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martes, 3 de abril de 2018

La paradoja del bibliotecario ciego, de Ana Ballabriga y David Zaplana

@BallabrigaAna y @DZaplana Ana Ballabriga, nacida en Candasnos, Huesca, en 1977, psicóloga y David Zaplana, cartagenero, nacido en 1975 e ingeniero de telecomunicaciones, se conocieron en Valencia en su época universitaria y con el tiempo constituyeron una empresa inmersa en la producción de audiovisuales, pero también, a cuatro manos, se dedican al mundo de la escritura. Libros publicados suyos son, además del que comentamos que ha visto la luz a finales de marzo de 2018, «Tras el sol de Cartagena», «Morbo gótico», «Cruzados en el tiempo» y «Ningún escocés verdadero», con el que en 2016 ganaron el tercer Concurso Literario de Autores Independientes en español de Amazon.
  
«La paradoja del bibliotecario ciego. Se refiere a la gente que vive rodeada de cosas maravillosas, de oportunidades estupendas, pero que no es capaz de verlas y disfrutarlas. Igual que el bibliotecario ciego que no puede ver los libros que tiene a su alrededor.»

Ambientada en Cartagena, esta es la historia de tres familias, dos locales y una marroquí, cuyos miembros están interrelacionados por algo más allá de lo puramente familiar. Camilo, escritor, hijo de un policía que se suicidó, descubre por accidente la llave de una caja de seguridad de un banco escondida en las cachas de una pistola que perteneció a su padre. Este será el desencadenante de una acción central de búsqueda que irá avanzando acompañada de numerosos hechos familiares y sociales que perfilarán aspectos de la personalidad de los componentes de las dos familias españolas con retazos de la marroquí. Abuelos, nietos, cuñados, primos, amigos, empleada del servicio… irán estrechando los caminos por los que avanza el relato hasta sorprender al lector de forma repetitiva en los momentos finales.
«Sé que estás viviendo momentos muy duros, lo de tu madre ha sido terrible, pero recuerda que la felicidad depende solo de nosotros mismos, no de lo que pasa a nuestro alrededor. Tienes que aprender a ser feliz… La vida es muchas cosas, pero desde luego no es una mierda. Tiene sus momentos buenos y sus momentos malos, y hasta de los malos se pueden sacar cosas buenas si cuentas con la actitud correcta.»
Tenía en reserva por una recomendación de mi profesor de dulzaina otro libro de estos autores: «Ningún escocés verdadero», pero la reciente aparición de este en plenas vacaciones de Semana Santa ha relegado aquel con la facilidad de lo electrónico puesto en el e-reader en unos segundos a un precio inmejorable de 4,99 euros. Al parecer son 500 las páginas en la edición en papel, pero a mí me gusta más hablar de vocablos, una medida mucho más significativa como ya expliqué en el artículo VOCABLOS de un blog amigo ( accesible haciendo clic en este enlace ) y que en este caso son algo más de 124 mil, lo que supone unas horas de lectura, muy, muy entretenida. No me decantaría por un protagonista único aun siendo Camilo el personaje más citado en la novela (470 veces) seguido de Sergio (375) y Beatriz (210) porque todos los personajes tienen sus peculiaridades y están muy bien perfilados para aportar lo necesario, sin alharacas, al desarrollo e la historia. Vivencias y situaciones de la vida real de ahora mismo, con actuaciones en algunas de las cuales el lector puede verse reflejado, que ponen en nuestro pensamiento relaciones familiares deterioradas, cuestiones del pasado no resueltas, acoso entre adolescentes, infidelidades amorosas, abandono de los mayores, maltrato en el hogar… nada nuevo con lo que no convivamos o veamos a diario. Sorprendente como el lector se ve cazado en la historia desde los primeros momentos, como ve avanzar a los personajes positiva o negativamente a lo largo del relato y como va en aumento su curiosidad por ir recorriendo todos los hilos abiertos en la trama hasta confluir en el final. La acción va saltando muy dinámica de un escenario a otro, sorprendiendo al lector y tirando por tierra muchas de sus predicciones, lo que es de agradecer en una novela de este tipo, que por encima de todo calificativo trata de la vida misma. Ahora, «Ningún escocés verdadero» vuelve a estar pendiente pero con más conocimiento de causa.

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