Al plantearse la lectura de una obra del alcance de La Celestina, sería recomendable hacer previamente un acercamiento, que yo no he realizado, y enterarse de cuestiones que pueden ser de gran ayuda durante la lectura. Una de ellas, básica, sería que edición leer. Esta obra se publicó en 1499 e inicialmente con autor anónimo, pero en los años siguientes se produjeron varias ediciones, corregidas y aumentadas en el estricto sentido de la palabra, al pasar de dieciséis actos a veintiuno, quizá ampliada por un segundo autor. El título inicial fue Comedia o Tragicomedia de Calixto y Melibea, pero la fuerza del personaje de Celestina acabó por dar nombre a la obra. Hay controversia interesante acerca de como se tuvo que deducir de las primeras letras de los cantos de uno de los versos en los que figura Fernando de Rojas y La Puebla de Montalbán, como lugar de nacimiento. Pero hay críticos que dicen que el texto apunta a la posible procedencia de un autor aragonés en lugar de uno castellano. Sea como fuere, ya en sus comienzos la obra dio mucho que hablar, por lo novedoso de su composición y planteamiento de tránsito de lo medieval a lo renacentista, siendo traducida a varios idiomas.
La acción narra la pretensión de amor del noble Calixto hacia Melibea, contratando aquel los servicios de una alcahueta, Celestina, que hace de intermediaria hasta conseguir que Melibea acceda a las pretensiones de Calixto y caiga en sus brazos a escondidas de su familia. La avaricia de los criados de Calixto les llevan a causar la muerte a Celestina y el propio Calixto muere al caer de una escala con la que salvaba el muro de la casa de Melibea en sus escarceos amorosos. La propia Melibea acaba suicidándose ante los ojos de su padre para ir a reunirse con su amado.
Sin haber tomado una decisión premeditada, me he enfangado en la lectura en la versión original, donde el lenguaje es duro de seguir y entender. Tiene por el contrario el saborcillo de dirimir y luchar con las frases escritas en un castellano antiguo que se entiende a duras penas. Entiendo el sufrimiento de los alumnos de bachillerato, que antiguo soy, a los que sus profesores les obligaban a leer obras como esta, que acabarían odiando para siempre. Por eso planteo que quizá sea mejor escoger para la lectura alguna versión con el lenguaje adaptado al actual que permita su lectura con más fluidez.
Es una obra completamente innovadora en su tiempo, que incorpora el humanismo incipiente como abandono de lo medieval. Como se ha dicho, es una obra de teatro para no ser representada, por sus dificultades y sin embargo se presta muy bien a una lectura con diferentes voces. Todos los personajes, no solo los principales como Calixto, Melibea o la propia Celestina, son redondos y adquieren la suficiente profundidad necesaria para dar peso al relato. El amor y la muerte van de la mano en todo momento, y la avaricia, y no tanto la lujuria, es fundamental en las intenciones, con lo que se desvía la parte del amor como intercambio carnal que en aquellos tiempos estaba fuera de lo admitido por la religión. La mujer se resiste, como debe ser, pero finalmente se entrega a una pasión ilegítima hasta sus últimas consecuencias.
El papel de los criados, Parmeno y Sempronio, y las prostitutas, Elicia y Areusa, es crucial. Calixto es débil, indeciso y lejos de ser un galán tiene que ser empujado por sus siervos , necesarios en la obra, que tras el acicate del honor de servir a su amo esconden sus objetivos e intereses avariciosos, que les llevan a dar muerte a Celestina, siendo ellos mismos inmediatamente ajusticiados. Pero inmediatamente son sustituidos por otros. El papel de las prostitutas es impensable en una obra medieval pero en esta ejercen con fuerza, provocan, enredan, dan soporte al argumento, en un efecto coral conjunto de los personajes que muestran como la sociedad ha cambiado profundamente, en lo individual y en lo colectivo.
La Celestina, una obra de referencia en la literatura universal, de lectura recomendada pero casi obligada.
