amantes del género negro, curiosos sobre temas criminológicos y su tratamiento judicial o simplemente amantes de tragedias reales (sería como una versión americana espléndida de nuestro diario «El Caso» de otros tiempos.

«Cuatro balas que iban a costar seis muertos.»
«Perry era ese ejemplar único, el asesino nato, absolutamente cuerdo pero sin conciencia y capaz de llevar a cabo, con o sin motivo, los mayores crímenes con la máxima sangre fría.» (Descripción hecha por el propio Dick)
 «No tenía ninguna intención de hacerle daño a aquel hombre. Pensé que era un hombre muy amable. Así lo creí hasta el momento en que le corté el cuello.»
Sólo quiero decir que no os guardo rencor. Me enviáis a un mundo mejor de lo que éste fue para mí. 
«Richard Eugene Hickock y Perry Edward Smith, socios en el crimen, murieron en la horca de la prisión del estado, por uno de los más sangrientos asesinatos con que cuentan los anales criminales de Kansas. Hickock, de 33 años, murió a las 12:41. Smith, de 36, murió a la 1:19.»
Y así, a primeras horas de la madrugada de aquel miércoles, Alvin Dewey, que tomaba su desayuno en la cafetería de un hotel de Topeka, leyó en primera página del Star de Kansas, el titular que hacía tanto tiempo esperaba: «Ahorcados por sangriento crimen».


jueves, 15 de octubre de 2015

¿Sabías que Brad Pitt y Epi son la misma persona? (…y su padre es Superman), de Luis Miguel Baño Fernández y Gloria Luján Gómez

Los autores de este curioso libro son dos periodistas españoles cuya trayectoria consta en sus páginas y reproducimos a continuación:

Luis Miguel del Baño Fernández (Valencia, 1980). Licenciado en Periodismo. Inicia su carrera profesional en la radio y en varias televisiones locales de Valencia. Desde hace cuatro años trabaja como redactor de informativos en CANAL 9, la televisión autonómica valenciana.

Gloria Luján Gómez (Valencia, 1980). Licenciada en Periodismo. Actualmente desarrolla funciones de coordinación en el gabinete de prensa de la Generalitat Valenciana, al que está ligada desde hace años. Comenzó su carrera profesional colaborando en otros medios como la agencia de noticias Europa Press o el diario Las Provincias.

Los autores debutan en el mundo editorial con un tema atractivo para ellos y que vincula su profesión con una de sus grandes aficiones por todo lo relacionado con el llamado séptimo arte.

El libro nos transporta al curioso y poco conocido mundo del doblaje, sus técnicas y sus «takes». Principalmente de películas pero también de series de televisión o anuncios comerciales. Un reducido número de profesionales, a los que podemos reconocer solo por su voz, ponen el habla a conocidos actores del mundo del cine. Y se da la circunstancia de que aunque siempre suelen doblar al mismo actor, no es uno único, sino que son varios lo que les obliga a impostar o alterar la voz según las circunstancias y el contexto de la película o serie. Tras numerosas entrevistas con estos «actores en la sombra», el relato que nos brindan los autores está plagado de anécdotas que sin duda harán las delicias de los aficionados a este mundillo, además de poner nombre y apellidos a la voz de sus artistas favoritos. Con esto se entiende mejor aquello de que Brad Pitt y Epi sean la misma persona, Daniel García, aunque lo académicamente correcto sería decir que tienen la misma voz en sus emisiones españolas. Multitud de casos curiosos en este mundillo, con niños, personajes secundarios, coincidencia de actores en el mismo filme que obligan a un «doblador» especial, voces de mujeres para personajes masculinos, incursión de actores profesionales no especialistas en el doblaje por imposición de los productores, habla extraña por embriaguez, español con acentos especiales como por ejemplo francés, ruso o chino y una casuística abierta y extensa son tratadas en este libro cuya edición en estos momentos está al parecer agotada y me ha sido difícil de encontrar en el mundo del libro usado.

Para curiosos, una agradable lectura llena de datos y anécdotas. Para aficionados al cine yo diría que un libro indispensable para hojear vez en cuando y tener en la estantería para documentación exhaustiva de un mundillo tan vital como desconocido y de gran importancia que probablemente no valoremos en su gran dificultad de ajustar las voces y los textos traducidos a los movimientos bucales de los actores. Y no digamos cuando las voces a doblar están recitando en verso o interpretando canciones. Una de mis preferidas en el mundillo de la animación, «Anastasia» responde a esta segunda casuística en el apartado de las numerosas canciones que podemos escuchar traducidas a nuestro idioma. Finalmente para lectores simplemente curiosos, un poco de batiburrillo porque se echa en falta una estructura conductual de los temas y por momentos puede haber datos repetidos. Ni libro ni enciclopedia, sino todo lo contrario. Por lo demás resulta curioso y aporta una información para mí hasta ahora desconocida y una documentación impresionante. A partir de ahora me fijaré más en los títulos al final de las películas a ver si figuran, espero que sí, los nombres de los dobladores.

