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miércoles, 16 de septiembre de 2026

El hijo de la Pirámide, de Antonio Cabanas

 

Antonio Cabanas, nacido en Las Palmas en los años 50, ejerció su profesión de piloto como comandante en la compañía Iberia, en la que voló durante 36 años, recorriendo los cinco continentes. Como figura en su página web, «Gran humanista y apasionado de la cultura del Antiguo Egipto, de la que es un profundo conocedor, dedica gran parte de su tiempo a investigar y escribir acerca de ella. Ha realizado estudios de egiptología, así como de lengua egipcia y escritura jeroglífica, y desde 1990 es miembro de la Asociación Española de Egiptología.» Desde que viera la luz en 2008 «El ladrón de Tumbas», su ópera prima, escrita por afición y desde el corazón, con la que alcanzó un éxito memorable, nuevas publicaciones versando siempre sobre el Egipto Milenario han combinado este mundo y su historia con narraciones de personajes brillantemente construidos por el autor que nos llevan de la mano en un recorrido mágico por algún punto de los tres mil años de historia de esta civilización. Este libro, «El hijo de la Pirámide» ha visto la luz en mayo de 2026. En este blog podemos encontrar reseñas de sus otros libros,

«El sueño de Tutankhamón (2022)

https://alqs2d.blogspot.com/2022/11/el-sueno-de-tutankhamon-de-antonio.html

«Las lágrimas de Isis» (2019)

https://alqs2d.blogspot.com/2019/06/las-lagrimas-de-isis-de-antonio-cabanas.html

«El camino de los dioses (2015)»

https://alqs2d.blogspot.com/2015/12/el-camino-de-los-dioses-de-antonio.html

«El secreto el Nilo (2012)»

https://alqs2d.blogspot.com/2012/11/el-secreto-del-nilo-antonio-cabanas.html

«El hijo del desierto (2010)»

https://alqs2d.blogspot.com/2011/01/el-hijo-del-desierto-antonio-cabanas.html

«El sueño milenario (2008)»

«Los secretos de Osiris» (2008)

«La conjura del faraón (2008)»

«El ladrón de tumbas (2008)»

Mucha más información en la página web personal (https://www.antoniocabanas.com/ ) del escritor

La pirámide más imponente por su tamaño de las existentes en Egipto es la Gran Pirámide de Guiza. Construida en tiempos del faraón Khufu, la intriga se mantiene hasta que al final de libro el autor nos aclara que este faraón es más conocido en occidente por su nombre griego: Keops. Estamos en el año 2600 antes de nuestra era cuando el faraón quiere acometer una obra fastuosa para recoger sus restos, para lo que conforma una ciudad de trabajadores con alrededor de 25.000 personas. De una tradicional familia de canteros picapedreros, Den, nombre impuesto por sus padres, acabará siendo renombrado como Inkaf, destacando desde niño no solo en sus habilidades manuales con la piedra, al igual que su padre y abuelo, sino en sus concepciones mentales sobre las obras, cual arquitecto avanzado. Ello hace que se fijen en él y reciba una formación reservada a los altos funcionarios y tenga la amistad y reconocimiento de maestros y hasta del propio faraón, eso sí, sin dejar de ser un simple obrero. Los pasadizos y corredores de la pirámide en su construcción no tendrán secretos para Inkaf que siendo una de las tres personas conocedoras de un poderoso secreto estará sujeto, hasta el último momento, a las intrigas de la corte.

Reconozco haber leído varias veces, y me conmino a hacerlo de nuevo por un asunto que ahora comentaré, «El ladrón de tumbas» para subsanar el que no aparezca reseña de este magnífico libro en este blog. El asunto no es otro que he visitado Egipto hace un par de años con lo que la lectura de este nuevo libro de Antonio Cabanas adquiere unas luces y unas texturas diferentes, disfrutando enormemente. Las intrigas y giros magistrales a las que nos tiene acostumbrados este autor aparecen de nuevo en este relato que absorbe hasta alcanzar un final inesperado y sorprendente. Los numerosos personajes, con sus nombres egipcios, así como las deidades y sus cometidos influyentes en el devenir de la vida van cobrando espacios de personalidad en la mente del lector. Algunos de los episodios me han recordado, no sé bien por qué, escenas de «El hijo del desierto» que tendré que descubrir volviéndolo a leer. La magia de esta cultura milenaria aparece nítidamente en la mente del lector, con mayor fuerza como digo si se ha tenido la suerte de haber visitado ese sorprendente país. En palabras del propio autor… «El marco histórico de El hijo de la Pirámide se atiene rigurosamente a lo que hoy en día se considera como cierto». Para leer relajadamente y disfrutando sobremanera una plausible historia ambientada hace cuatro mil quinientos años. Como se dice del faraón en múltiples ocasiones, «vida, salud y prosperidad le sean dadas» al autor para poder seguir disfrutando con sus historias.