Mi agradecimiento al profesor Angel Llamas, de la Universidad Carlos III de Madrid por su excelente disertación sobre la obra cuyo breve resumen es este comentario.
Este blog quiere estar dedicado a compartir experiencias en la lectura de libros, tanto electrónicos como físicos. Se inició para dar a conocer mis primeras andanzas con los e-reader pero el objetivo es disponer de información para leer 'lo mejor', y compartiendo información entre todos los que leemos, podemos conseguirlo.
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sábado, 24 de noviembre de 2012
jueves, 22 de noviembre de 2012
Charles Dickens el observador solitario, Peter Ackroyd
![]() |
| Una muy buen biografía, escrita por un experto conocedor del autor y de la época victoriana. Puntuación 4/5. |
Mentar a CHARLES DICKENS
inconscientemente nos arrastra a rebuscar en la memoria instantes de plácida
lectura, de ambientes navideños, de personajes desvalidos y pertinaces en su
afán de supervivencia, en un contexto victoriano, de los arrabales londinenses,
de ciudades en vías de transformación hacia la arrolladora modernidad, de
paradigmas de perfidia y bondad. Este escritor es el creador de alguno de los libros
más leídos, publicados y comentados de la historia de la literatura, tales como
Canción de Navidad, David Copperfield, Oliver Twist, Casa Desolada, padre, en
suma, de mas de dos mil personajes, nacidos de su talento y pródigo ingenio,
algunos de ellos irrepetibles, patrimonio universal de los lectores de todas
las lenguas y culturas.-
Leer una biografía de Charles
Dickens, es siempre un deber de divulgación hacia un autor tan carismático y
leído.- Pero este libro aquí reseñado, "Charles Dickens, el observador solitario" es además, un lujo y
para mi una auténtica delicia por los siguientes motivos:
- El autor tiene una merecida fama como escritor de
ficción, especializado en novelar la vida de escritores, en títulos como Milton
en America, Los Labs de Londres, El ultimo testamento de Oscar Wilde, La casa
del Doctor Dee, por citar algunos, que
han tenido sonados éxitos editoriales, sobre todo en Gran Bretaña.
- Es considerado un experto
biógrafo, en obras sobre personajes, la mayoría de ellos en la
órbita literaria, de la talla de Shakespeare, Poe, Oscar Wilde, Wilkie Collins, Newton,
Turner, por citar alguno de ellos, con un estilo propio donde despliega su
evidentes dotes comunicativas, demostradas ante la cámara en
documentales para la BBC.
- Su conocimiento de Charles
Dichens, de la era victoriana, y de la ciudad de Londres, han quedado
demostrado en diversos libros, sobre todo condensado en un libro titulado
“Londres: La biografía” y que es una maravilla, un prodigio de documentación y
buen estilo literario, donde hace una biografía de la ciudad para quitarse el
sombrero.
El libro en su edición física cuenta con 703 páginas, repleta de información de personajes, citas, lugares, fechas y sucesos, perfectamente cronificados, incidiendo sobre todo en la producción literaria del autor, describiendo con pormenores las circunstancias de la gestación de sus novelas y relatos.
En vez de reseñar la vida del escritor, ya copiosamente desmenuzada en el libro, he preferido resumirla en una cuadro anexo al final de esta entrada, para todos aquellos que deseen profundizar más en este escritor.
En vez de reseñar la vida del escritor, ya copiosamente desmenuzada en el libro, he preferido resumirla en una cuadro anexo al final de esta entrada, para todos aquellos que deseen profundizar más en este escritor.
Pero si quiero dejar un bosquejo de las sensaciones percibidas después de la lectura de esta biografía.