Por su actualidad, me ha resultado curioso el conocer que los actores de doblaje trabajan en condiciones deplorables, porque las productoras suministran copias de muy baja calidad, distorsionadas, con números que flotan o donde se tapa la imagen y solo queda a la vista la boca, pero no lo gestos, del personaje que habla. Todo ello como técnica para evitar las copias piratas por internet antes de los estrenos.

lunes, 12 de octubre de 2015

99 libros para ser más culto, de Juan Ignacio Alonso y Fran Zabaleta

Juan Ignacio Alonso es licenciado en Historia por la Universidad Autónoma de Madrid, DEA en Ciencias Políticas y Sociología por la UNED y diplomado en Dirección de Empresas por el IESE (PDD-99), Universidad de Navarra. Ha sido profesor de Historia Medieval y Paleografía y Diplomática en la UNED de Madrid, y de Historia del Derecho en la Universidad de Alcalá de Henares. Fue editor en Santillana, director editorial de obras de referencia y director de proyectos editoriales en Espasa Calpe. En la actualidad dirige su propio sello: Grand Guignol Ediciones.

Fran Zabaleta es licenciado en Geografía e Historia, guionista de documentales, editor, adaptador y autor de textos educativos y manuales de formación. En 2005 publicó su primera novela, «La cruz de ceniza», sobre los movimientos anabaptistas en la Alemania del siglo XVI, con varias ediciones en España, México y Brasil. Recientemente ha concluido su segunda novela, «Medievalario», ambientada en la Edad Media gallega.

Estas biografías están recogidas del propio libro.

Los autores nos presentan un libro de libros en el que plasman sus recomendaciones en materia de lectura, cuestión de por sí difícil que comprenderemos mejor a poco que intentemos hacer parecido ejercicio por nosotros mismos. El mejor resumen podemos encontrarlo en el comienzo del propio libro:
En un apasionante recorrido por algunas de las obras maestras de la literatura universal, Juan Ignacio Alonso y Fran Zabaleta nos descubren los principales secretos de aquellos libros que han transformado la forma de pensar y sentir de millones de personas. A través de curiosas anécdotas, datos sorprendentes sobre sus autores y su creación, pero, sobre todo, con una mirada diferente y entretenida para entender y poder hablar de literatura, esta obra nos sumerge en la magia de la palabra y de las historias escritas, aquellas que perdurarán para siempre y que para siempre nos harán soñar. Si siempre quisiste saber todo sobre literatura, pero nunca tuviste tiempo de leer a los grandes, sin duda este es tu libro.
El contenido es muy interesante, aun a riesgo de no estar completamente de acuerdo con él y lo que no se puede negar a los autores es el esfuerzo de concretar un tema tan amplio en un número cerrado y redondo como es 99, una cantidad exigua para el número de libros que circulan por el mundo.

Los autores han utilizado aquello de divide y vencerás, al generar grupos de libros por temas concretos desde los más antiguos encuadrados en el epígrafe «En el principio fue el mito» hasta los casi actuales dentro de un orden bajo «Nuevos caminos para la narrativa». Listas las hay para todos los gustos y esta no deja de ser una más de la que podemos sacar nuestras conclusiones y pistas para acometer lecturas, recomendadas, que llevan el viso de tener una cierta importancia en la cultura de todos los tiempos.

Luego vendrá la cruda realidad y tendremos que decidir si enfrentarnos al millón y cuarto de vocablos de «Las mil y una noches» de un tirón o en fases u optar por algunos más livianos entre los que me han llamado la atención «Las troyanas» de Eurípides con poco más de cinco mil vocablos o el ya más moderno «Iluminaciones» de Jean Arthur Rimbaud, con poco más de ocho mil.