Indudablemente Dickens es ante todo un luchador, un hombre dispuesto a enfrentarse contra la adversidad, contumaz en el esfuerzo y sacrifico, para no dejarse vencer por la situación que la vida le deparó como hijo de una familia encabezada por un padre pródigo y derrochador, pésimo paradigma para cualquier niño. En lugar de asumir su condición de miembro de una familia humilde, de hijo de ex presidiario por deudas, su ansia de superación, su proverbial inteligencia e innata curiosidad espoleó su orgullo y ambición, convirtiéndolo en un escritor autodidacta y prolífico, aclamado por seguidores de sus obras en todo el mundo. Un escritor idolatrado por una ingente masa de lectores, dispuestos a comprar sus libros, deseosos de recibir las nuevas entregas periódicas de sus novelas, abarrotando los escenarios de sus célebres lecturas públicas de adaptaciones de sus obras.
Un personaje tendente a la estridencia en su indumentaria, con una insaciable curiosidad, dotado de una desmesurada aptitud para capturar los acentos, las expresiones, la esencia de las personas, apresadas por su voraz mente, con silente fugacidad, para después procesar y alambicar las experiencias en sus novelas.
Un viajero infatigable por casi la totalidad de Gran Bretaña, por Europa, en Francia, Italia Suiza, por Estados Unidos, nación que visitó dos veces. Un caminante ávido por recorrer en sus frenéticos y extenuantes paseos, muchos de ellos nocturnos, en un solitario deambular por grandes ciudades como Londres o París, en donde hacía acopio de información, de situaciones, de escenarios y personajes para ser modelados por su ingenio literario en los personajes y localizaciones de sus novelas.
Un hombre, además muy ambicioso y responsable, obligado a mantener una prole de diez hijos, el servicio doméstico, la prodigalidad de las trapacerías de su padre y los fracasos empresariales de alguno de sus hijos. Siempre al límite en jornadas de trabajo intensas y agotadoras, constantemente pergeñando y ejecutando proyectos con que sufragar los cuantiosos gastos de esta onerosa manutención.
Casado con una mujer pusilánime de carácter radicalmente opuesto a su inagotable capacidad de trabajo y creatividad, de la que se divorció en un incómodo y público contencioso que transcendió el ámbito del hogar para ser objeto de escarnio en mentideros de toda Inglaterra.
Casado con una mujer pusilánime de carácter radicalmente opuesto a su inagotable capacidad de trabajo y creatividad, de la que se divorció en un incómodo y público contencioso que transcendió el ámbito del hogar para ser objeto de escarnio en mentideros de toda Inglaterra.
Un escritor, que pese a su fama y posición, tomó partido por los más débiles y desprotegidos, no sólo en la denuncia de situaciones injustas reflejadas en sus obras, sino embarcándose en iniciativas por reformar el sistema penitenciario británico, por limitar las jornadas laborales de los menores, por reformar las instituciones de orfandad. Un profesional defensor acérrimo de los derechos de autor, en luchas procesales contra el plagio de sus obras reivindicando la propiedad intelectual en numerosas manifestaciones y escritos.
Y por encima de todo esto, un autor inmenso, con una prolífica producción de desigual calidad, pero con obras irrepetibles, llenas de ingenio, de talento, de expresiones desbordantes e imaginativas y descripciones psicológicas de personajes precisas y sugestivas.
Si alguien pone en duda mis palabras, sólo tiene que abrir David Copperfield o Casa Desolada por cualquiera de sus páginas y comenzar a disfrutar de sus personajes llenos de vigor y matices, en una espectáculo de descripciones paisajísticas y de escenarios, repletos de giros y sorpresas argumentales.
Si alguien pone en duda mis palabras, sólo tiene que abrir David Copperfield o Casa Desolada por cualquiera de sus páginas y comenzar a disfrutar de sus personajes llenos de vigor y matices, en una espectáculo de descripciones paisajísticas y de escenarios, repletos de giros y sorpresas argumentales.
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Año
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Evento
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Observaciones
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1.812
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Dickens nació el 7 de febrero de 1812, en el distrito de Landport,
perteneciente a la ciudad de Portsmouth,
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Padre: John Dickens(1786–1851)
oficinista de la Pagaduría de la Armada en el arsenal
del puerto de Portsmouth.
Su padre
siempre arrastraba deudas, debido a su excesiva inclinación al despilfarro.
Madre: Elizabeth Barrow (1789–1863).
Su madre era de
clase media.-
En 1814, la familia se trasladó a
Londres, Somerset House, en el número diez de Norfolk Street. Cuando el
futuro escritor tenía cinco años, la familia se mudó a Chatham, Kent.
Charles no
recibió ninguna educación hasta la edad de nueve años. Esta situación fue
reprocharían sus críticos, al considerar su formación en exceso autodidacta.
Con esta edad,
después de acudir a una escuela en Rome Lane, estudió cultura en la escuela
de William Gile,
un graduado en Oxford.
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Pasaba el
tiempo fuera del hogar deambulando y leyendo incesantemente:
Mostró una
particular afición por las novelas
picarescas,
como
-Las aventuras de Roderick Random y Las aventuras de Peregrine Pickle de
Tobias Smollett
- Tom Jones de
Henry Fielding.
También leía
con frecuencia novelas de aventuras:
- Robinson Crusoe
-Don Quijote de la Mancha.
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1.814
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Su familia se traslada a
Londrés.
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1.821
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Su padre pierde su puesto
de trabajo
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1.824
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El
padre John Dickens es encarcelado.
El
joven Charles se ve obligado a TRABAJAR en una fábrica hasta que en Mayo el
padre sale de prisión.
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-Su padre fue
denunciado por impago de sus deudas y encarcelado
en la prisión de deudores de Marshalsea.
La mayor parte
de la familia se trasladó a vivir con el Sr. Dickens a la cárcel, (Opción
admitida entonces por la ley, que permitía a la familia del moroso compartir
su celda. )
-Charles fue acogido en una casa de Little College Street,
regentada por la Señora Roylance y acudía los domingos a visitar a su padre
en la prisión.
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A los doce años, comenzó a trabajar, iniciando su vida laboral, en jornadas
diarias de diez horas en Warren's boot-blacking factory,
una fábrica de betún para calzado,
ubicada cerca de la actual estación ferroviaria Charing Cross de Londres.
-Durante este
periodo su vida transcurrió pegando
etiquetas en los botes de shoes
polish (betún para calzado); ganaba seis chelines semanales.
Con el dinero
ganado en la fábrica, tenía que pagar su hospedaje y ayudaba a la familia, la
mayoría de la cual vivía con su padre, que
permanecía encarcelado.-
El numerosos número de limpiabotas
que aparecen en sus obras y el tema recurrente de la explotación infantil, fueron cimentados en este episodio de su
vida.-
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1.827
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Tiene
que volver a abandonar la escuela, consolidada su decisión de ser periodista.
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Comenzó a trabajar como
pasante en el bufete de los procuradores Ellis & Blackmore.
Después se convirtió en taquígrafo
judicial.
El aprendizaje de la taquigrafia significó una herramienta eficaz para tomar apuntes,
que constantemente recababa en sus continuos paseos por la ciudad.
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1828
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Colabora como reportero en el
"Doctor´s Commons".
- Trabaja como cronista
parlamentario en el "True
Sun".
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1.829
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Comienza
a colaborar en prensa.
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1.833
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Se
publica su primer cuento –Una cena el
paseo de Poplar-
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1.834
|
Morning Chronicle le incorpora como periodista político, informando sobre debates
parlamentarios
Conoce
así el país al cubrir las campañas electorales.
Acoge
el seudónimo periodístico de Boz.
El
padre de Dickens es detenido por 2ª vez.
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1.836
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Desde
1833, se publican sus intervenciones periodísticas en un primer volumen de
Sketches by Boz.
El 2 de abril de 1836 contrajo matrimonio con
Catherine Thompson Hogarth (1816–1879)
Fijo su residencia en Bloomsbury
|
Esta publicación dada su popularidad y
acogida dio lugar a primeras entregas de "Los
papeles póstumos del club Pickwick".