Confieso que tan solo once de la lista ya he leído, con lo que me queda mucho camino para ser un poco más culto si hago caso al título del libro. Alguno leeré en los próximos meses y la lista quedará conservada para asomarse a ella de vez en cuando y recuperar alguno de los recomendados. Está disponible tanto en versión electrónica como en papel. De un cierto «peso» como dan fe sus más de seiscientas páginas que contienen casi ciento ochenta mil vocablos. Millones de personas habrán leído y seguirán leyendo estos libros en un viaje apasionante de aprendizaje y ensueño que sin duda influirá en su modo de ver el mundo.

Lo impactante de este libro es el trabajo desarrollado por los autores estableciendo para cada una de las lecturas recomendadas unos apartados donde se comentan el autor y su obra, el argumento y los personajes, nos facilitan unas claves de lectura y redondean la información con la sección de curiosidades y anécdotas, seguida de un «si te ha gustado» con recomendaciones adicionales. Me lo pongo como catecismo de libros para ir recuperando alguno de vez en cuando y seguir las indicaciones que sobre él se me brindan.

Para poner la miel en los labios, a continuación la lista de títulos con sus autores agrupada por los apartados diseñados por los autores:

EN EL PRINCIPIO FUE EL MITO
Viasa y Valmiki - Mahabharata y Ramayana
Homero - La Ilíada y La Odisea
Virgilio Marón, Publio - Eneida
Ovidio - La Metamorfosis
MASCARAS EN EL ANFITEATRO
Esquilo - Prometeo encadenado
Sófocles - Edipo rey
Eurípides - Las troyanas
Aristófanes - Las nubes
Menandro - El misántropo
Plauto - Anfitrión
EL DESTINO DEL HÉROE
Anónimo - La canción de Rolando
Anónimo - Cantar de Mío Cid
Anónimo - El cantar de los nibelungos
Ariosto, Ludovico - Orlando furioso
Camoes, Luis de - Los Lusíadas
AMOR DIVINO
Berceo, Gonzalo de - Milagros de Nuestra Señora
Alfonso X el Sabio - Cantigas de Santa María
Alighieri, Dante - La Divina Comedia
Milton, John - Paraíso perdido
AMOR HUMANO
Horacio - Odas
Rojas, Fernando - La Celestina
Petrarca, Francesco - Cancionero
Ruiz Arcipreste de Hita, Juan - El libro del buen amor
Villon, François - Testamento
Vega, Garcilaso de la - Églogas
Góngora y Argote, Luis de - Soledades
LOS CONTADORES DE HISTORIAS
Petronio Arbitro, Cayo - El satiricón
Anónimo - Las mil y una noches
Troyes, Chrétien de - Perceval. El cuento del graal
Boccaccio, Giovanni - El Decamerón
Chaucer, Geoffrey - Cuentos de Canterbury
Rabelais, Francois - Gargantú y Pantagruel
ENTRE EL DRAMA Y LA FARSA
Anónimo - El lazarillo de Tormes
Quevedo y Villegas, Francisco de - La vida del Buscón
Cervantes, Miguel de - El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
DRAMAS COMEDIAS Y TRAGEDIAS
Shakespeare, William - Tragedias
Lope de Vega y Carpio, Félix - Fuenteovejuna
Calderón de la Barca, Pedro - La vida es sueño
Corneille, Pierre - El Cid
Molière - Tartufo o el impostor
Racine, Jean - Fedra
CORAZONES ATORMENTADOS
Manzoni, Alessandro - Los novios
Goethe, Johann Wolfgang von - Las penas del joven Werther
Schiller, Friedrich von - Guillermo Tell
Byron, Shelley y Keats - Poesía romántica inglesa
Zorrilla, José - Don Juan Tenorio
Pushkin, Alexander - Eugenio Oneguin
Brontë, Emily - Cumbres borrascosas
MUJERES INOLVIDABLES
Austen, Jane - Orgullo y prejuicio
Hawthorne, Nathaniel - La letra escarlata
Flaubert, Gustave - Madame Bovary
Tolstoi, Leon - Ana Karerina
Pérez Galdós, Benito - Fortunata y Jacinta
James, Henry - Retrato de una dama
Alas Clarín, Leopoldo - La Regenta
LA CONDICIÓN HUMANA
Stendhal - Rojo y Negro
Balzac, Honoré de - La comedia humana
Gógol, Nicolái - Almas muertas
Dostoyesvski, Fiodor - Crimen y castigo
Zola, Émile - Los Rougon Macquart
Dickens, Charles - Grandes esperanzas
Hugo, Víctor - Los miserables
Maupassant, Guy de - Bola de sebo
Baroja, Pío - La busca
LA AVENTURA ES LA AVENTURA
Fenimore Cooper, James - El último mohicano
Poe, Edgar Allan - Narraciones extraordinarias
Melville, Herman - Moby Dick
Stevenson, Robert Louis - La isla del tesoro
Kipling, Rudyard - Libro de las tierras vírgenes
Conrad, Joseph - El corazón de las tinieblas
Hemingway, Ernest - El viejo y el mar
LA VIDA EN UN ESCENARIO
Ibsen, Henrik - Casa de muñecas
Wilde, Oscar - La importancia de llamarse Ernesto
Chéjov, Antón - El jardín de los cerezos
Valle Inclán, Ramón María del - Luces de Bohemia
Brecht, Bertold - La ópera de tres peniques
Beckett, Samuel - Esperando a Godot
LA MODERNA LÍRICA
Whitman, Walt - Hojas de hierba
Baudelaire, Charles - Las flores del mal
Rimbaud, Jean Arthur - Iluminaciones
Mallarmé, Stéphane - La siesta de un fauno
Poesías - Rubén Darío
Machado, Antonio - Campos de Castilla
Poesías - Gabriela Mistral
Vallejo, César - Trilce
García Lorca, Federico - Romancero gitano
Neruda, Pablo - Canto general
NUEVOS CAMINOS PARA LA NARRATIVA
Proust, Marcel - En busca del tiempo perdido
Kafka, Franz - La metamorfosis
Joyce, James - Ulises
Mann, Thomas - La montaña mágica
Fitzgerald, Francis Scott - El gran Gatsby
Faulkner, William - El ruido y la furia
Borges, Jorge Luis - El aleph
Steinbeck, John - Al este del edén
Nabokov, Vladimir - Lolita
Grass, Günter - El tambor de hojalata
Cortázar, Julio - Rayuela
García Márquez, Gabriel - Cien años de soledad


jueves, 8 de octubre de 2015

El comensal, de Gabriela Ybarra

@Gretahh Gabriela Ybarra nació en Bilbao en 1983. Es licenciada en administración y dirección de empresas por la Universidad Pontificia de Comillas y tiene un máster en marketing obtenido en la Universidad de Nueva York, ciudad en la que residió algunos años mientras acompañaba a su madre en el tratamiento de su enfermedad. En la actualidad reside en Madrid, trabajando en asuntos relacionados con estudios de mercado y redes sociales. Este libro, «El comensal», es su primera novela.

Corría mayo de 1977 cuando el asesinato de Javier de Ybarra, abuelo de la autora, tuvo gran impacto en los comienzos de la transición española. Transcurrido un mes tras su secuestro perpetrado en el corazón de Neguri, uno de los barrios más relevantes de Bilbao, y numerosas negociaciones acerca de la cantidad de rescate, ETA terminó ejecutando a este conocido industrial, político e historiador bilbaíno. Uno de sus hijos y su familia, y con ellos la autora cuando contaba 12 años, tuvieron que emigrar del País Vasco. Cuando le sobrevino el cáncer a su madre optaron por marchar a Nueva York y ponerse en manos de los mejores especialistas, que no pudieron hacer nada por detener la progresión meteórica de la enfermedad que se extendió por diferentes órganos del cuerpo, falleciendo en 2011. La autora, protagonista también, acompaña en todo momento a su madre y vive con ella los primeros planos de la enfermedad en diferentes hospitales y situaciones, teniendo ocasión de rememorar cuestiones que habían quedado en silencio aunque no en el olvido. Ya en la actualidad ha despertado su capacidad investigadora con los medios que pone a su alcance internet y nos brinda este relato en gran medida autobiográfico personal y familiar, donde rememora y reelabora sus conceptos sobre el dolor y la muerte basándose en sus experiencias recordadas.

Los lectores ávidos tenemos momentos peligrosos cuando nos acercamos a la finalización de la lectura de un libro. Aunque tengamos una interminable lista de pendientes y preparados, parece como si se estuviera especialmente atento a las sugerencias de personas y medios. Esto me ha ocurrido con este libro, que se me coló al leer en un diario de tirada nacional una crítica extensa y positiva. Reconozco que me planteé su lectura al tomar conciencia de su extensión, corta, 36.000 vocablos, lo que suponía poco tiempo hasta acometer lecturas más interesantes, al menos sobre el papel, además de su precio en versión digital de 3,79 euros.