Siempre estaría intimamente ligado a la
profesión periodística, como escritor, director o editor.-
Del
matrimonio nacieron diez hijos:
-Charles
Culliford Boz Dickens (1837-1896),
-Mary
Dickens (1838-1896)
-Kate Macready
Dickens (1839-1929)
-Walter
Landor Dickens (1841-1863)
-Francis
Jeffrey Dickens (1844-1886)
-Alfred D'Orsay
Tennyson Dickens (1845-1912)
-Sydney
Smith Haldimand Dickens (1847-1872)
-Henry
Fielding Dickens(1849-1933)
-Dora Annie
Dickens (1850-1851)
-Edward
Bulwer Lytton Dickens (1852-1902).
Su esposa Catherine no compartía la energía
que Dickens imprimía en todos sus proyectos, situación que fue deteriorando
la relación.
El escritor siempre denunció el carácter
indolente y sedentario de su esposa.
Georgina, la hermana de Catherine, se mudó
para ayudarla, lo que dio lugar a rumores de que Charles estaba involucrado
románticamente con su cuñada.
La situación se precipitó en un divorcio en
1.858.
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1.837
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Publica
Oliver Twist
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1.841
|
Inicia
su primer viaje a Estados Unidos
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De este viaje surgirá la obra “Notas de América”
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1.849
|
Funda
el semanario Household Words,
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En este
períodico publicaría “Casa
desolada” y
“Tiempos difíciles”
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1.850
|
Comienza
su deterioro de salud
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1.858
|
Se
divorció de su esposa.
Se
refugió en casa de su amigo Wilkie Collins
|
El divorcio se convirtió en un tema escabroso y público del que
se hizo eco la prensa británica tomando partido por los bandos representados
por los esposos.
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1.859
|
Publico
“Historia de dos ciudades”
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1.865
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Sufre
un accidente ferroviario
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El 9 de junio de 1.865, cuando regresaba
de Francia para ver a Ellen Ternan, Dickens sufrió un accidente, el famoso choque
ferroviario de Staplehurst.
Los siete primeros vagones del tren
cayeron de un puente que estaba siendo reparado.
El único vagón
de primera clase que no cayó fue aquel donde se encontraba Dickens. El
novelista pasó mucho tiempo atendiendo a los heridos y moribundos antes de
que los rescatadores llegasen.
Antes de partir
se acordó del inconcluso manuscrito de Nuestro
amigo mutuo, y regresó al vagón
únicamente a recuperarlo. Esta terrible experiencia inspiró su corta
historia de fantasmas El hombre-señal en
la cual el protagonista tiene la premonición de un choque ferroviario.
Dickens se las arregló para evadirse
de la investigación del choque, pues como ahora se sabe, él estaba
viajando ese día con Ellen Ternan y su madre, lo cual podía causar un escándalo.
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1.867
|
Viaja
por segunda vez a Estados Unidos.
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Este viaje iniciado con afán recaudatorio consumió las escasas
fuerzas del escritor con una ya deteriorada salud.
Alguno de sus más cercanos amigos coincidieron en la dureza del
viaje y del desgaste físico y anímico que supuso para el escritor.
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1.870
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9
de Junio de 1.870 fallece de apoplejía.
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Fue enterrado, contra su deseo expreso, en la
llamada «Esquina de los Poetas»
de la Abadía de Westminster.-
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lunes, 19 de noviembre de 2012
Vlad, Carlos Fuentes
![]() |
| terror y calidad literaria en una revisión respetuosa de los clásicos del género vampírico. Puntuación 4/5 |
El vampirismo ha deparado destacadas obras literarias, algunas de calidad incuestionable, continúo estímulo para lectores. Hoy, el fenómeno se halla en plena efervescencia, apuntalado por promociones audiovisuales inundando nuestras ciudades de imágenes recurrentes del género.