El eje central del relato son dos hechos impactantes en la vida de la autora, sobre los que escarba para reelaborar conceptos sobre la muerte, la enfermedad, el dolor y las vivencias familiares que han ido quedando en su memoria y sobre los que reflexiona siempre en una actitud positiva y de comprensión. Un punto de vista personal sobre estos dos temas, terrorismo y cáncer, siempre aporta y es de agradecer, máxime cuando el posicionamiento es constructivo, se huye de sentimentalismos y la franqueza de la autora es total en un convencimiento claro de que la vida sigue, que hay que seguir viviéndola y que podemos elegir hacerlo con dignidad y positivismo. En el caso de algunas personas que se encuentren o hayan encontrado en situaciones similares puede resultar una buena terapia que aporte otro punto de vista para enfocar el problema con otra actitud y desde otros puntos de vista.

Respetando la crítica del diario antes aludido y otras que he podido leer, lo siento pero no me ha parecido para tanto. Es la ópera prima de esta autora pero desde mi opinión, nada autorizada, debe mejorar mucho en diferentes aspectos. Me ha parecido falto de ritmo, me he perdido por momentos en la sucesión del relato, hay historietas intercaladas a las que no veo mucho sentido salvo relatar lo que se la pasaba por la cabeza en ese momento. Las dos historias centrales de la novela son familiares y en mi opinión no ha logrado, al menos en mi caso, convertirlas en interesantes ni atractivas a pesar de su intensidad y de ser fuera de lo corriente. Entrando en aspectos más técnicos, el uso de las frases cortas y la proliferación de puntos y seguido en los párrafos limita la cadencia de la lectura, insisto en mi caso, y me despista. La lectura puede ser entretenida en algunos momentos puntuales pero le falta cohesión y entramado para convertirse en una historia redonda. Para gustos hay colores pero no le encuentro sus resplandores aunque por lo visto en los medios se le augura un brillante porvenir como escritora. Estoy, muy probablemente, equivocado: la violencia terrorista y la muerte, el terror y la enfermedad en este caso cáncer, siempre provocan revuelo y han propiciado una segunda edición en un muy corto espacio de tiempo.
«Cuentan que en mi familia siempre se sienta un comensal de más en cada comida. Es invisible, pero está ahí. Tiene plato, vaso y cubiertos. De vez en cuando aparece, proyecta su sombra sobre la mesa y borra a alguno de los presentes.»

jueves, 1 de octubre de 2015

El marciano, de Andy Weir

Libro elegido para el tercer trimestre del Club de Lectura de «A leer que son 2 días». Para el cuarto trimestre de 2015 se ha elegido «De animales a dioses(Sapiens). Una breve historia de la Humanidad» de Yuval Noah Harari.

Andy Weir es un autor californiano nacido en 1972 y desconocido hasta hace un par de años. Atraído por los temas de la computación y el mundo de los ordenadores, estudió informática en la Universidad de California pero ya desde los quince años comenzó a trabajar como programador para un laboratorio nacional norteamericano. «The martian» es el título original en inglés de este su primer y único libro por el momento y que tuvo que auto publicar en 2012 en la plataforma de Amazon donde se vendía al precio de 0,99 dólares. Poco a poco fue suscitando el interés del público hasta que la Editorial Crown lo publicó en papel en 2014 llegando a alcanzar el número 12 de la lista de superventas del New York Times. Con posterioridad, el conocido director de cine Ridley Scott ha llevado la historia a una película de igual título que el libro y protagonizada por Matt Damon que se está estrenando en estos días, teniendo prevista la fecha del 16 de octubre de 2015 para su llegada a las salas en España. Sin embargo, y es un hecho que no entiendo, la película se titulará en España simplemente «Marte», desvirtuando a mi entender el fondo del asunto. Supongo que será debido a estrategias de publicidad y con algún trasfondo monetario que es en lo que al final se traduce todo. Actualmente el autor trabaja en otra novela con el título provisional de «Zhek», también del género de la ciencia ficción aunque más tradicional con sus «aliens», telepatías y viajes interestelares.

Seis días atrás, o mejor dicho, seis soles atrás, el astronauta americano Mark Watney se ha convertido en uno de los seis primeros hombres en caminar por la superficie de Marte como culminación de la misión ARES-3 de la agencia espacial norteamericana NASA. Ahora, en el momento en que comienza este libro, parece que será el primer hombre en morir en Marte. Durante la exploración del suelo del planeta con sus cinco compañeros, se levanta de forma súbita una tormenta de arena por lo que la comandante de la misión les conmina de forma urgente a volver al vehículo de exploración para abandonar de forma inminente el suelo marciano y regresar a la nave. Mark es golpeado por un resto desprendido de una antena que se le clava en el costado, le perfora su traje espacial y le hace caer por un barranco ante la atónita mirada de sus compañeros que no pueden hacer nada y abortan la misión convencidos de la muerte de Mark. Pero él sigue vivo, solo, atrapado en un planeta hostil a millones de kilómetros de cualquier ser humano, sin posibilidad alguna de comunicarse y solo cuenta con un exiguo campamento base y un par de vehículos de superficie pensados y diseñados para unos pocos soles. Incluso aunque lograse establecer contacto, la distancia haría que una supuesta misión de rescate tardara en llegar mucho más de lo que él podría subsistir con los escasos medios de los que dispone. Pero Mark, botánico de profesión, es un vitalista que, a pesar de las circunstancias terriblemente adversas en las que se encuentra, pone a prueba su ingenio, sus habilidades e incluso sus conocimientos de botánica para hacer crecer patatas en suelo marciano que le sirvan de alimento y así poder prolongar su existencia. Obstinado en seguir con vida el mayor tiempo posible, empieza a desarrollar un plan demencial para volver a la Tierra. La siguiente misión prevista, ARES-4, llegará a Marte dentro de cuatro años y tiene previsto su contacto con el planeta rojo en un punto situado a más de tres mil kilómetros del que se encuentra nuestro protagonista. Y, sintiéndolo mucho, no se puede contar más de esta trepidante novela, pues la sucesión de hechos que tienen lugar en unos pocos soles --días marcianos--, es tan sorprendente que quedaría desvelada la magia de este relato. Los lectores deberán descubrir por sí mismos como se desarrolla la historia si tienen interés en ella. Los cambios de ritmo son constantes, las situaciones imprevistas y el final…sublime.

Como ya ocurriera con otras novelas maestras de este género, algunas de las cuales hemos comentado en este blog ( "El juego de Ender", "Yo, robot", "Frankenstein" o  en "50 Lecturas de ficción y fantasía"), solo conocer que se trata de una obra de ciencia ficción hará desestimar de su lectura a una gran miríada de lectores, por no decir a todos los que no sean particularmente aficionados a este género. Sin embargo, se trata de una novela que merece muy mucho la pena y de la que, además de disfrutar con su lectura, se pueden sacar muchas enseñanzas prácticas para la vida diaria, tanto en el terreno físico como espiritual. Una historia de superación del ser humano cuando «ya no hay nada que hacer» y no hay ninguna esperanza. Situaciones de solidaridad entre personas y entre países tienen cabida en el relato que bien harían en llevarse a la realidad por encima de diferencias que los humanos nos esforzamos en maximizar en lugar de reducir. Hay que decir que en ciertos momentos la descriptiva utilizada por el autor puede pecar en exceso de minuciosos detalles acerca de la atmósfera marciana, procesos químicos, botánica o ingeniería aeroespacial que pueden resultar tediosos para un lector convencional, pero siempre tendrá la posibilidad a su criterio de pasar a toda velocidad por encima; sin embargo, esta cuestión será un aliciente añadido para personas interesadas por estos temas o simplemente curiosas. Y dentro de toda esta jerga, lo que más llama la atención llegando a conseguir incluso la risa son esos momentos de humor ácido de Mark para consigo mismo a pesar de la situación desesperada, que me han recordado momentos críticos en mi trabajo profesional, como informático y junto a alguno de los lectores de este blog, en los que no se entendía por parte de los jefes el que surgiera un chiste para relajar la tensión.

Aparte del protagonista, parece que la psicología del resto de personajes tales como compañeros de misión, responsables de la Nasa, técnicos de la agencia aeroespacial de otro país, periodistas, etc. etc. sin ser especialmente brillantes, todos ellos tienen su punto de resplandor que en un momento u otro del relato atraen nuestra atención. Resumiendo y por no alargarme más, una novela para disfrutar con ella, con las ocurrencias de unos y otros y sacar algunas conclusiones para nuestra propia vida y nuestro deambular por ella. Una vez devorados los 131.161 vocablos contenidos en sus 408 páginas, sólo resta esperar a que pasen unos días para disfrutar en el cine de la película que se puede presumir como atractiva. Me hago eco en esta reseña del comentario de algunos lectores que indican ciertos defectos en la traducción española, por no recoger fielmente ciertas expresiones del inglés; queda hecho el comentario para que aquellos lectores con suficiente fluidez en ese idioma que todos deberíamos dominar se hagan con un ejemplar, electrónico o en papel, en el idioma original.