Pero en este caso, quien decidió en 2.010 abordar en este libro el tema fue el fallecido maestro Carlos Fuentes. Este soberbio escritor, añadió en esta novela, al mórbido atractivo de estos misteriosos seres y al inherente goticismo de los paisajes, el sello de su estilo literario, tomando como escenario la ciudad de México.
Una brevísima novela salpicada de los kilates narrativos de su fecunda, creativa e inquieta pluma.
El argumento transcurre en la capital mexicana, en un lapso temporal contemporáneo a la escritura de la novela y de escasa duración.-
Yves Navarro, joven jurista de cuarenta años de edad, padre de Magdalena, una niña de 10 años, y esposo de Asunción, recibe un comprometido encargo de su jefe el señor licenciado Don Eloy Zurinaga.- Este anciano dueño del despacho de abogados en el que trabaja le encomienda una misteriosa misión:
"—Navarro, quiero hacerle un encargo muy especial.
—Un viejo amigo mío, desplazado por las guerras y revoluciones, ha perdido sus propiedades en la frontera húngaro-rumanaMi amigo y yo somos de la misma edad. Imagínese, estudiamos juntos en la Sorbona cuando el derecho, así como las buenas costumbres, se aprendían en francés.
El caso es que mi viejo amigo ha decidido instalarse en México. Ya ve usted con qué facilidad caen las generalizaciones. La casa señorial de mi amigo data de la Edad Media y sin embargo, aquí lo tiene, buscando techo en la Ciudad de México...."El misterioso personaje no es otro que "Vladimir Radu -Conde Vladimir Radu-. Este personaje transforma la finca adquirida con anormales reformas, tendentes al aislamiento de la luz. El conde viaja acompañado de un breve séquito, su mayordomo Borgo y una misteriosa niña de nombre Minea. Pero en realidad el inquilino es:
"Voivod, príncipe, Vlad el Empalador iba a la muerte en vida soñando con los vivos en muerte, los moroni, los nosferatu, los strigoi, los varcolaci, los vampiros: Drácula, el nombre que secretamente le daban todos los habitantes de Transilvania y Moldavia, Frahas y Valaquia, los Cárpatos y el Danubio…"
El mismo Drácula, amigo de su atávico jefe, dispuesto a echar raíces en la ciudad de México, con sus más de veinte millones de personas, potenciales víctimas de sus necesidades. Desde el primer contacto con el personaje comprobará el desdichado abogado el resquebrajamiento de su vida tal como la conocía, en una demolición incesante y brutal de su estabilidad y de su entorno afectivo. Se convierte en una víctima a merced de las apetencias y caprichos del visitante, un inconsolable títere de su poder y de la terrorífica iniquidad de sus acciones.
Una obra breve y sencilla, con apenas un puñado de personajes, en un brillante y audaz reciclaje de los paradigmas del género vampírico, toda ella empapada de una sensualidad subliminal, de una lubricidad imaginativa e inquietante. Una novela que rescata el personaje histórico de Vlad el Empalador, fundamento de la tradición y leyenda generadora de esta prolífica veta literaria, con el cuño y la maestría del estilo de Carlos Fuente, con todo su arsenal de metáforas y originales recursos.
Como de costumbre, cada vez que me aventuro en una de las novelas de este autor, incluso en esta, un mero ejercicio de estilo de apenas un centenar de páginas, convierte la lectura de un mero relato en todo un espectáculo de sensaciones.
Como argumento del sutil erotismo entreverado en la novela, así describe el personaje del abogado los recuerdos de pasión junto a su esposa, evocando la duplicidad de la mujer como madre y amante, su silenciosa transformación del día a la noche:
"...nuestra pasión nocturna. Entonces, Asunción es una salamandra en el lecho, fría sólo para incendiar, ardiente sólo para helar, fugaz como el azogue y concentrada como una perla, entregada, misteriosa, sorprendente, coqueta, imaginada e imaginaria… Hace, no habla. Amanece, desayunamos y reasumimos nuestros papeles profesionales, con el recuerdo de una noche apasionada, con el deseo de la noche por venir."
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